EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Una explosión en un tanque de combustible en reparación en el polígono de Salinetas (Telde, Gran Canaria) ha provocado un muerto y dos heridos graves.
- ¿Quién está detrás? Los trabajadores realizaban tareas de mantenimiento en instalaciones de DISA. El Gobierno de Canarias ha activado el plan de emergencia RISQCAN.
- ¿Qué impacto tiene? Un fallecido y dos heridos de gravedad. Se investigan las causas y se refuerza la vigilancia sobre el manejo de sustancias peligrosas en la zona industrial.
Un operario ha fallecido y otros dos están heridos graves tras una explosión en un tanque de combustible en Salinetas, Telde.
El siniestro se produjo en el polígono industrial de Salinetas, en las inmediaciones de la planta de DISA. Eran las 12:10 cuando una fuerte deflagración sorprendió a los trabajadores que realizaban labores de mantenimiento en un depósito externo.
La estructura del tanque quedó seriamente dañada y las esquirlas alcanzaron a los tres empleados, según el comunicado del Gobierno de Canarias. Uno de ellos perdió la vida en el acto; los otros dos fueron evacuados con politraumatismos de gravedad a hospitales de la isla.
El incidente en Salinetas: cronología y primeras actuaciones
El Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad (CECOES) 1-1-2 recibió la primera alerta a las 12:10 horas y movilizó de inmediato a bomberos del Consorcio de Gran Canaria, ambulancias del Servicio de Urgencias Canario (SUC) y agentes de la Policía Local y Nacional.
A su llegada, los equipos de extinción confirmaron que no había fuego activo, ya que la deflagración no provocó llamas sostenidas. Sin embargo, los protocolos de seguridad obligaron a establecer un perímetro de seguridad y a refrigerar los tanques colindantes para evitar cualquier reacción en cadena.
Los tres operarios, empleados por una subcontrata que realizaba tareas para DISA, fueron atendidos en el lugar. El fallecido, de 47 años, no pudo ser reanimado por los servicios sanitarios; los dos heridos fueron trasladados con carácter urgente al Hospital Universitario Insular de Gran Canaria.
La seguridad de las instalaciones industriales en las islas, donde el combustible es un recurso estratégico, vuelve a ponerse a prueba con este trágico accidente.
Mientras se atendía a las víctimas, el CECOES activó el Plan Especial de Emergencia Exterior por accidentes con sustancias peligrosas (RISQCAN) en nivel de alerta. La decisión, comunicada por la Dirección General de Emergencias del Gobierno regional, tiene como objeto garantizar el seguimiento de la emergencia y coordinar a todas las administraciones implicadas.
Las autoridades canarias se desplazaron hasta el puesto de mando avanzado para supervisar las operaciones. Técnicos de la Consejería de Transición Ecológica y personal de la propia empresa colaboraron en la inspección de los depósitos afectados.
Activación del RISQCAN y respuesta de emergencias
El RISQCAN, el plan que Canarias tiene diseñado para afrontar accidentes graves con sustancias químicas, se declaró en alerta por primera vez desde el verano de 2024, cuando una fuga de amoniaco en el Puerto de la Luz obligó a desalojar varias naves. La activación implica la movilización de recursos adicionales y la transmisión de información a las autoridades locales, aunque en este caso no fue necesaria ninguna evacuación.
La Dirección General de Emergencias insistió en que no existe riesgo para la población, pero mantuvo el nivel de alerta mientras se consolidaba la zona y se investigaban las causas de la deflagración. La inspección de Industria y la Brigada de Investigación de la Policía Nacional trabajan ya en la perimetración del suceso.
El Pulso Territorial
Canarias, como archipiélago que concentra toda su logística energética en unos pocos grandes centros de almacenamiento, arrastra una especial vulnerabilidad ante incidentes industriales. En Gran Canaria, el núcleo de Salinetas, junto a la refinería de Tenerife, concentra el grueso del suministro de combustibles para el turismo, el transporte marítimo y la aviación. La rápida activación del RISQCAN demuestra que los protocolos funcionan, pero este suceso —con un trabajador fallecido— reabre el debate sobre la seguridad de las subcontratas y el mantenimiento de infraestructuras envejecidas.
El Gobierno de Canarias, presidido por Fernando Clavijo (Coalición Canaria) con el respaldo del PP, ha hecho de la seguridad ciudadana y la gestión de emergencias una de sus banderas. La tragedia se produce en un momento de cierta tensión política: las próximas elecciones autonómicas están previstas para mayo de 2027 y cualquier fallo en la respuesta oficial podría tener un coste electoral. La oposición, liderada por el PSOE, ya ha pedido explicaciones sobre las condiciones laborales de las empresas que operan en el polígono.
En comparación con otras comunidades insulares, Baleares mantiene también un plan especial (PLASEQTA) que se activó en 2024 por un vertido en el puerto de Palma. Ambos archipiélagos comparten el reto de gestionar riesgos industriales en territorios con alta densidad turística y escasas alternativas logísticas. La investigación que ahora arranca deberá aclarar si la empresa cumplía con los protocolos y si la administración supervisó adecuadamente la actividad en la planta. Hasta entonces, Telde llora a su vecino y las sirenas de alerta seguirán sonando como advertencia de que, en las islas, la seguridad nunca puede darse por garantizada.
Ficha Autonómica
- El caso: Una explosión en un tanque de combustible en reparación en el polígono de Salinetas (Telde, Gran Canaria) deja un trabajador fallecido y dos heridos graves.
- Datos importantes: La alerta se recibió a las 12:10 horas. El Gobierno de Canarias activó el plan RISQCAN. Las causas de la deflagración están bajo investigación.
- Resumen: El operario fallecido y los otros dos heridos estaban reparando un depósito en las instalaciones de DISA. Los servicios de emergencia controlaron la situación y se espera un informe sobre el suceso. Mientras, la alerta RISQCAN se mantiene para seguimiento.

