8Maestrazgo (Teruel), la España vacía que se llena en otoño
El Maestrazgo turolense encarna la paradoja de la España vacía que se llena cuando el calendario se despeja: 16 municipios que apenas reúnen unos miles de habitantes censados y que en otoño, sobre todo los fines de semana, multiplican su actividad. Su capital histórica, Cantavieja, encaramada a 1.300 metros sobre un peñón calcáreo, entró en 2023 en la lista de mejores pueblos turísticos de la Organización Mundial del Turismo, un espaldarazo que ha disparado el interés por una comarca de pasado templario y carlista. El sector lo confirma: los empresarios turísticos de la zona señalan el otoño como la mejor época para este interior, cuando no hay ni playa ni nieve, y los datos les dan la razón. El verano pasado la comarca rozó el 100% de ocupación junto al Matarraña, hasta el punto de rechazar visitantes por falta de plazas hoteleras; esa presión se traslada ahora a los puentes y fines de semana de septiembre.
Quien reserva para septiembre encuentra un territorio de piedra, agua y silencio. Los Órganos de Montoro, con sus crestas que imitan tubos de órgano barroco; el nacimiento del río Pitarque, que brota de una pared rocosa al final de un sendero umbrío; y los Estrechos de Valloré, cuyas pasarelas sobre el Guadalope reunieron a 30.000 visitantes en los diez primeros meses de 2024, el doble que el año anterior. Todo se recorre por la Silent Route A-1702, una de las carreteras panorámicas más valoradas de España, salpicada de pueblos como Mirambel, amurallado e integrante de la red de Pueblos más Bonitos, o La Iglesuela del Cid, con sus casonas señoriales. La temporada de setas y una gastronomía de interior protagonizada por el queso de Tronchón y el cordero completan el plan, que además se reserva a última hora: el sector advierte de que el visitante espera hasta el último momento, lo que convierte al Maestrazgo en un buen termómetro del turismo rural aragonés.

