El presidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda, ha reconocido que las altas temperaturas influyen en los incendios forestales, pero ha restado importancia al cambio climático como causa única y ha defendido la limpieza del monte como la respuesta práctica.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Alfonso Rueda, presidente de la Xunta, restó peso al cambio climático en la reciente ola de incendios de Galicia y criticó el pacto de Estado climático de Pedro Sánchez.
- ¿Quién está detrás? La Xunta de Galicia, gobernada por el PPdeG, y el propio Rueda en una comparecencia tras el Consello de Goberno.
- ¿Qué impacto tiene? Se subraya la tensión entre las políticas de prevención forestal autonómica y la agenda climática nacional, en un año con 120.000 hectáreas quemadas, la peor cifra histórica.
Galicia sufrió en 2025 la peor ola de incendios de su historia, con unas 120.000 hectáreas calcinadas, según datos oficiales de la Xunta. Las 120.000 hectáreas calcinadas superan la anterior marca negra de 2006, cuando ardieron 96.000. Los expertos asocian la virulencia de estos siniestros con el cambio climático, la vegetación reseca y una política forestal que aún relega la prevención.
La peor ola de fuego de la historia de Galicia
Las temperaturas récord y la sequía prolongada han convertido los montes gallegos en un polvorín. El cambio climático no solo aumenta la intensidad de las llamas, sino que acorta la temporada de riesgo. En este contexto, las palabras de Rueda reflejan una tensión que va más allá de la extinción: se debate el modelo de gestión de un territorio eminentemente rural.
El presidente gallego, sin embargo, insistió en que «las causas son múltiples» y destacó los incendios de quinta generación, que generan explosiones incontrolables desconocidas hasta hace poco. Admitió que las altas temperaturas influyen, pero acto seguido puso el foco en la limpieza del monte, la actuación concreta frente a lo que calificó de exceso de teoría.
Rueda: «Mucha teoría y poca práctica»
Durante la comparecencia posterior a la reunión semanal de su gabinete, Rueda fue contundente: critica los pactos de Estado propuestos por Pedro Sánchez porque, a su juicio, «en nada avanzan» y solo generan discusión sin acción efectiva. «Cuando se teoriza mucho, no se dedica tanto tiempo a actuar en concreto», afirmó. Sus palabras subrayan la posición del Gobierno gallego, que considera que la gestión forestal es una competencia autonómica que no debe diluirse en foros nacionales.
Rueda lo resumió así: «Decir que las circunstancias climáticas son la única causa lleva a mucha teoría y poca práctica».
La postura del presidente gallego se alinea con un discurso que el Partido Popular ha ido adoptando en los últimos años, cada vez más cercano al escepticismo climático de la extrema derecha. Mientras tanto, la Comunidad de Madrid solicitó la declaración de emergencia para que el Gobierno central asumiera la coordinación antiincendios, un contraste que refleja las divergentes visiones de las autonomías gobernadas por el PP.
El Laboratorio Gallego
El PPdeG, con mayoría absoluta desde 2009, ha hecho de la gestión forestal una bandera de su modelo de gobierno. Alfonso Rueda, heredero de Alberto Núñez Feijóo, mantiene el mismo enfoque: reforzar la limpieza del monte, reclamar una mayor implicación de los propietarios y evitar que la política climática central condicione su autonomía. Esa receta, que ha cosechado tanto adhesiones como críticas, se traslada ahora al debate nacional. El PP de Feijóo, desde la secretaría general, ha ido incorporando un escepticismo climático que algunos sectores vinculan a la competencia con Vox.
En Galicia, la oposición política —liderada por el BNG y el PSdeG— insiste en la necesidad de actuar sobre las causas estructurales. La plataforma nacionalista reclama un plan de reforestación y empleo rural, mientras los socialistas gallegos abogan por un pacto autonómico que sume al Gobierno central. Sin embargo, la mayoría absoluta popular deja poco margen a esos planteamientos. Con los próximos comicios autonómicos en el horizonte de 2028, la política forestal se perfila como un campo de batalla electoral. La temperatura del debate, como la del monte, no deja de subir.
Ficha del Caso
- El caso: La respuesta del presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, ante la ola de incendios más devastadora de Galicia, con 120.000 hectáreas calcinadas, y su rechazo al pacto de Estado climático de Pedro Sánchez.
- Datos importantes: 120.000 ha quemadas en 2025; Rueda acusa de “mucha teoría y poca práctica”; competencias forestales autonómicas; el PP nacional muestra un giro escéptico.
- Resumen: La Xunta defiende la gestión descentralizada y prioriza la limpieza del monte frente al discurso climático nacional, en un escenario de creciente vulnerabilidad y presión política.
