El Senado cierra sin aprobar la ley que obliga a los data centers a pagar su coste eléctrico

La Cámara había aprobado el texto por 417 votos a 3 antes de que los demócratas lo tumbaran en la Cámara alta. El bloqueo deja sin resolver quién paga la red eléctrica que dispara la inteligencia artificial.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El Senado de EE. UU. cerró sesión el miércoles sin votar la Ratepayer Protection Act, que la Cámara había aprobado por 417 votos a 3 para que los estados consideraran hacer pagar a los data centers por las mejoras de la red.
  • ¿Quién está detrás? Los demócratas bloquearon el texto; el republicano de Ohio Jon Husted lo impulsaba como baza electoral; John Thune confirmó que el Senado no vuelve hasta después de las elecciones de noviembre.
  • ¿Qué impacto tiene? La luz ha subido un 13% en Virginia, un 16% en Illinois y un 12% en Ohio, muy por encima del 6% de media nacional, según CNBC.

El Senado cerró sesión el miércoles sin aprobar la ley que buscaba que los data centers pagasen su coste eléctrico.

La Ratepayer Protection Act había superado la Cámara de Representantes por 417 votos a 3. En la Cámara alta, en cambio, ni siquiera llegó a votarse. Los demócratas la bloquearon ese mismo miércoles y el Senado no volverá a reunirse hasta después de las elecciones de medio mandato de noviembre, según confirmó el líder de la mayoría, John Thune.

El texto prometía más de lo que daba. Habría obligado a los estados a considerar que los grandes centros de datos costeasen parte de las mejoras de la red que su consumo dispara. No obligaba a imponerles el pago, y varios senadores esgrimieron ese punto débil para tumbarla.

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Qué aprobó la Cámara y qué aparcó el Senado

La pelea tiene dueño político. El senador republicano por Ohio Jon Husted impulsaba la norma como baza en su reñida carrera contra el exsenador demócrata Sherrod Brown. El líder de la minoría, Chuck Schumer, la despachó como «una estafa» en una comparecencia el martes. Cuatro demócratas rompieron filas: Amy Klobuchar, Jon Ossoff, Raphael Warnock y Maggie Hassan.

John Cornyn había celebrado el texto un día antes, y la republicana de Maine Susan Collins reclamó en septiembre algún alivio de precios antes de dejar Washington. No hubo tiempo ni votos.

El bloqueo del Senado deja sin dueño la factura eléctrica de la inteligencia artificial, y lo hace en plena campaña electoral.

El caso es más grande que una votación. La factura de la luz en los estados con más centros de datos se ha disparado por encima de la media nacional: un 13% en Virginia, un 16% en Illinois y un 12% en Ohio en solo un año. La inteligencia artificial consume energía a un ritmo que ninguna red estaba preparada para absorber.

De Virginia a Aragón: quién paga la red que alimenta a la IA

Ratepayer Protection Act

La pregunta no es solo americana. España se ha convertido en destino europeo de centros de datos, con los corredores de Zaragoza y Madrid en el centro de la estrategia de las grandes tecnológicas. El mismo dilema que el Senado aparcó en Washington es ya una discusión abierta aquí.

Las eléctricas no miran desde la barrera. Iberdrola, a través de su filial estadounidense Avangrid, opera redes reguladas en Estados Unidos, donde quién paga las infraestructuras se decide estado a estado.

La Lógica de Washington

Para entender por qué el Senado dejó morir una ley aprobada en la Cámara por 417 votos a favor hay que mirar dos cosas: a quién beneficia el bloqueo y a quién le habría dado rédito aprobarla. La norma era, en el fondo, una baza electoral. Husted la necesitaba en Ohio; Collins la reclamaba desde Maine. Y Schumer tenía un argumento difícil de rebatir: el texto no obligaba a nada.

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El manual no es nuevo. La ley se parece, en su letra pequeña, a la Public Utility Regulatory Policies Act de 1978, con la que Jimmy Carter pidió a los estados que consideraran ciertos estándares de precios eléctricos. Fue un guiño federal deliberadamente blando a un terreno que en Estados Unidos gestionan las comisiones estatales. Casi medio siglo después, el Congreso sigue sin sin atreverse a tocar de verdad la factura. La diferencia es que ahora la inteligencia artificial ha puesto la red al límite.

La próxima ventana es la vuelta del Senado tras las elecciones de noviembre; Thune ya ha avanzado que tocará financiación del Gobierno y un tercer paquete de reconciliación. Para España y para una Unión Europea que afronta un reparto parecido del coste de la red, la lectura es clara: quien quiera atraer centros de datos tendrá que decidir antes quién paga los cables. Washington acaba de aplazar esa respuesta; Madrid y Bruselas no podrán hacerlo para siempre.

Ficha del Caso

  • El caso: El Senado de EE. UU. cerró su periodo de sesiones sin votar la Ratepayer Protection Act, que buscaba que los estados consideraran hacer pagar a los data centers por las mejoras de la red eléctrica.
  • Datos clave: La Cámara la aprobó por 417 votos a 3; los demócratas del Senado la bloquearon. La luz sube un 13% en Virginia, un 16% en Illinois y un 12% en Ohio, frente al 6% nacional.
  • Para España: Con los centros de datos de Zaragoza y Madrid en expansión, el debate sobre quién costea la red que exige la IA llegará también a la CNMC y a eléctricas con intereses en EE. UU. como Iberdrola.