La renta de los hogares americanos marca máximos históricos y la pobreza cae al 10,2%. El informe anual del Census Bureau, sin embargo, deja una grieta abierta en la economía de Trump.
Los números del Censo: 2.250 dólares más por hogar y la pobreza infantil en mínimos
La Oficina del Censo —el organismo federal que mide cada año población, ingresos y pobreza en Estados Unidos— publicó esta semana su informe anual de renta. La renta mediana de los hogares, ajustada por inflación, pasó de 85.210 dólares en 2024 a 87.460 dólares en 2025, una ganancia de 2.250 dólares por hogar en un solo ejercicio. Si se descuentan impuestos y se suman las transferencias públicas, el salto llega a 2.300 dólares, un 3,1%, hasta los 76.060.
El cuadro se completa con la pobreza. La tasa general bajó del 10,7% al 10,2%, lo que deja a 34,5 millones de personas por debajo del umbral. La pobreza infantil se hundió hasta el 13,4%, el registro más bajo que ha medido nunca la oficina estadística. La pobreza hispana alcanzó otro mínimo histórico, el 13,9%. Y los hogares negros fueron los que más avanzaron: su renta mediana creció un 4,8%, casi el doble que el 2,6% del conjunto.
Pocas veces un informe oficial deja titulares tan limpios.
La grieta del informe: jóvenes, vivienda y el rastro español de estos datos

El promedio esconde dos realidades incómodas. Entre los trabajadores a jornada completa y todo el año de 25 a 34 años, la ganancia mediana cayó un 1,6% en 2025, justo cuando los tramos de más edad subían. La brecha por sexo también llama la atención: las ganancias masculinas se quedaron planas y las femeninas repuntaron un 3,2%. El informe no explica el motivo, pero los datos de la Oficina de Estadísticas Laborales apuntan a un factor plausible: las mujeres copaban el 78% del empleo en sanidad y servicios sociales, un sector que sumó unos 405.000 puestos el año pasado, mientras apenas representaban el 11% de la construcción o el 14% de la extracción de recursos.
El otro punto débil es el ladrillo. Los permisos de construcción siguen estancados y el coste de los materiales —acero, aluminio, maquinaria— se ha encarecido con los aranceles. Varias encuestas de la Reserva Federal recogen ya ese sobrecoste entre fabricantes, constructores y, los promotores inmobiliarios. Levantar una fábrica, ampliar una planta o construir una casa cuesta hoy más que hace dos años.
Una renta récord que no se traduce en una vivienda accesible es una estadística a medias.
Estos números cruzan el Atlántico con rapidez. España vende a Estados Unidos bienes por valor de unos 18.000 millones de euros al año, según las cifras que maneja ICEX, y una parte relevante de esa factura depende de de que el hogar americano medio siga gastando. Aceite de oliva, vino, conservas, azulejo de Castellón, maquinaria y producto farmacéutico son los capítulos que mejor leen un informe como este. También el turismo: el viajero estadounidense deja en España casi el doble de gasto medio que el europeo, y cada dólar de renta disponible de más en su bolsillo se convierte en noches de hotel en Madrid, Barcelona o Mallorca. Inditex, Meliá e Iberia tienen ahí una parte significativa de su negocio.
La otra cara es la de siempre. El acero y el aluminio españoles siguen pagando el arancel del 25% que Washington impuso por la vía de la Section 232 (el artículo de la ley de comercio de 1962 que permite al presidente gravar importaciones alegando seguridad nacional), y el azulejo de Castellón arrastra derechos antidumping en el mercado americano desde hace años. España exporta a Estados Unidos bastante menos que Alemania, pero su exposición en agroalimentario y bienes de consumo es mucho más sensible al humor del bolsillo americano.
La Lógica de Washington
Hay una lógica interna en cómo lee Washington este informe, y no es la que suele trasladar la prensa europea. El dato de la pobreza infantil en mínimos históricos no es un adorno estadístico: es el argumento central de la coalición que sostiene a Donald Trump. En 2024, el Partido Republicano avanzó entre votantes hispanos, negros y de renta baja, y este informe le devuelve precisamente eso. Para un electorado que votó cambio económico antes que cultura, el número pesa más que cualquier discurso.
El precedente americano ayuda a entenderlo. Reagan vendió en 1984 el ‘amanecer en América’ con cifras parecidas, y Clinton presumió en 1996 de renta y empleo tras reformar la asistencia social. Cada administración convierte el informe del Censo en su particular escaparate. La diferencia, esta vez, es que las elecciones legislativas de noviembre están a seis semanas y el Partido Demócrata necesita que el relato sea otro: el de los jóvenes que pierden un 1,6%, el de los permisos de vivienda que no arrancan y el del diésel por las nubes.
Ahí está la tensión real. La misma administración que agiliza permisos y recorta regulación ambiental mantiene unos aranceles que encarecen el acero y el aluminio con los que se construyen fábricas y casas. George W. Bush vivió algo parecido con los aranceles al acero de 2002: los retiró 21 meses después, con la Organización Mundial del Comercio encima. No es un juicio sobre la medida. Es el manual que ya se ha escrito antes.
Para España, la proyección es de doble filo. Si el consumo americano aguanta, el agroalimentario, el turismo y el textil españoles tienen por delante un ejercicio bueno. Si el encarecimiento de la energía y de los materiales se consolida, la factura llegará igualmente: por los aranceles al acero y el aluminio y por el coste de financiación que, en última instancia, marcan los tipos de la Reserva Federal. La próxima cita es la reunión del FOMC (el Comité Federal de Mercado Abierto, el órgano de la Reserva Federal que decide los tipos de interés en EE. UU.) a finales de octubre; después, las legislativas americanas de noviembre.
Ficha del Caso
- El caso: El informe anual del Census Bureau certifica renta récord y pobreza en mínimos en Estados Unidos, con la vivienda asequible y los permisos de construcción como asignaturas pendientes.
- Datos clave: Renta mediana de 87.460 dólares en 2025 (+2.250 dólares reales); pobreza general del 10,2% y pobreza infantil del 13,4%, mínimo histórico; los menores de 34 años con jornada completa pierden un 1,6%.
- Para España: El gasto del hogar americano sostiene unos 18.000 millones de euros anuales de exportación española, con agroalimentario, turismo y textil como beneficiarios; el acero, el aluminio y el azulejo siguen pagando aranceles en EE. UU.

