Caso Ático: Vox reabre el pulso con Ayuso por el liderazgo de la derecha en Madrid

La presidenta madrileña pone el ático de Chamberí a la venta por 6,69 millones y Feijóo pide explicaciones. Vox mantiene un perfil contenido mientras el desgaste del PP en Madrid le abre una vía de presión por la derecha.

El caso Ayuso abre a Vox una vía para presionar al PP por el liderazgo de la derecha en Madrid. La presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, ha zanjado la polémica del ático de Chamberí con la promesa de vender el inmueble y un coloquial ‘chao pescao’.

El ático de Chamberí y el flanco patrimonial del PP

La compra superó los seis millones de euros, según recoge la crónica publicada por La Vanguardia. La operación se realizó a través de una empresa pública de la Comunidad de Madrid, y el argumento inicial del Gobierno regional —destinar el piso a oficinas de la Presidencia mientras se reparaba la Casa de Correos— no ha convencido ni siquiera al líder del PP.

En una entrevista concedida a Europa Press, Alberto Núñez Feijóo reconoció que conocía la búsqueda de oficinas, pero devolvió la pelota a Patrimonio: ‘Es evidente que Patrimonio de la Comunidad de Madrid tendrá que explicar por qué compró un local que no se puede destinar a oficina con el interés de que se ubicase allí una oficina. Eso es todo’.

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Preguntada por esas palabras, Ayuso evitó el choque directo: ‘Le preguntan a Feijóo y Feijóo contesta’. La presidenta madrileña insistió en que el inmueble puede albergar despachos y que ya está a la venta. Sin embargo, la normativa urbanística del Ayuntamiento de Madrid impide convertir en oficina un noveno piso de un edificio residencial de Chamberí.

Para Vox, la crisis no es un simple ruido interno del PP. El partido de Santiago Abascal observa el caso Ayuso como una oportunidad para disputar al Partido Popular el relato de la ejemplaridad institucional en Madrid. La dirección nacional mantiene por ahora un perfil contenido, y esa contención no es casual: cada nuevo capítulo del desgaste enfrenta a la presidenta madrileña con sectores del PP sin que Vox tenga que intervenir.

El caso Ayuso desgasta al PP y coloca a Vox en la posición de reclamar ejemplaridad sin instigar la crisis.

La puesta a la venta del inmueble por 6,69 millones de euros puede permitir a la Comunidad recuperar la inversión e incluso obtener una plusvalía. El Gobierno regional ha anunciado que destinará los fondos obtenidos a la reconstrucción de las zonas afectadas por los incendios de la Sierra Oeste. El problema de fondo, sin embargo, sigue sin resolverse: por qué se compró como sede temporal de Presidencia un inmueble que no podía utilizarse para ese fin.

Desde la oposición en la Asamblea de Madrid se atribuye la decisión al nerviosismo del Ejecutivo autonómico. La crítica es concreta: no se puede saltar a la torera la ley ni los procedimientos legales, ni comprar tirando de chequera con una empresa pública simplemente porque el activo se ponga después a la venta.

La posición del PP y la oportunidad real para Vox

El desgaste es doble para el PP. Feijóo ha dejado a Ayuso frente a una pregunta que su Gobierno no ha despejado, y la presidenta madrileña ha optado por la displicencia como respuesta. En ese escenario, Vox no necesita elevar el tono para beneficiarse: le basta con exigir explicaciones en la Asamblea de Madrid y dejar que el contraste con la gestión del Ejecutivo haga el resto.

Observamos, no obstante, que el margen de Vox no es automático. El electorado de la derecha sigue viendo al PP como voto útil frente a la izquierda, y Ayuso conserva una base de apoyo dentro del Partido Popular. La vía de Vox pasa más por erosionar la imagen de buena gestión del PP que por capitalizar de inmediato en escaños.

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La lectura estratégica: el pulso por el liderazgo de la derecha

La operación inmobiliaria deja una conclusión política relevante. Feijóo ha marcado distancia de Ayuso en una cuestión de gestión, algo inhabitual en la relación entre Génova y la Puerta del Sol. Ese espacio de tensión es el que Vox puede explotar en el próximo curso político, con la mirada puesta en el próximo ciclo autonómico y municipal.

Cabe recordar que Vox ya ha competido con el PP por el liderazgo de la derecha en Madrid, con distinta fortuna, en ámbitos como la inmigración, la fiscalidad y la seguridad. La crisis del ático de Chamberí es una polémica patrimonial que coloca al PP a la defensiva sin que Vox haya tenido que mover ficha.

El dato que Vox subraya, sin necesidad de comunicado oficial, es la contradicción de fondo: el PP exige ejemplaridad a los demás, pero la presidenta madrileña despacha una compra pública de más de seis millones con un coloquial ‘chao pescao’. Esa contradicción, y no el ruido, es el material con el que Vox puede presionar por la derecha.

El próximo movimiento del grupo parlamentario de Vox determinará si el caso Ayuso se convierte en un eje sostenido de presión o en un episodio más. Por ahora, la formación tiene un argumento nítido: la falta de explicaciones no se resuelve vendiendo el inmueble.