3Las chorreras de Despeñalagua: la excursión corta que justifica el viaje
A pocos minutos a pie del casco urbano de Valverde de los Arroyos, en la ladera norte del Pico Ocejón, el arroyo de la Chorrera —afluente del río Sorbe— se descuelga en una sucesión de saltos escalonados que, en conjunto, salvan un desnivel que las fuentes oficiales sitúan entre 80 y 120 metros según el tramo que se mida. El agua cae encajada entre paredes de cuarcita oscura y forma un anfiteatro natural que se convierte en el gran reclamo paisajístico del Parque Natural de la Sierra Norte de Guadalajara. El contraste entre la roca negra característica de los Pueblos Negros, el verde del brezal y el blanco del agua explica que sea la excursión más repetida de la comarca y una de las paradas de la geo-ruta del parque.
Lo que la hace idónea para una escapada es su escala: el sendero señalizado como CM5 arranca en la era del pueblo, junto al campo de fútbol, y completa un recorrido circular de unos 4 kilómetros con apenas 110 metros de desnivel, en torno a una hora y cuarenta minutos, con dificultad baja-media y sin pasos técnicos. El camino avanza primero entre huertos, nogales y castaños y luego por un brezal más agreste, acompañado casi todo el trayecto por la acequia del Cacerón, la canalización histórica que lleva el agua hasta el pueblo. En otoño, con las lluvias, el caudal aumenta y el entorno se tiñe de ocres y dorados. Conviene llevar calzado con agarre —hay barro y piedra suelta— y madrugar en fines de semana, cuando el aparcamiento se llena.

