Compromís pide en el Congreso el derribo del hotel Sidi Saler, el ‘Algarrobico’ valenciano recién comprado

Compromís reclama plazos de demolición del complejo, con la licencia caducada y situado en dominio público marítimo-terrestre de l'Albufera. La reciente compra del inmueble reactiva un conflicto urbanístico que atraviesa el debate sobre la capitalidad verde europea.

Compromís pide en el Congreso concretar el derribo del hotel Sidi Saler, el ‘Algarrobico’ valenciano junto a l’Albufera.

Un complejo cerrado más de una década en suelo protegido

El hotel Sidi Saler se construyó en 1970 como uno de los primeros alojamientos vacacionales de alto nivel de Valencia. En 1986 el entorno quedó protegido como Parque Natural de l’Albufera; en 2007, el deslinde de Costas incorporó los terrenos al dominio público marítimo-terrestre. Desde entonces, el edificio arrastra una maraña administrativa: lleva más de una década cerrado, en estado ruinoso y sin encaje legal claro en un espacio protegido.

La licencia de actividad está caducada y, en 2022, el gobierno municipal de Valencia que lideraba Joan Ribó la retiró. Según publica Levante-EMV, una mercantil valenciana acaba de comprar el inmueble con intención de rehabilitarlo y dedicar una parte a centro de recuperación de fauna marina. Los anteriores propietarios eran Divarian y Coral Homes. La nueva compradora, aún, sin nombre público, posee inmuebles en l’Horta. El edificio sigue en pie.

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Papi Robles, portavoz de Compromís, reclama al Ministerio para la Transición Ecológica que declare la caducidad de la concesión hotelera e inicie el derribo. «Llevamos demasiados años con una ruina en mitad de un parque natural mientras se buscan atajos para reabrir un negocio que la ley no ampara», advierte. La edil considera insostenible mantener «un esqueleto de hormigón» en la Dehesa y pide recuperar el cordón dunar.

La petición en el Congreso y la pregunta sobre Israel

En el Congreso, el diputado de Compromís-Sumar, Alberto Ibáñez, ha registrado una batería de preguntas al Ministerio que dirige Sara Aagesen. Pide fechas para finalizar la concesión hotelera, la actividad mercantil privada en suelo público y un proyecto de demolición inmediata. La iniciativa parlamentaria busca forzar al Gobierno a mover ficha sobre un litigio que se prolonga desde hace años.

El Sidi Saler no es una ruina cualquiera: ocupa dominio público marítimo-terrestre y el cordón dunar de l’Albufera, y su derribo es una disputa entre administraciones.

Entre las preguntas registradas, Ibáñez añade una exigencia de alcance internacional: saber cuándo impedirá el Gobierno «cualquier actividad económica en España de origen israelí», vinculando el expediente del Sidi Saler al conflicto palestino. La mención amplía el foco político de la iniciativa. El parlamentario también reclama acelerar los trámites para ser coherentes con la designación de València como capital verde europea.

El Escenario Valenciano

En la escena valenciana, la petición llega con Compromís como fuerza clave de la oposición municipal en Valencia y con su marca integrada en Sumar en el Congreso. El caso Sidi Saler se ha convertido en bandera de la renaturalización de la Devesa; el objetivo declarado es devolver el cordón dunar al dominio público. La compra reciente del inmueble, sin embargo, introduce un nuevo actor privado que puede judicializar el proceso si la administración acelera el derribo.

El expediente, en clave nacional, reta al Gobierno de Pedro Sánchez a ordenar a Costas una decisión que tiene coste político y jurídico. El precedente del hotel Algarrobico en el Cabo de Gata, en Almería, demuestra cuánto pueden alargarse estos litigios. La diferencia aquí es la licencia caducada y la titularidad pública del suelo, dos argumentos que Compromís considera suficientes para actuar ya.

Hasta ahora, el Ministerio para la Transición Ecológica no ha fijado calendario público sobre la concesión ni sobre el derribo. La próxima respuesta parlamentaria será la primera señal concreta: el Gobierno puede contestar con plazos o con cautela administrativa. Mientras tanto, el edificio sigue en pie en el corazón de l’Albufera, y la presión política no baja.

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Ficha del Caso

  • El caso: El hotel Sidi Saler, construido en 1970 dentro del Parque Natural de l’Albufera, lleva más de una década cerrado y con la licencia caducada. Una compra reciente ha reactivado el debate sobre su demolición.
  • Datos importantes: Licencia retirada por el Ayuntamiento de Valencia en 2022; deslinde de Costas de 2007 que incorporó los terrenos al dominio público; preguntas registradas en el Congreso por Compromís-Sumar.
  • Resumen: Compromís quiere que el Ministerio concrete plazos de derribo y renaturalice la Devesa; el precedente del Algarrobico andaluz confirma que estos litigios pueden durar décadas.