La crisis en la frontera de Ceuta ha movilizado este viernes 31 de julio un dispositivo de 200 policías con refuerzos llegados desde Sevilla y Málaga para hacer frente a la llegada masiva de migrantes. Más de 2.000 personas han cruzado la frontera que separa la ciudad autónoma de Castillejos (Marruecos) en las últimas horas.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Un contingente de 200 agentes de la Policía Nacional y refuerzos de la Guardia Civil se despliega en Ceuta tras la entrada masiva de más de 2.000 personas en la última jornada.
- ¿Dónde y quién? Los efectivos proceden principalmente de Sevilla y Málaga, aunque hay unidades de otras provincias andaluzas. La Guardia Civil moviliza 30 agentes de Seguridad Ciudadana, buzos del GEAS y el buque Duque de Ahumada.
- ¿Qué supone para los ciudadanos? La presión migratoria satura los recursos policiales. Los sindicatos exigen cambios legales para permitir devoluciones inmediatas y acuerdos de readmisión con Marruecos.
Un despliegue con raíces andaluzas
La presencia andaluza es especialmente visible en el dispositivo. La Policía Nacional ha incorporado tres equipos de la Unidad de Intervención Policial (UIP) procedentes de Sevilla, y en los próximos días se sumarán efectivos de la UIP de Málaga hasta completar una dotación conjunta de 200 agentes de la UIP y la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) para tareas de seguridad ciudadana.
Por parte de la Guardia Civil, el refuerzo alcanza a 30 agentes de Seguridad Ciudadana trasladados desde diferentes unidades de Andalucía, además de dos grupos del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) con ocho buceadores. A esto se añaden cinco patrones de embarcación, tres mecánicos-marineros y pilotos de drones, junto a un helicóptero del Servicio Aéreo, que operará desde el helipuerto de Ceuta.
El Servicio Marítimo de Ceuta, que habitualmente cuenta con seis embarcaciones, recibirá el buque Duque de Ahumada, cuya llegada está prevista durante la madrugada de hoy, y reforzará su capacidad con los nuevos efectivos.
Presión migratoria y reacción sindical
Las organizaciones sindicales Jupol, SUP y Jucil han denunciado la saturación de los agentes destinados en la ciudad autónoma, que el jueves 30 de julio vieron desbordada su capacidad. “Estamos al límite”, aseguraron, exigiendo la aplicación de devoluciones en caliente también a las entradas a nado y la modificación de la Ley de Extranjeria para permitir la “devolución inmediata” de quienes accedan por vía marítima. Los agentes de la UIP y la UPR destinados en Ceuta doblarán turnos mediante jornadas extraordinarias para mantener la cobertura de seguridad.
Además, reclaman al Gobierno la suscripción de acuerdos bilaterales de readmisión con los países de origen y tránsito, empezando por Marruecos. Mientras, la Comisaría General de Extranjería y Fronteras ha desplazado un equipo de seis personas para reforzar las labores de identificación.
Andalucía se consolida como la base de operaciones del refuerzo fronterizo, movilizando agentes, medios marítimos y aéreos desde sus provincias.
La Lectura Andaluza
La concentración de efectivos procedentes de Sevilla y Málaga no es casual. La comunidad autónoma se ha consolidado en los últimos años como el principal centro logístico y de movilización para las misiones de apoyo a la frontera sur. La cercanía geográfica, los acuartelamientos especializados y la experiencia acumulada desde la crisis migratoria de 2021 convierten a Andalucía en un pilar del dispositivo.
Para los andaluces, esta movilización tiene lecturas concretas. Por un lado, la salida temporal de agentes de las unidades de intervención de Sevilla y Málaga supone un reto operativo en sus plantillas locales, aunque la Delegación del Gobierno asegura que se mantienen los efectivos de reserva. Por otro, el eco de las protestas sindicales llega a una región que también siente la presión migratoria en puntos como el Puerto de Algeciras o la costa de Cádiz. La capacidad de absorción de los centros de acogida y la gestión de las devoluciones son asuntos que el próximo Pleno del Parlamento de Andalucía podría abordar.
La crisis de Ceuta sirve de recordatorio de que la estabilidad de la frontera sur depende, en buena medida, de los recursos que Andalucía aporta. La proyección es clara: si las llegadas se mantienen, los refuerzos desde Sevilla y Málaga se extenderán y el debate sobre las políticas migratorias ganará urgencia en la comunidad. La respuesta coordinada desde las provincias andaluzas demuestra la capacidad de reacción de los cuerpos de seguridad. Mientras, el buque Duque de Ahumada surca ya el Estrecho.

