Adif arranca el montaje de la nueva vía para ampliar la C-4 de Cercanías Madrid

Los trabajos arrancan en la estación de Soto del Real y avanzan hacia Colmenar Viejo, con 75 millones ya en ejecución. Quedan pendientes la electrificación y la nueva estación, sin fecha de apertura.

Adif ha iniciado el montaje de la nueva vía de la C-4b entre Colmenar Viejo y Soto del Real. El hito acerca el tren de Cercanías a la Sierra Norte y confirma que una reivindicación histórica empieza a materializarse sobre el terreno.

Según ha informado el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, los trabajos han comenzado en el ámbito de la estación de Soto del Real y avanzan progresivamente en en dirección a Colmenar Viejo. Esta fase comprende la colocación de traviesas, carril y balasto: la base sobre la que circularán los trenes.

La inversión global asciende a 75 millones de euros, dentro del Plan de Cercanías de Madrid. El trazado recupera más de 10 kilómetros de un antiguo tramo en desuso, con una plataforma ya ampliada a 13 metros para permitir, si la demanda lo exige, una futura vía doble. Palabras mayores: plataforma para vía doble.

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Antes de llegar a esta fase, Adif ha ejecutado movimientos de tierras, excavaciones en desmonte, terraplenes y la formación de las capas de asiento. También se han adaptado estructuras y drenajes, se han construido pasos de fauna y se avanza en los andenes y el paso inferior de la estación de Soto del Real. La obra deja de ser solo movimiento de tierra.

En paralelo, siguen en marcha el drenaje longitudinal, las cunetas y las canalizaciones para las instalaciones ferroviarias. Adif también avanza en los sistemas de control, mando, señalización, comunicaciones y energía, imprescindibles para que la circulación sea segura cuando el tren llegue a la Sierra Norte.

La actuación forma parte de la estrategia de modernización de la red convencional y de Cercanías, y contribuye al Objetivo de Desarrollo Sostenible 9, centrado en infraestructuras fiables y resilientes. A efectos locales, el corredor norte deja de estar al margen de la red ferroviaria de viajeros.

El tren dejará de ser una asignatura pendiente para la Sierra Norte: los raíles ya están sobre la plataforma y las obras encaran la recta final, aunque sin fecha de apertura.

Qué se ha puesto en marcha en el corredor norte

El montaje de vía supone el primer paso visible de la futura explotación. Colocar traviesas, carril y balasto sobre una plataforma nueva no es un simple remate: es la señal de que el proyecto entra en la fase final de obra civil. La prolongación de la línea C-4b es una de las actuaciones más destacadas del Plan de Cercanías de Madrid.

Los raíles ya están sobre la correspondiente plataforma. Aunque la electrificación todavía no ha llegado, la geometría del trazado queda definida. Menos ‘ya veremos’, más ‘ya está en obra’.

El tramo beneficiará directamente a Soto del Real, a su área de influencia y a los vecinos del corredor norte. Colmenar Viejo, que ya cuenta con parada de Cercanías, se convertirá en cabecera provisional de una línea que apunta más allá del mapa actual. La conexión con la Sierra Norte dejará de depender exclusivamente del coche o del autobús interurbano.

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De Soto del Real a Colmenar Viejo: lo que falta para ver trenes

Quedan fases pendientes que Adif anuncia para las próximas etapas, aunque sin calendario cerrado. La principal es la electrificación de la línea: los trenes de Cercanías son eléctricos y no pueden circular por una vía sin catenaria. Tampoco está terminada la estación definitiva.

El edificio histórico de la estación de Soto del Real se rehabilitará para transformarse en la nueva estación de Cercanías Soto Sur. El proyecto incluye además un edificio para restauración, un aparcamiento y la renovación de accesos y entorno. Todo eso es posterior al montaje de vía y depende de contratos que aún no se han licitado. Faltan los cables, los andenes definitivos y la fecha de estreno.

Ya se ejecutan actuaciones complementarias, como el drenaje longitudinal y las canalizaciones para futuras instalaciones. La coordinación entre obra civil e instalaciones eléctricas marcará el ritmo real de la puesta en servicio. Las prisas no parecen ser la prioridad en un plan que arrastra años de retraso en otros ejes de la red madrileña.

Lo que la ampliación sí resuelve y lo que deja pendiente

La inversión de 75 millones en diez kilómetros muestra el coste de recuperar trazados en desuso en zonas periurbanas. En el Plan de Cercanías de Madrid, la prolongación de la C-4b sigue el camino de otras ampliaciones ya consolidadas, como la de la C-4a hacia Alcobendas y San Sebastián de los Reyes. La diferencia es que aquella llegó tras décadas de tramitación y con una demanda metropolitana clara; esta apunta a una comarca con menos densidad y con un turismo de sierra que puede desestacionalizar el servicio.

La plataforma de 13 metros es una decisión de ingeniería prudente: deja margen para la vía doble sin tener que volver a expropiar. Pero durante la primera fase el servicio será de vía única, lo que limita frecuencias y capacidad. Si la demanda responde, hará falta duplicar la vía, y eso supone nuevas obras, nuevas licitaciones y, probablemente, nuevas esperas.

El beneficio para la movilidad del corredor norte es evidente en términos de emisiones y de tiempo de viaje, pero la letra pequeña importa: aún no hay fecha de puesta en servicio, no está construida la estación definitiva y la operación comercial depende de la electrificación. La Sierra Norte gana una infraestructura, pero el billete de Cercanías todavía tendrá que esperar. El próximo hito será la licitación o el inicio de la electrificación, algo que Adif anuncia próximamente y que conviene vigilar de cerca.