EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? La Xunta ha activado la alerta roja por calor extremo en el interior de Pontevedra y la montaña de Ourense, y el aviso amarillo en Valdeorras.
- ¿Quién está detrás? Meteogalicia, la agencia meteorológica autonómica, y la Xunta de Galicia a través de la Secretaría Xeral para o Deporte.
- ¿Qué impacto tiene? Se esperan temperaturas muy altas hasta el viernes; la Xunta recomienda no hacer deporte al aire libre entre las 13:00 y 17:00 horas y adaptar las pruebas deportivas.
La Xunta de Galicia activa este martes la alerta roja por calor extremo en el interior de Pontevedra y la montaña de Ourense. El episodio durará hasta el viernes, según MeteoGalicia, y se verá acompañado por un aviso amarillo en la comarca ourensana de Valdeorras.
MeteoGalicia, la agencia meteorológica autonómica, prevé que la comunidad esté bajo el dominio de las altas presiones y con entrada de aire cálido del sur peninsular. Esto provocará cielos despejados y un incremento notable de las temperaturas, especialmente en el interior. Las máximas podrían alcanzar los 40 grados en algunas zonas, según las proyecciones.
El aviso llega el mismo día en que se ha conocido el balance climático de julio: Galicia vivió el mes de julio más cálido desde que comenzaron los registros, en 1961. Un dato que subraya la excepcionalidad del verano gallego y que, junto con la alerta actual, refleja la creciente frecuencia de episodios de calor extremo en el noroeste peninsular.
La Xunta, a través de la Secretaría Xeral para o Deporte, ha emitido una serie de recomendaciones para mitigar el impacto de las altas temperaturas. En concreto, se desaconseja a los deportistas federados practicar actividad física entre las 13:00 y las 17:00 horas, salvo que se trate de deportes náuticos o acuáticos. Asimismo, se insta a los organizadores de pruebas deportivas a que adapten los horarios a las condiciones específicas de cada zona.
Según fuentes de la Consellería de Sanidade, se mantiene activo el plan de vigilancia de los efectos del calor sobre la salud, con especial atención a los colectivos más vulnerables, como personas mayores, niños y trabajadores al aire libre. La Xunta recuerda la importancia de hidratarse, evitar la exposición directa al sol y permanecer en lugares frescos.
El julio más cálido desde 1961 y una alerta roja en agosto enmarcan un verano que pone a prueba la capacidad de respuesta de Galicia ante el cambio climático.
Una ola de calor que se alargará hasta el viernes
La previsión de MeteoGalicia apunta a que las temperaturas seguirán siendo elevadas hasta el viernes, con algunos alivios puntuales en el litoral atlántico. Sin embargo, las zonas del interior serán las más castigadas. Las máximas más altas se registrarán en Ourense y el interior de Pontevedra, donde los termómetros podrían superar los 40 grados en las horas centrales del día. Además, MeteoGalicia prevé que las temperaturas nocturnas se mantengan por encima de los 22 grados en el interior, lo que agravará la sensación de bochorno.
La coincidencia de la alerta roja con el fin de semana largo por la festividad de la Asunción (15 de agosto) incrementa la preocupación por los desplazamientos masivos y el aumento de la actividad al aire libre. La Xunta ha reforzado los mensajes de prevención tanto para residentes como para turistas.
Recomendaciones y el récord que no da tregua
Además de las pautas para el deporte, el gobierno gallego ha difundido consejos genéricos: beber agua sin esperar a tener sed, evitar las comidas copiosas, usar ropa ligera y protegerse del sol. Los centros de salud y hospitales de las áreas afectadas han activado protocolos especiales para atender posibles golpes de calor y deshidrataciones. Las autoridades sanitarias insisten en prestar especial atención a las personas mayores que vivan solas y a los trabajadores del sector primario, como agricultores y ganaderos.
El récord de julio, certificado por el Instituto Galego de Estatística (IGE) y MeteoGalicia, sitúa a Galicia en un escenario climático cada vez más extremo. Los expertos advierten de que las olas de calor en la región, antes poco frecuentes, están aumentando en duración e intensidad, con consecuencias para la salud y el medio rural.
El Laboratorio Gallego
La gestión gallega de las olas de calor no es ajena a la política nacional. Galicia ha sido una de las comunidades pioneras en la implantación de planes de prevención ante altas temperaturas, un modelo que el Ministerio de Sanidad viene replicando desde 2004 con el Plan Nacional de Actuaciones Preventivas de los Efectos del Exceso de Temperaturas. La Xunta, gobernada por el PPdeG con mayoría absoluta, ha dotado de recursos a los servicios de emergencias y mantiene una coordinación constante con los concellos.
En el Parlamento de Galicia, el BNG y el PSdeG han reclamado históricamente más inversiones en adaptación climática y en la protección de los colectivos vulnerables. La oposición ha señalado que el calentamiento global exige una revisión de los protocolos actuales, aunque, hasta la fecha, las medidas de la Xunta han contado con un amplio consenso técnico.
El episodio de calor en curso servirá como prueba de fuego para el operativo autonómico. De la evolución de las temperaturas y de la respuesta de las administraciones dependerá, en buena medida, la credibilidad del modelo gallego de gestión de emergencias climáticas. Lo que Galicia haga en los próximos días será observado desde otras comunidades.
Ficha del Caso
- El caso: Activación de la alerta roja por calor en el interior de Pontevedra y la montaña de Ourense, y nivel amarillo en Valdeorras, dentro de un mes de agosto especialmente cálido tras un julio récord.
- Datos importantes: La alerta estará vigente hasta el viernes; MeteoGalicia prevé máximas superiores a los 40°C en algunas zonas; la Xunta recomienda evitar el ejercicio entre las 13:00 y las 17:00 horas.
- Resumen: La ola de calor extrema en Galicia intensifica la presión sobre los servicios públicos y pone a prueba los planes de prevención de la Xunta, en un contexto de cambio climático que afecta a toda España.

