Apple pagará 25 dólares por el retraso de Siri AI: la demanda ya se puede reclamar

El acuerdo millonario solo alcanza a los compradores estadounidenses de siete modelos de iPhone. La audiencia de aprobación final, fijada para el 24 de febrero de 2027, retrasa los pagos al año que viene.

La demanda de Apple Siri abre ventanilla de cobro: 250 millones de dólares y 25 dólares por iPhone elegible. Los afectados tienen hasta el 21 de diciembre para presentar su reclamación, y el pago no llegará antes de 2027.

Claves de la operación

  • 250 millones para cerrar el caso sin juicio. Apple niega todas las acusaciones y sostiene que pacta para evitar el coste y el riesgo de un litigio en los tribunales estadounidenses.
  • Entre 25 y 95 dólares por dispositivo. El pago base ronda los 25 dólares, pero puede subir hasta 95 si el volumen de reclamaciones válidas queda por debajo de lo previsto.
  • Solo compradores de Estados Unidos. El acuerdo excluye a los clientes europeos, que no disponen de un mecanismo de reclamación equiparable al estadounidense.

Del anuncio de junio de 2024 a la ventanilla de cobro

El origen del expediente está en la presentación de junio de 2024, cuando Apple mostró una versión de el asistente Siri capaz de entender el contexto personal del usuario, reconocer lo que aparece en pantalla y ejecutar órdenes dentro de cada aplicación. La compañía lo publicitó en su web, en presentaciones de producto y en un anuncio de televisión protagonizado por la actriz Bella Ramsey. La promesa se vendió como una función ya disponible en el ecosistema Apple Intelligence.

En marzo de 2025 la empresa retrasó el lanzamiento de esa versión personalizada y el desfase acabó en una demanda colectiva por publicidad engañosa. Apple sostuvo que ya había entregado otras funciones de Apple Intelligence, pero el pasado mayo aceptó pagar 250 millones para cerrar el expediente y, según recoge MacRumors, concentrarse en el desarrollo de producto. Siri AI llegó en junio de 2026, en la WWDC, más de dos años después del anuncio original.

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La función está disponible en los iPhone 15 Pro y modelos posteriores que ejecuten iOS 27, publicado la semana pasada, y sigue etiquetada como versión beta pese a que el sistema operativo ya está en su versión final.

Quién cobra, quién se queda fuera y cuándo llega el dinero

Para reclamar hay que residir en Estados Unidos y haber comprado uno de los modelos incluidos en el acuerdo entre el 10 de junio de 2024 y el 29 de marzo de 2025, con destino propio y no para reventa. La lista abarca el iPhone 15 Pro, el 15 Pro Max, el iPhone 16, el 16e, el 16 Plus, el 16 Pro y el 16 Pro Max. Quedan fuera los compradores de segunda mano y cualquier terminal adquirido fuera del mercado estadounidense.

En los próximos días los clientes elegibles recibirán un correo con un identificador de reclamación y un código PIN, aunque el formulario también admite el envío sin esos datos. El trámite pide la información personal y el número de serie del terminal; si el usuario no lo tiene a mano, basta con el correo de la cuenta de Apple y el teléfono asociado al dispositivo.

Apple no paga aquí por un fallo técnico, sino por haber vendido como disponible algo que tardó dos años en existir.

El calendario del dinero es más lento que el del formulario. La audiencia de aprobación final está fijada para el 24 de febrero de 2027, de modo que los pagos no arrancarán, como pronto, hasta el año que viene. El importe final depende del número de reclamaciones válidas que se registren hasta diciembre.

El coste real para Apple no son los 250 millones

Para una compañía con una caja que se mide en cientos de miles de millones, 250 millones de dólares son una línea menor en el balance. Apple ha defendido su hoja de ruta de Apple Intelligence en su sala de prensa oficial, sin reconocer fallo alguno. El daño relevante es otro: el acuerdo deja por escrito que la compañía publicitó funciones que no estaban listas. Eso alimenta el argumento de los reguladores europeos y de los competidores que llevan meses señalando el retraso de Siri frente a Google Gemini o los asistentes de OpenAI. En España, la vía de la reclamación colectiva se reforzó con la trasposición de la Directiva (UE) 2020/1828, aunque está pensada para daños dispersos de consumo y no para litigios de publicidad tecnológica de esta escala.

Observamos un patrón que se repite en el sector: la promesa de producto se ha convertido en el principal riesgo legal. Google, Meta, y Microsoft acumulan expedientes por afirmaciones sobre capacidades de IA, y el margen entre el escaparate y la entrega se estrecha cada trimestre. La factura reputacional de un retraso ya no se paga en cuota, se paga en juzgados.

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Queda una incógnita abierta: qué ocurre si Siri AI, todavía en beta, no cumple lo prometido en la WWDC de 2026. La próxima cita relevante es la audiencia del 24 de febrero de 2027, donde se cerrará el acuerdo y se sabrá si los 25 dólares se quedan cortos o se acercan al máximo de 95.