Montse Mínguez reclama un pacto de Estado en Educación tras el «lamentable» informe PISA

La portavoz de la Ejecutiva Federal sitúa el debate en las competencias autonómicas y reprocha al PP la falta de pactos de Estado en vivienda o Ceuta. El PSOE quiere marcar agenda educativa y obligar a Feijóo a definirse.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? La portavoz de la Ejecutiva Federal del PSOE, Montse Mínguez, ha reclamado un pacto de Estado en Educación tras unos resultados de PISA calificados de ‘lamentables’.
  • ¿Quién está detrás? Ferraz sitúa el debate en la política educativa y evita señalar a un único responsable, porque las competencias están transferidas a las comunidades autónomas.
  • ¿Qué impacto tiene? El PSOE intenta marcar la agenda educativa y reprocha al PP la ausencia de pactos en vivienda o en la crisis de Ceuta.

Ferraz ha pedido un pacto de Estado en Educación después de que el último informe PISA dejara a España con los peores resultados de su serie histórica en Lectura, Matemáticas y Ciencias. La portavoz de la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE, Montse Mínguez, ha calificado los datos de ‘lamentables’ y ha colocado la pelota en el tejado de quienes niegan los grandes acuerdos.

La dirigente socialista no se ha escondido tras un discurso triunfalista. En una entrevista en el programa Parlamento de RNE recogida por Europa Press, ha recordado que en España la educación es una competencia transferida. El gobierno o los gobiernos, porque estamos en un país donde las competencias, muchas, están delegadas y yo no quiero acusar ni uno más ni uno menos’, ha señalado.

Esa precisión no es casual. El PSOE gobierna o cogobierna en varias comunidades autónomas y no tiene interés en convertir un mal dato educativo en una batalla entre administraciones. Mínguez ha admitido que le preocupa ‘como madre’ el nivel que refleja el documento, que evalúa a alumnos de 15 años en los países de la OCDE. ‘Cuando el resultado es el que es y es tan lamentable como el que ha sido, creo que es el momento de hacer un pacto de Estado’, ha zanjado.

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La educación no entiende de colores, pero sí de competencias

Los resultados de PISA confirman una caída estructural. España queda por detrás de la media de la OCDE en Lectura y desciende en Matemáticas y Ciencias respecto al informe anterior, el de 2022. No es una fotografía aislada: el programa internacional de evaluación educativa mide precisamente la capacidad de los alumnos para aplicar conocimientos, no solo para memorizarlos.

En ese contexto, el pacto que propone Ferraz tiene una ventaja y una debilidad. La ventaja es que la educación trasciende las siglas; la debilidad es que, al estar transferida, cualquier acuerdo estatal necesita de de las comunidades autónomas. La portavoz evita la confrontación, pero deja un recado: ‘yo no quiero acusar ni uno más ni uno menos’.

El PP no ha tardado en airear los datos, pero Mínguez da la vuelta al argumento. Los populares, sostiene, no han firmado acuerdos de Estado sobre vivienda ni sobre la crisis de Ceuta. Por tanto, dice, carecen de autoridad para presentarse como el partido de los grandes consensos. La declaración tiene un destinatario claro: Alberto Núñez Feijóo.

El PSOE no discute el diagnóstico: lo convierte en palanca para reclamar un acuerdo que ve improbable con el PP.

El pacto con el PP: una bandera que se cae

PSOE PISA

Mínguez acusa al PP de bloquear los ‘temas importantes que afectan a España’ y asegura que al partido de Feijóo ‘se les cae la bandera’ cuando la conversación deja de ser electoral. La frase es dura, pero responde a una estrategia de Ferraz: diferenciar entre el ruido de la oposición y la gestión de los servicios públicos.

La petición de un pacto educativo no es un brindis al sol. Busca recuperar la iniciativa en un terreno, el de la igualdad de oportunidades, donde el PSOE se siente cómodo. También obliga al PP a definirse sobre un acuerdo de calado y no solo sobre la crítica a los datos.

El Eje del Poder Socialista

La posición de Ferraz encierra una lectura estratégica. Al reclamar un pacto de Estado, el PSOE se coloca en el espacio del acuerdo institucional: el partido que antepone el interés de los alumnos a la batalla partidista. Ese es el mensaje que la Ejecutiva quiere instalar en la opinión pública, según las declaraciones de Mínguez.

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La jugada también protege a los gobiernos autonómicos socialistas. Castilla-La Mancha, Asturias y Navarra tienen competencias educativas; un señalamiento directo al Gobierno central habría ignorado una realidad repartida. Ferraz ha elegido una vía intermedia: reconocer la gravedad del diagnóstico, no exculpar a nadie pero tampoco entregar munición a los rivales territoriales del PSOE.

La comparativa con otras crisis del partido es útil. En la negociación de los fondos europeos o en la respuesta a la pandemia, el PSOE apostó por la cogobernanza: compartir decisiones con las comunidades autónomas. Ahora vuelve a hacerlo, aunque con un matiz: si no hay pacto educativo, Ferraz podrá decir que no fue por falta de voluntad socialista.

El precio a pagar es la frustración. Un pacto de Estado en Educación no depende solo del Gobierno; necesita de todas las administraciones y de una oposición dispuesta a pactar. Y con Feijóo, según Mínguez, esa disposición no aparece. La próxima ventana crítica será cualquier gran acuerdo parlamentario, pero en educación el calendario pisa los tiempos de la opinión pública.

🌹 El Apunte de Ferraz

  • Mensaje fuerza: El PSOE se presenta como el partido del pacto educativo frente a una derecha que, según Ferraz, solo busca rédito electoral.
  • Protagonista: Montse Mínguez (portavoz de la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE).
  • Próximo hito: La dirección socialista mantiene la oferta de pacto sobre la mesa, pendiente de una respuesta formal del PP.