7 pueblos de Madrid perfectos para una escapada en septiembre sin salir de la Comunidad

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Horcajuelo de la Sierra: el pueblo negro más alto de Madrid

Vista aérea panorámica de Buitrago del Lozoya, que muestra su arquitectura medieval y su exuberante paisaje.

Encaramado a 1.144 metros de altitud, en las estribaciones del macizo de Ayllón, Horcajuelo de la Sierra presume de ser el pueblo negro más alto de la Comunidad de Madrid. El apodo no es caprichoso: sus casas de pizarra tiñen de gris oscuro un casco urbano que apenas supera el centenar de habitantes censados, asentado en el borde de un cerro flanqueado por los arroyos Garita y Grande. Que haya llegado tan intacto hasta hoy no es casualidad: en 1980 fue declarado núcleo de interés rural, lo que frenó la especulación y obligó a respetar los materiales autóctonos en toda obra nueva. Además, pertenece a la Sierra del Rincón, Reserva de la Biosfera de la UNESCO desde 2005. Con la canícula ya en retirada, septiembre es el momento ideal para perderse por sus calles empedradas sin aglomeraciones, cuando las primeras nieblas otoñales empiezan a envolver la sierra.

Fuera del casco, la escapada tiene recompensa etnográfica. El Museo Etnológico y la fragua, instalados en una casa tradicional rehabilitada en 1997 y de entrada gratuita, recrean la vida serrana con aperos de labranza y el taller del herrero. La iglesia de San Nicolás de Bari, barroca del siglo XVII con capilla gótica, y la ermita de Nuestra Señora de los Dolores, con vistas al valle, completan el patrimonio. La mejor carta de septiembre, sin embargo, son los senderos: desde el pueblo se llega a Montejo de la Sierra y a la ruta de los Robles Centenarios, y a pocos kilómetros aguarda el Hayedo de Montejo, uno de los bosques de hayas más meridionales de Europa, en pleno cambio de color. Todo ello a poco más de una hora de la capital por la A-1, lo que convierte a Horcajuelo en un plan redondo para un fin de semana sin salir de Madrid.