EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? La Comunitat Valenciana ha perdido 7.157 solicitantes de la PAC en tres años, un desplome del 17,56 % que duplica la media nacional.
- ¿Quién lo dice? La Unió Llauradora i Ramadera, a partir de los datos oficiales de las campañas 2023-2026.
- ¿Qué impacto tiene? El campo valenciano se sitúa a la cabeza del abandono agrario en España; el sindicato exige que la próxima PAC priorice a las explotaciones profesionales frente al declive estructural.
El campo valenciano sangra. No es una metáfora. Los datos de las últimas campañas de la Política Agraria Común (PAC) confirman que la Comunitat Valenciana ha perdido 7.157 agricultores y ganaderos en solo tres años, según el análisis de La Unió Llauradora i Ramadera. Una cifra que convierte al territorio en el epicentro del desplome de solicitudes de ayudas europeas en toda España.
En 2023 se contabilizaron 40.764 expedientes. En 2024 bajaron a 37.476, luego a 35.287 en 2025 y finalmente a 33.607 en el presente ejercicio 2026. La sangría acumula un 17,56 % de caída, muy por encima del 9,53 % del conjunto del país.
Una caída que duplica la media nacional
El descenso no es un goteo, sino una hemorragia que año tras año se lleva por delante a casi uno de cada seis profesionales que confiaban en el sistema de apoyos europeos. El ritmo de abandono dobla al español. Tras la Comunitat Valenciana se sitúan Navarra (−15,13 %), La Rioja (−15,05 %) y Cataluña (−14,93 %), pero el diferencial valenciano es tan acusado que, para La Unió, “no puede explicarse únicamente como una tendencia general de concentración de explotaciones o reducción de perceptores” y reclama un análisis específico.
El sindicato agrario insiste en que hay un problema estructural propio, vinculado a la falta de rentabilidad de muchas explotaciones, el abandono de tierras y la ausencia de relevo generacional. “Estamos perdiendo solicitantes a un ritmo prácticamente el doble de la media española”, advierten, y reclaman a las administraciones que dejen de mirar hacia otro lado.
Menos agricultores y también menos tierra cultivada
El desgaste no se detiene en las personas. La superficie declarada en la región ha pasado de 435.120 hectáreas en 2023 a 404.263 en 2026, una pérdida de 30.857 hectáreas (−7,09 %) que también sitúa a la Comunitat Valenciana a la cabeza del Estado en reducción porcentual de suelo agrícola dentro del sistema de la PAC. En la práctica, cada año se cultivan menos campos valencianos con derecho a ayuda europea.
El dinero de la PAC llega cada año, pero mientras los agricultores desaparecen, el campo valenciano se queda sin quien lo trabaje.
La Unió pone el foco en que muchas pequeñas explotaciones apenas logran cubrir costes, y que la burocracia para acceder a las ayudas desanima a los profesionales más modestos. “La Comunitat Valenciana no necesita únicamente mantener su cheque de la PAC”, sostienen; “necesita una PAC que mantenga a sus agricultores y ganaderos”.
El Escenario Valenciano
Con la vista puesta en el próximo periodo financiero 2028-2034, el sindicato ha lanzado un mensaje inequívoco: la negociación europea no puede limitarse a discutir cuántos millones corresponden a cada comunidad autónoma. Hay que hablar de cuántos agricultores queremos que continúen trabajando la tierra. Para La Unió, la prioridad pasa por dirigir los fondos hacia los profesionales activos, reforzar las ayudas redistributivas a las explotaciones familiares, simplificar trámites para los pequeños perceptores y dar un tratamiento específico a los cultivos permanentes y a los secanos mediterráneos, tan castigados por la crisis climática.
A nivel nacional, el Ministerio de Agricultura aún no ha desvelado su hoja de ruta para la nueva PAC, pero la acelerada pérdida de solicitantes en la Comunitat Valenciana —que representa por sí sola el 7,5% de los perceptores estatales— puede convertirla en un termómetro de urgencia para el debate que se avecina. La Generalitat, por su parte, tendrá que decidir si la suya es una defensa retórica del campo o si apoya con medidas concretas un sector que cada año encoge más.
La proyección inmediata es inquietante: si las tendencias de los últimos tres años se mantienen, en 2027 —último ejercicio del actual marco— la Comunitat Valenciana podría bajar de los 30.000 solicitantes, casi un 25 % menos que en 2023. Y el tiempo para revertir esa hemorragia se agota.
Ficha del Caso
- El caso: La Comunitat Valenciana lidera el desplome de solicitudes de ayudas de la PAC en España, con 7.157 agricultores menos en tres años y una pérdida de 30.857 hectáreas de superficie declarada.
- Datos importantes: Caída del 17,56 % frente al 9,53 % estatal; 33.607 solicitantes en 2026; la región duplica el ritmo de abandono nacional. La Unió exige una reforma del sistema para priorizar a los profesionales.
- Resumen: El agro valenciano se desangra mientras se prepara la negociación del próximo marco financiero de la PAC (2028-2034). Sin un giro en las políticas, el relevo generacional se antoja imposible.

