4La Costa de la Luz (Huelva): playas infinitas y gastronomía barata en Matalascañas
Matalascañas, en el municipio de Almonte, es la puerta de entrada al Parque Nacional de Doñana y la playa más cercana a Sevilla, a unos 70 kilómetros. Su arenal de arena dorada se extiende más de cinco kilómetros hasta fundirse con el sistema de dunas móviles y los acantilados de El Asperillo, de modo que en un mismo paseo se alternan los tramos con servicio y zonas casi vírgenes en las que apenas se cruza a nadie. Frente a otros litorales andaluces, aquí el alojamiento sigue siendo más sencillo y económico: hoteles de tamaño medio y apartamentos pensados para el público familiar y para el sevillano de fin de semana, lo que la sitúa como la zona más barata para dormir en toda la costa onubense. El agua del Atlántico resulta algo más fresca que la del Mediterráneo, pero a cambio regala unos atardeceres y una brisa que mantienen el ambiente despejado incluso en agosto. Como reclamo fotográfico, la playa conserva La Peña, la torre vigía del siglo XVI que el terremoto de Lisboa de 1755 tumbó y que hoy es el emblema del lugar.
El otro gran argumento para reservar aquí es la mesa. La gastronomía de la Costa de la Luz onubense se apoya en producto directo del mar: gamba blanca de Huelva, coquinas al ajillo, chocos, puntillitas y fritura de pescado que se sirve en los chiringuitos del paseo marítimo por entre 9 y 20 euros por persona según el local, con raciones generosas que invitan a comer de pie frente a las olas. El remate lo ponen el jamón de Jabugo y los vinos del Condado de Higuera, a precios que en otras costas andaluzas serían impensables en temporada alta. Además, Viajes El Corte Inglés colocó la Costa de la Luz entre los destinos nacionales más demandados de su campaña de verano de 2025, con condiciones que abaratan aún más la escapada: pago fraccionado en tres meses, cupones de regalo de hasta 400 euros y niños que viajan gratis o con importantes descuentos en los programas familiares. Reservar con antelación y salir en junio o la primera quincena de julio, como recomienda la propia agencia, permite combinar playas casi desiertas con tarifas notablemente más bajas.

