Ignacio Garriga ha atribuido a la ‘invasión migratoria’ el asesinato a puñaladas de un padre de familia en Manresa.
El crimen se produjo en la madrugada de este martes en la calle de Sant Jaume, según la información publicada por La Gaceta, que cita la investigación de los Mossos d’Esquadra. La víctima, de unos 45 años, fue hallada con heridas de arma blanca en la vía pública. La misma información apunta a un grupo de menores de origen magrebí como sospechosos, plenamente identificados y controlados por la policía autonómica.
Qué sostiene Vox: ‘la invasión migratoria mata’
En un mensaje publicado en X, el secretario general de Vox, Ignacio Garriga, ha situado el crimen en el centro de su discurso migratorio. ‘La invasión migratoria mata. Carles Vilajosana, vecino de Manresa, ha sido asesinado a puñaladas esta madrugada por unos marroquíes. Tenía 45 años y era padre de gemelos. Si de VOX depende, no quedará ni uno en nuestras calles. ¡Basta de jugar con las vidas de los españoles!’, ha aseverado.
Para Garriga, el asesinato de Manresa no es un hecho aislado. El dirigente vincula la muerte con la política migratoria del Gobierno de Pedro Sánchez y con la gestión del Ejecutivo autonómico de Salvador Illa. La posición del partido es clara: el control de fronteras y la expulsión de quienes cometen delitos deben ser una prioridad. Solo así, sostiene Vox, se protege a las familias frente a unas políticas de acogida que la formación considera fallidas.
Vox ha denunciado en otras ocasiones que los menores extranjeros no acompañados quedan fuera del control efectivo de la Administración y que su tutela se reparte entre comunidades sin criterios homogéneos. En Cataluña, la formación ha cuestionado la gestión de la Dirección General de Atención a la Infancia y la Adolescencia de la Generalitat y reclama responsabilidades políticas cuando un menor con expediente abierto se ve implicado en delitos graves.
Impacto y reacciones: la investigación sigue abierta
La investigación continúa abierta. Los Mossos d’Esquadra mantienen a los sospechosos plenamente identificados y controlados, según la misma información, mientras se esclarecen las circunstancias de la agresión con arma blanca. La información publicada no recoge por ahora reacciones oficiales del Govern de la Generalitat ni del Gobierno central.
El mensaje de Garriga no se limita a condenar el crimen: eleva el caso de Manresa a categoría política y obliga al Gobierno a responder.
El Partido Popular tampoco ha fijado aún una posición pública en lo que va de jornada. La ausencia de respuesta inmediata deja el terreno discursivo de la inmigración en manos de Vox, que convierte la inseguridad y el control migratorio en ejes frente al Govern de Illa. Eso amplía su espacio en Cataluña, donde el debate sobre seguridad marca la agenda.
La estrategia de Vox: marcar el debate migratorio
La estrategia de Vox es reconocible. La formación ha situado la inmigración en el centro de su discurso institucional y de su acción parlamentaria, con propuestas que endurecen las penas y reclaman la expulsión de inmigrantes en situación irregular que cometan delitos. No es una apuesta nueva: el Grupo Parlamentario VOX ya registró iniciativas para reforzar la protección de las víctimas y para reclamar al Gobierno datos mensuales de delitos cometidos por extranjeros.
Con este caso, Vox tensiona también al Partido Popular. La dirección del partido interpreta la falta de una respuesta inmediata del PP como una cesión ante el discurso dominante y recuerda que la cooperación con los populares en los gobiernos autonómicos se quebró por diferencias sobre menores migrantes y competencias.
El mensaje de Garriga convierte el crimen de Manresa en un punto de presión contra el Ejecutivo y contra el Govern. La formación pretende trasladar el caso al Congreso de los Diputados y al Parlament para pedir explicaciones sobre la política migratoria. El debate político queda servido en plena vuelta de vacaciones, con la seguridad y la política migratoria en la primera fila de la agenda. La presión no ha hecho más que empezar.

