El Informe PISA Madrid 2025 confirma por primera vez un liderazgo nacional para la Comunidad de Madrid. Solo el 18% de los alumnos está en niveles bajos, frente al 55% de Melilla, y la región alcanza los 493 puntos en la media global, por encima del promedio OCDE y de la UE.
El estudio, elaborado por la OCDE y publicado el 8 de septiembre, evalúa a 760.000 estudiantes de 15 y 16 años en 90 países. En España, Madrid comparte el podio con Castilla y León (491) y Asturias (491), mientras que País Vasco y Comunitat Valenciana se quedan en 449 y Ceuta y Melilla no superan los 420 puntos.
Una brecha de 37 puntos porcentuales que obliga a leer la letra pequeña
En Matemáticas, Madrid pasa de la cuarta a la primera posición nacional con 477 puntos. Son 20 más que la media española y 14 por encima de la OCDE. La distancia con el País Vasco es de 58 puntos, una cifra que explica por qué la lectura política del informe va más allá del dato educativo.
En Ciencias, la subida es de cuatro peldaños respecto a 2022. Madrid logra 495 puntos, la puntuación más alta de España, y supera en 13 puntos a la OCDE. En Lectura se queda a dos puntos del liderato, con 469 puntos, por encima de Noruega, Francia o Alemania.
Los datos de la Consejería de Educación, recogidos en la web institucional de la Comunidad de Madrid, confirman que el porcentaje de alumnos rezagados baja hasta el 18%. Melilla se dispara al 55%, la cifra más alta del país.
Madrid no solo mejora: construye un relato educativo ante el resto de autonomías que condicionará la próxima década de política escolar.
El refuerzo docente y la disputa con la LOMLOE
La publicación coincide con el inicio del curso 2026/27 para Secundaria y Bachillerato. Desde la Comunidad de Madrid vinculan los resultados a la apuesta presupuestaria y a las medidas para mitigar lo que consideran efectos perjudiciales de la LOMLOE. El Gobierno regional mantendrá activos planes específicos, como el Plan de Rescate de Matemáticas, y sumará 673 docentes de refuerzo exclusivos para Matemáticas y Lectura.
Además, se incorporarán otros 1.200 profesores y maestros, con lo que la plantilla docente alcanzará máximos históricos. A la Consejería de Educación le interesa, sobre todo, que el dato de PISA no quede como un espejismo de un curso aislado. De hecho, el debate sobre la ley estatal vuelve a abrirse en plena negociación presupuestaria.
Los sindicatos docentes y la oposición en la Asamblea de Madrid han pedido en los últimos meses que el refuerzo se extienda a los centros públicos con mayor concentración de alumnado vulnerable. La comparativa deja a Madrid en una posición cómoda, en en la que el margen de mejora no es tan amplio.
El reto de fondo: sostener el liderato sin depender del relato político
El precedente importa. En 2022 Madrid era quinta en Ciencias y cuarta en Matemáticas; el salto no es casual, pero tampoco es irreversible. En el análisis de Merca2.es, la clave no es solo reivindicar el dato frente a la LOMLOE, sino comprobar si el refuerzo llega a los centros donde el abandono escolar temprano sigue concentrado en el sur y el este de la región.
La comparativa con Castilla y León y Asturias, comunidades con menor presión demográfica y una red escolar más estable, matiza el triunfalismo. Madrid ha ganado en puntuación media gracias a un sistema que combina conciertos, bilingüismo y evaluación externa, pero el 18% de alumnos en niveles bajos sigue siendo un colectivo de miles de estudiantes que no llegan al nivel mínimo.
Lo dejamos en un ‘ya veremos’. El próximo hito será la evolución en el curso 2026/27 y la ejecución real de los nuevos docentes de refuerzo en los centros. La política educativa madrileña no se agota en un informe, pero este PISA le da un argumento de peso.

