El PP veta en el Senado la comisión de investigación sobre la ‘ley de nietos’ que reclama Vox

Sémper descarta la vía de control parlamentario que exige la formación de Abascal y espera al pronunciamiento definitivo del Tribunal Supremo sobre el censo electoral. Fúster reclama además al PP que active el artículo 102 contra Sánchez por la crisis de Ceuta.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Vox ha concretado este lunes su petición de una comisión de investigación en el Senado sobre la ‘ley de nietos’; el PP la desestima y no la someterá a votación.
  • ¿Quién está detrás? José Antonio Fúster (portavoz nacional de Vox) la reclama; Borja Sémper (portavoz nacional del PP) la rechaza.
  • ¿Qué impacto tiene? Refuerza la estrategia del PP de esperar al Tribunal Supremo y deja a Vox sin el respaldo del grupo mayoritario en la Cámara Alta.

El PP ha vetado este lunes en el Senado la comisión de investigación que Vox reclama sobre la ‘ley de nietos’ y su impacto electoral.

La petición la ha formalizado José Antonio Fúster, portavoz nacional de Vox, desde la sede del partido. Quiere que comparezcan ‘los responsables políticos y administrativos’ de la disposición y que se conozcan todos los documentos, informes jurídicos y decisiones que llevaron a incluirla en la Ley de Memoria Democrática. Según Fúster, hay que investigar ‘quién redactó los informes jurídicos, cuántas nacionalidades fraudulentas se han concedido y cuál es su impacto electoral’.

Borja Sémper, portavoz nacional del PP, ha descartado la comisión. ‘Vamos a esperar cuál es la resolución definitiva del Tribunal Supremo’, ha dicho. A su juicio, el PP no necesita ‘una comisión de investigación para entender que una orden ministerial no está por encima de una ley aprobada en el Congreso de los Diputados’.

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El portavoz popular ha enmarcado el debate como una cuestión de defensa del legislador: garantizar que el censo electoral cumple con con la norma establecida. Ha añadido que estos días se oyen interpretaciones ‘equivocadas cuando no torticeras’ sobre lo que está en juego en la Justicia.

El Tribunal Supremo paralizó de forma cautelar el derecho al voto de los inscritos en el CERA en virtud de la ‘ley de nietos’, estimando los recursos de Vox y de Iustitia Europa. La Junta Electoral Central se reúne este lunes para analizar cómo aplicar la decisión.

La comisión de investigación pedida por Vox no ha llegado a votarse: el PP la desestima en la Cámara Alta y fía la respuesta al Tribunal Supremo.

El pulso se extiende al artículo 102 y a la crisis de Ceuta

Fúster ha reclamado al PP que ‘se arremangue’ y vote a favor de activar el artículo 102 de la Constitución en el Congreso para juzgar a Pedro Sánchez por traición, por la gestión de la crisis de entrada masiva de inmigrantes en Ceuta a finales de julio. Se necesitan 88 diputados; Vox tiene 32.

El portavoz de Vox ha apremiado: ‘Este Gobierno ha puesto nuestra soberanía, integridad y defensa de nuestros compatriotas en manos de Marruecos, es el momento, no sé a qué esperan. También ha valorado que Isabel Díaz Ayuso llame ‘traidor’ al presidente: ve ‘bien’ que la presidenta madrileña ‘se disfrace de Vox’.

En el PP la respuesta a este flanco no ha sido inmediata. Sémper ha centrado el discurso en la defensa del legislador y ha evitado entrar en el debate sobre el artículo 102. La dirección nacional prefiere medir los tiempos judiciales antes de tensar más la relación con Vox.

El Eje del Poder Popular

En el bloque popular, la negativa a la comisión de investigación responde a un cálculo de fondo. Génova no quiere que el Senado —donde el PP tiene 120 senadores y es el grupo mayoritario— se convierta en la caja de resonancia de una ofensiva que Vox presenta como propia. Tampoco quiere regalar a la formación de Abascal un relato de cooperación que, a la vuelta de pocos meses, pueda girarse contra el PP en las urnas.

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Esa desconfianza tiene precedentes claros. En la pasada legislatura, la relación entre el PP y Vox en comunidades autónomas como Castilla y León o la Comunidad Valenciana vivió tensiones reiteradas cada vez que la agenda nacional se cruzaba con intereses territoriales. Ahora, el PP prefiere situar la discusión en el terreno institucional: el Tribunal Supremo ya ha actuado de forma cautelar y la Junta Electoral Central se reúne este mismo lunes. Para los populares, abrir un foro parlamentario en paralelo diluiría el alcance de esa decisión judicial.

Territorialmente, el posicionamiento tiene implicaciones. Las comunidades gobernadas por el PP, como Madrid, Andalucía o la Comunidad Valenciana, vienen aplicando políticas de control y de defensa del marco constitucional que no pasan por asumir el discurso de Fúster, pero sí por evitar que el Gobierno central altere el censo electoral mediante instrucciones administrativas. La comisión de investigación, en cambio, obligaría a fijar posiciones que Génova prefiere no tener que explicar en cada federación territorial.

A medio plazo, el riesgo para el PP es doble: dejar que Vox capitalice en solitario la reacción contra la ‘ley de nietos’ o asumir una agenda parlamentaria impuesta por Fúster. La respuesta de Sémper intenta desactivar ambas amenazas a la vez. La próxima ventana crítica será la reunión de la Junta Electoral Central y, en paralelo, la evolución del procedimiento en el Supremo.

Allí se decidirá si el pulso sobre el censo electoral se mantiene en sede judicial o si regresa al Congreso y al Senado antes del próximo ciclo electoral.

🏛️ El Apunte de Génova

  • Mensaje fuerza: Defensa de la voluntad del legislador y espera al Tribunal Supremo frente a la presión parlamentaria de Vox.
  • Protagonista: Borja Sémper (portavoz nacional del PP).
  • Próximo hito: Reunión de la Junta Electoral Central y evolución de la decisión cautelar del Tribunal Supremo.