El DOJ defiende el veto de prensa en la Casa Blanca a CNN, Politico y MS NOW por cuestiones de seguridad nacional

El juez federal Timothy Kelly evitó fallar el miércoles y reclamó respetar el aviso previo a los periodistas. Los 78 pases retirados seguirán sin restituirse mientras el juez no decida, posiblemente después de la visita de Xi Jinping.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El juez federal Timothy Kelly no ha resuelto aún si la Casa Blanca puede retirar las credenciales a CNN, Politico y MS NOW, aunque ha señalado que el veto no siguió el precedente que exige avisar antes a los periodistas.
  • ¿Quién está detrás? El Departamento de Justicia, que defiende que el presidente controla el acceso a zonas restringidas, y la oficina de prensa de la Casa Blanca frente a las tres redacciones.
  • ¿Qué impacto tiene? 78 periodistas siguen sin acceso al complejo presidencial y la decisión judicial podría no llegar hasta después del fin de semana, en plena visita de Xi Jinping.

El Departamento de Justicia defiende el veto de prensa en la Casa Blanca: 78 periodistas de CNN, Politico y MS NOW siguen sin acreditación para entrar en el complejo presidencial.

El juez federal Timothy Kelly, nombrado por Donald Trump en 2017, escuchó el miércoles los argumentos de ambas partes en una vista de urgencia y decidió no resolver todavía. Fallará ‘tan pronto como pueda’, dijo, pero dejó caer una objeción de fondo: la retirada de credenciales no respetó el precedente que obliga a informar por adelantado a los periodistas de las normas exigidas. ‘Aquí no se siguió’, apostilló desde el estrado.

El juez no falla, el veto se mantiene y 78 pases siguen retirados

La medida afecta a las plantillas acreditadas de CNN, Politico y MS NOW, que han pedido una orden de restricción temporal —la figura que congela una política mientras el tribunal decide el fondo del asunto— por vulneración de la Primera Enmienda. El Departamento de Justicia sostiene que el presidente puede ‘controlar el acceso de los reporteros a zonas presidenciales restringidas, como el Despacho Oval’. La doctrina oficial cabe en una frase: ‘El acceso a la Casa Blanca es un privilegio, no un derecho’.

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En una carta remitida a CNN, la oficina de prensa de la Casa Blanca acusó a la cadena de difundir ‘falsedades verificables sobre seguridad nacional’ y de publicar ‘información sensible o clasificada’. El argumento oficial es que la cobertura de los tres medios habría comprometido intereses de seguridad del Estado.

El abogado de las redacciones, Theodore Boutrous Jr., replicó que el Ejecutivo usa la seguridad nacional como un amuleto. ‘Es un pretexto, un esfuerzo a posteriori para justificar una violación flagrante del debido proceso’, afirmó, y pidió al juez que resolviera cuanto antes para que los medios puedan cubrir la visita del presidente chino, Xi Jinping, a la Casa Blanca.

Lo que se dirime no es un pase de prensa: es quién puede preguntar al presidente de Estados Unidos dentro de su propio despacho.

El calendario se convirtió en el mejor argumento del Departamento de Justicia. Su abogado, Michael Velchik, pidió a Kelly que no fallara hasta pasado el fin de semana, alegando ‘serias preocupaciones’ sobre la separación de poderes y la seguridad nacional durante la estancia de Xi. Mientras el juez decide, la Casa Blanca mantiene en en vigor el veto y los tres medios siguen cubriendo al presidente desde la acera de enfrente.

Qué se juega España: corresponsales, información y la cumbre con Xi

acceso de la prensa

En Madrid el asunto se sigue con prudencia. Los corresponsales españoles acreditados en Washington dependen del mismo sistema de pases que ahora funciona como moneda política, y la Casa Blanca no ha precisado si el criterio se extenderá a otras redacciones. El riesgo práctico es concreto: perder el acceso directo a las comparecencias, a los pool reducidos que acompañan al presidente —los grupos de periodistas que le siguen en sus desplazamientos—, y a las notas de fondo del Despacho Oval. No consta posición oficial del Gobierno español sobre el litigio, una prudencia habitual en Madrid cuando se trata de asuntos internos de la política americana.

La segunda derivada es informativa y europea. La visita de Xi, prevista para los próximos días, es la cita bilateral más relevante del año, y de ella dependen asuntos que tocan de lleno a España: el pulso arancelario, el control de las exportaciones de tecnología, el precio de la energía y la reordenación de las cadenas de suministro. Si el relato de la cumbre queda en manos de las redacciones con pase, llegará filtrado a las redacciones europeas. En Bruselas no consta reacción formal alguna.

La Lógica de Washington

Lo que se discute en el tribunal no es el derecho a publicar, sino quién entra en casa del presidente. La Casa Blanca sostiene que el acceso a las zonas restringidas es una concesión discrecional del inquilino del Despacho Oval, y el Departamento de Justicia añade un argumento de peso constitucional: que un juez decida quién puede estar en el Ala Oeste durante una cumbre con el líder chino roza el conflicto entre poderes. La posición tiene recorrido. El sistema de pool existe desde hace décadas precisamente porque el acceso siempre fue limitado y jerarquizado.

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La novedad es el procedimiento. En noviembre de 2018, el mismo juez Kelly ordenó restituir el pase del corresponsal de CNN Jim Acosta tras concluir que la Casa Blanca lo había retirado sin aviso previo ni trámite. Aquella derrota enseñó a la Administración a fabricar expediente: ahora hay una carta con motivos por escrito y una apelación expresa a la seguridad nacional. La coalición que sostiene la medida no necesita pasar por el Congreso: no hay ley, no hay votación, no hay coste presupuestario. Solo una decisión de la oficina de prensa y una base electoral que lleva una década mirando al corresponsal de la Casa Blanca como parte del bloque opositor.

Para España el cálculo es de medio plazo y va más allá de un pase. Los intereses españoles en Washington —comerciales, energéticos, tecnológicos— se negocian en despachos a los que solo se accede con acreditación, contactos y presencia diaria. Una Casa Blanca que administra el acceso como recurso político encarece ese trabajo y multiplica la dependencia de las grandes cadenas americanas.

La ventana clave es el fin de semana: Kelly fallará ‘tan pronto como pueda’, el Departamento de Justicia le ha pedido que espere y la visita de Xi se celebrará, según todas las previsiones, antes de que se conozca la decisión. Si el juez concede la orden temporal, los pases volverán; si la deniega, el veto se consolida y el caso camina hacia apelaciones que podrían acabar en el Tribunal Supremo. La incógnita es si el remedio llega a tiempo de cubrir la cumbre que lo motivó.

Ficha del Caso

  • El caso: La Casa Blanca retiró las credenciales a CNN, Politico y MS NOW por su cobertura; el Departamento de Justicia defiende el veto en nombre de la seguridad nacional y un juez federal ha aplazado su decisión.
  • Datos clave: 78 periodistas sin acreditación, tres redacciones afectadas, una orden de restricción temporal solicitada por la Primera Enmienda y un fallo que no llegará antes del fin de semana.
  • Para España: los corresponsales españoles dependen del mismo sistema de pases y la cobertura de la cumbre con China llegará mediatizada si el veto se consolida; no consta posición oficial del Gobierno español.