La Guardia Civil ha reforzado el control del Tarajal tras la rotura de la barrera y la marcha de miles de ceutíes.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha ocurrido? La Guardia Civil ha reforzado el control de la frontera del Tarajal tras la rotura de la barrera neumática y una marcha vecinal de miles de personas en Ceuta.
- ¿Dónde y cuándo? En Ceuta, este domingo 20 de septiembre, entre la explanada del Chorrillo y el puesto fronterizo del Tarajal.
- ¿Qué resultado? La barrera de boyas amaneció rota por el temporal y el dispositivo policial desplegado evitó que la protesta registrara incidentes.
Miles de ceutíes marchan hasta la frontera del Tarajal
Varios miles de personas recorrieron este domingo el trayecto que separa la explanada del Chorrillo de la frontera del Tarajal, en Ceuta, en una marcha convocada por la Federación de Asociaciones de Vecinos de la ciudad autónoma. Los asistentes portaron banderas de España y de Ceuta, además de algún estandarte europeo, y reclamaron la españolidad del territorio al grito de «nuestros derechos dónde están». A los manifestantes a pie se unieron cientos de moteros convocados para pedir más celeridad en la gestión del conflicto.
La movilización llegó hasta el punto exacto donde el pasado 30 de julio se produjo la avalancha de inmigrantes. Pocos días después, el Gobierno instaló una banda neumática en el mar como barrera física para evitar nuevas entradas. Este domingo, la hilera de boyas amaneció rota en el tramo conectado con el espigón por el temporal de viento y olas de las últimas horas.
Un despliegue policial sin incidentes

A lo largo de todo el recorrido la presencia policial fue muy numerosa. También había militares apostados en las laderas de la barriada del Príncipe, la que concentra el mayor número de marroquíes en la ciudad. La Policía hizo de barrera entre los manifestantes y algunos jóvenes marroquíes que pasaban puntualmente por la zona.
La marcha, pacífica y con presencia mayoritaria de mujeres, transcurrió sin ningún tipo de incidente, más allá de algún momento de tensión y un breve intercambio de improperios con unas vecinas. La coordinación del dispositivo evitó incidentes en todo el recorrido.
El despliegue de la Guardia Civil y la Policía Nacional garantizó que una movilización de miles de personas transcurriera sin incidentes en la frontera.
Esta es la primera vez que las protestas vecinales se trasladan hasta este punto de la frontera con Marruecos. Hasta la fecha, todas las concentraciones se habían celebrado en el entorno de la Plaza de los Reyes, donde se encuentra la sede de la Delegación del Gobierno en Ceuta. Allí se ha instalado una suerte de acampada en la que muchos vecinos pasaron la madrugada del sábado al domingo.
Los organizadores, con una pancarta con el lema «S.O.S. Ceuta invadida», leyeron un manifiesto en defensa de la frontera y pidieron a la Unión Europea que asuma el conflicto como propio. El paso fronterizo mantuvo su actividad habitual mientras la protesta se disolvía, e incluso se comprobó cómo algunas mujeres marroquíes entraban a la ciudad con visado de turista.
El contexto institucional
Los asentamientos de las playas del Trampolín y Benitez siguen siendo el principal punto de concentración de las más de 10.000 personas llegadas de forma irregular este verano. La Delegación del Gobierno ha habilitado hasta el momento 1.700 plazas en las carpas instaladas en terrenos del Puerto de Ceuta, que se suman a las 1.300 de Loma Margarita, las 1.200 de Loma Colmenar, las 500 adicionales del CETI y las 320 en La Hípica.
La actividad en los asentamientos sigue siendo intensa. El campamento mantiene una creciente actividad comercial y sigue concentrando al grueso de las personas que viven bajo lonas y tiendas improvisadas a la intemperie, pese a los realojos realizados en las últimas semanas desde la administración del Estado. Los realojos continúan de forma progresiva.
El dispositivo desplegado en Ceuta responde a una lógica operativa: garantizar el orden en la frontera más transitada de España con África mientras se gestiona el realojo ordenado de la población llegada. La Guardia Civil mantiene el control del paso del Tarajal, por donde transitan cada día miles de personas y vehículos, y coordina su actuación con la Delegación del Gobierno. El despliegue se mantiene en coordinación con los servicios de emergencia y con la propia Delegación, que supervisa la respuesta sobre el terreno.
La rotura de la barrera neumática por el temporal obliga ahora a revisar los elementos de contención marítima instalados tras la avalancha del 30 de julio. El Ministerio del Interior mantiene activo el dispositivo de seguridad en la zona y no ha anunciado cambios en el régimen de tránsito fronterizo, que continúa operando con normalidad.
El objetivo del dispositivo es doble: preservar la seguridad en el entorno del paso fronterizo y evitar que se reproduzcan las escenas de entrada masiva registradas a finales de julio. La Guardia Civil y la Policía Nacional mantienen el despliegue en la zona a la espera de que se completen los trabajos de revisión de la barrera marítima.

