El MG2 eléctrico apunta a ser el primer coche ensamblado en la planta de SAIC en Ferrol, aún pendiente del permiso estatal.
El vehículo pertenece a MG, la marca del gigante automovilístico chino SAIC Motor, propietario también de la futura factoría ferrolana. Es un urbano del segmento B, de algo más de cuatro metros, que toma como base el prototipo MG GO! presentado en el Festival de Velocidad de Goodwood, en el Reino Unido, el pasado mes de julio. La compañía todavía no ha hecho pública la adjudicación oficial del modelo, según recoge la publicación sectorial La Tribuna de Automoción a partir de fuentes industriales.
El arranque será un taller de ensamblaje en la modalidad conocida como CKD (completely knocked down): los coches llegarían desmontados desde China y se armarían aquí. La previsión inicial ronda las 70.000 unidades al año.
Un taller CKD, 200 millones de inversión y 2.300 empleos
Nada de eso está cerrado todavía. El proyecto de SAIC en Galicia sigue pendiente de una última autorización por parte del Consejo de Ministros de España, el órgano colegiado del Gobierno central, según avanzó hace unos días el presidente de la Xunta de Galicia, el gobierno autonómico con sede en Santiago de Compostela, Alfonso Rueda, que se mostró confiado en que el trámite se resuelva antes de final de año. Con ese visto bueno, la construcción de la planta comenzaría en 2027 y la factoría estaría operativa en 2028.
Las cifras que maneja el grupo son las siguientes: una inversión de 200 millones de euros en su primera fase, una producción de 120.000 coches anuales en el medio plazo y la creación de 2.300 empleos, un millar de ellos en la zona industrial del puerto exterior de Ferrol (540 en producción y 460 en logística) y 300 adicionales en un centro logístico en As Pontes. Será la primera fábrica del grupo en Europa.
Antes de decantarse por Ferrol, el proyecto pasó por una fase de negociación en la que se barajaron otras localizaciones gallegas, incluida el área de Vigo. La elección del puerto exterior ferrolano implica un desarrollo industrial progresivo: estampación, taller de carrocería, y taller de pintura, además de otras actividades en la comarca, para la que supondrá un revulsivo económico parejo al despegue del naval con Navantia.
El primer coche que salga de la planta de SAIC en Ferrol no será del todo gallego: llegará desmontado desde China y se armará aquí.
Ferrol, As Pontes y la industria auxiliar de automoción

La factoría abre la puerta a contratos para la industria auxiliar gallega. Esta misma semana, BorgWarner, que tiene una planta de producción en Vigo y un nuevo centro de I+D en Nigrán, avanzaba que explora esa vía y que el grupo ya suministra a SAIC desde sus fábricas en Asia.
El terreno, en cualquier caso, no es nuevo. El área de Vigo concentra desde hace décadas buena parte de la fabricación de automóviles de Galicia, y la comarca de Ferrol vive del naval y de la industria auxiliar que cuelga de Navantia. Lo que cambia con SAIC es el tipo de vehículo, eléctrico y urbano, y el modelo de producción, apoyado en piezas que llegan desmontadas desde Asia. El cálculo pendiente es cuánto de esos 2.300 empleos acaba en proveedores locales.
El Laboratorio Gallego
En clave política, el expediente interesa por dos razones. La primera es quién lo gestiona: el PPdeG lleva más de una década gobernando Galicia con mayoría absoluta y ha convertido la captación de inversión industrial en uno de sus argumentos de gestión más repetidos, tanto en Santiago de Compostela como en Madrid. La segunda es el trámite final: la autorización que falta no depende de la Xunta, sino del Consejo de Ministros, y ahí se cruzan un Gobierno autonómico del PP y un Gobierno central del PSOE. Rueda se ha mostrado confiado en que llegue antes de final de año. El tiempo dirá si el compromiso se cumple.
Para el lector de fuera de Galicia, la clave está en un paralelismo que el propio PP ha explotado en el debate nacional: la gestión económica gallega ha funcionado como referencia en sus argumentos industriales, una línea que el actual líder nacional del partido, Alberto Núñez Feijóo, mantiene desde su etapa al frente de la Xunta. Que el primer eléctrico ensamblado en Ferrol salga de una factoría china con piezas llegadas de Asia admite dos lecturas: la de la capacidad de atracción y la del riesgo de que el valor añadido se quede en el montaje. En el Parlamento de Galicia, la cámara legislativa unicameral con 75 diputados, el BNG ejerce como primera fuerza de la oposición y el PSdeG ocupa la tercera posición. El modelo CKD será el terreno donde se mida si esto es industria asentada o un taller temporal.
La próxima cita no está en el Parlamento, sino en la reunión del Consejo de Ministros que desbloquee el expediente. Si el calendario se cumple, 2027 será el año de las obras y 2028 el de la primera producción, el mismo horizonte en que concluye la legislatura autonómica abierta en 2024. Y hay un precedente en la propia comarca: Ferrol ya vio caer buena parte de su industria naval en el último tramo del siglo XX y busca un relevo desde entonces. As Pontes, que perdió la central térmica que sostuvo su economía durante décadas, aspira ahora a recolocarse con esos 300 empleos logísticos. La factoría no existe aún. El anuncio sí.
Ficha del Caso
- El caso: SAIC Motor prepara en el puerto exterior de Ferrol su primera fábrica europea, que arrancaría ensamblando el urbano eléctrico MG2 con piezas llegadas desmontadas desde China.
- Datos importantes: inversión inicial de 200 millones de euros; 120.000 coches anuales en el medio plazo; 2.300 empleos previstos, un millar en Ferrol y 300 en As Pontes; obras en 2027 y planta operativa en 2028, pendientes de la autorización del Consejo de Ministros.
- Resumen: el proyecto refuerza el relato industrial gallego que el PP utiliza en el debate nacional, pero su puesta en marcha depende de un trámite del Gobierno central y de que el ensamblaje atraiga carga de trabajo para la industria auxiliar.

