La Corte de Apelaciones del Circuito de DC ha ordenado este viernes la paralización inmediata de las obras del salón de baile de la Casa Blanca, un proyecto valorado en 400 millones de dólares impulsado por el presidente Trump sin la autorización del Congreso. El fallo, adoptado por dos votos a uno, exige el consentimiento explícito del legislativo para continuar la construcción.
El tribunal, que inicialmente había permitido que las obras siguieran mientras estudiaba el caso, ha coincidido con un tribunal inferior en que una reforma de tal envergadura en la residencia presidencial necesita la aprobación del Congreso. “Que se construya o no una sala de baile de estas dimensiones es algo que debe decidir el Congreso y no una cuestión de autoayuda del Ejecutivo”, ha escrito la corte en su resolución.
Un fallo que refuerza la autoridad del Congreso
La decisión paraliza las obras durante un plazo de dos semanas para dar tiempo a la Administración Trump a presentar un recurso ante el Tribunal Supremo. El fallo no prohíbe definitivamente la construcción del salón de baile, sino que subraya que el proyecto solo podrá retomarse si el Congreso lo autoriza, tal y como exigen la Constitución y las leyes federales.
Los dos jueces que han votado a favor de la paralización fueron nombrados por presidentes demócratas, mientras que el magistrado discrepante fue designado por el propio Trump. El presidente reaccionó con dureza al conocerse la resolución, calificándola de “horrenda, con motivaciones políticas e ilegal”, y ha adelantado que recurrirá la decisión.
El proyecto de salón de baile y su financiación
El salón de baile, de 8.400 metros cuadrados, se construye en el lado este de la Casa Blanca, donde se levantaba el ala Este histórica, derribada por orden de Trump el otoño pasado. El presidente ha insistido en que la obra se financiará con fondos privados, pero varios medios revelaron en junio que se están utilizando fondos públicos de forma significativa.
Los demócratas han advertido de que 350 millones de dólares de una ley de recortes fiscales parecen haberse desviado para costear la sala de baile. Este proyecto es uno más de las polémicas obras de construcción impulsadas por Trump que han topado con los tribunales, como un arco triunfal de 76 metros de altura que también afronta recursos judiciales.
El tribunal ha dejado claro que la decisión sobre la construcción de la sala de baile corresponde al Congreso, no al poder ejecutivo.
El impacto para Europa y la separación de poderes
Para los socios europeos, este caso pone a prueba la solidez del sistema de frenos y contrapesos estadounidense, un principio que las democracias del continente observan con atención. La decisión final del Tribunal Supremo, si llega, puede influir en la percepción de estabilidad institucional de Washington, un factor que condiciona las relaciones diplomáticas y la cooperación en política exterior con la Unión Europea y España.
Lo esencial
- 📌 ¿Qué ha ocurrido? La Corte de Apelaciones de DC ha ordenado paralizar las obras del salón de baile de la Casa Blanca hasta que el Congreso las autorice.
- 👤 ¿Quiénes están implicados? La Administración Trump, la Corte de Apelaciones, el Congreso de EE. UU. y los grupos de preservación histórica.
- ⏭️ ¿Qué pasa ahora? La Casa Blanca dispone de dos semanas para recurrir ante el Tribunal Supremo; si no lo hace o el Supremo confirma el fallo, el Congreso deberá decidir si aprueba la obra.

