El sindicato Jupol de Policía Nacional ha conseguido, tras varios años de lucha, que los tres policías nacionales de Vallecas que fueron absueltos de un delito de homicidio tras un prolongado proceso judicial sean reconocidos con la Cruz al Mérito Policial con distintivo rojo, culminando así una reivindicación iniciada por esta organización sindical tras su absolución.
Los tres agentes se enfrentaron durante más de dos años a un proceso judicial después de intervenir en un domicilio de Vallecas al que acudieron tras recibir una llamada de auxilio por un hombre que amenazaba con un cuchillo a su familia. Durante la intervención, los policías fueron atacados violentamente y tuvieron que utilizar sus armas de fuego para defenderse. El jurado popular declaró su no culpabilidad y la Audiencia Provincial de Madrid confirmó posteriormente su absolución, señalando la actuación como proporcional, ajustada a derecho y amparada por la legítima defensa.
Para Jupol, aquel procedimiento supuso un auténtico calvario judicial y personal para los tres agentes, que tuvieron que sentarse en el banquillo por una actuación realizada en el ejercicio de sus funciones. Los Servicios Jurídicos de JUPOL participaron activamente en su defensa y aportaron diferentes pruebas periciales destinadas a acreditar la actuación de los policías y la legítima defensa ejercida durante la intervención.
Tras conocerse la absolución, el sindicato anunció que reclamaría para los tres agentes su ingreso en la Orden del Mérito Policial con distintivo rojo, precisamente como reconocimiento a su actuación y al impacto personal, profesional y emocional derivado del proceso judicial.
La primera condecoración: tres cruces blancas
Una vez finalizado el procedimiento judicial y pese a la relevancia de los hechos y al riesgo asumido por los agentes, la Dirección General de la Policía concedió a los tres policías la Cruz al Mérito Policial con distintivo blanco. Una condecoración que, además de ser concedida anualmente a cientos de policías, no lleva aparejada ningún tipo de compensación económica.
Desde Jupol consideraron entonces que este reconocimiento no se correspondía con la gravedad de los hechos protagonizados por los tres agentes ni con las circunstancias excepcionales de la intervención, y entendió que los hechos encajaban en los requisitos establecidos para la concesión de la Cruz al Mérito Policial con distintivo rojo, que sí lleva aparejada una compensación económica.
Tras la concesión de las cruces blancas, el sindicato inició las actuaciones jurídicas necesarias para que se revisara el reconocimiento concedido a los agentes y se les otorgara la condecoración con distintivo rojo que, conforme a la normativa, Jupol entendía que les correspondía. Unas actuaciones que provocaron la retirada de la medalla blanca y elaborar una nueva propuesta por parte de la Dirección General de la Policía para la concesión de la medalla con distintivo rojo
Finalmente, en la convocatoria de condecoraciones de 2026, la reclamación ha llegado a la Junta de Gobierno y los tres policías han sido reconocidos con la Cruz al Mérito Policial con distintivo rojo, culminando así una reivindicación que JUPOL inició tras su absolución.
«Los policías que arriesgan su vida también merecen reconocimiento»
Desde Jupol se considera que este reconocimiento supone poner en valor a quienes se juegan la vida en la calle y, además, deben afrontar posteriormente procesos judiciales derivados de sus actuaciones profesionales.
El secretario general de Jupol, Aarón Rivero ha asegurado que «estos tres compañeros pasaron de defender su vida frente a un ataque con arma blanca a tener que sentarse en un banquillo durante años. JUPOL estuvo a su lado desde el primer momento y no dejó de trabajar hasta conseguir su absolución y reclamar para ellos el reconocimiento que merecían. Hoy ese reconocimiento llega con su entrada en la Orden del Mérito Policial con distintivo rojo».
Y añade que «no estamos hablando solamente de una medalla. Estamos hablando de tres policías que hicieron su trabajo, que tuvieron que defender sus vidas y que después tuvieron que soportar un auténtico infierno judicial. Durante años vivieron con la posibilidad de terminar en prisión por una actuación que finalmente quedó acreditada como legítima defensa. JUPOL estuvo con ellos durante todo ese proceso y no dejó de luchar hasta conseguir primero su absolución y ahora el reconocimiento que realmente merecían».
Jupol considera que el reconocimiento con distintivo rojo no es un regalo ni un privilegio, sino la consecuencia del reconocimiento de unos hechos extraordinarios y de una actuación policial en la que los agentes llegaron a poner en riesgo su propia vida.
Medallas de plata a comisarios jubilados
El sindicato destaca igualmente otro de los cambios relevantes de la convocatoria de condecoraciones de 2026: no figura ninguna Cruz al Mérito Policial con distintivo de plata concedida a comisarios jubilados.
Esta situación llega después de varios años de actuaciones de Jupol contra la concesión de este tipo de condecoraciones a altos mandos jubilados. El sindicato ha denunciado en reiteradas ocasiones la concesión de Cruces de Plata a altos mandos que habían abandonado el servicio activo.
Para Jupol, el cambio producido en la convocatoria de 2026 supone que el modelo de reconocimientos empieza a poner el foco en quienes han desarrollado actuaciones relevantes en el servicio y han asumido riesgos reales, frente a la práctica que el sindicato venía denunciando respecto a determinadas condecoraciones a altos mandos jubilados.
«Durante años hemos denunciado que las medallas no podían convertirse en un privilegio para unos pocos. Hemos acudido a los tribunales y hemos mantenido una batalla sindical para defender que las condecoraciones reconozcan el trabajo, el riesgo y el sacrificio de los policías. La convocatoria de este año demuestra que cuando JUPOL detecta una injusticia, no se limita a denunciarla: actúa hasta conseguir cambiarla» asevera Rivero.
Para Jupol, ambos casos representan una misma forma de entender la acción sindical «cuando la Administración no escucha, Jupol actúa. Cuando no se reconoce a un policía lo que merece, peleamos por ello. Y cuando es necesario acudir a los tribunales, acudimos. Los tres policías de Vallecas son un ejemplo de que esta lucha merece la pena», concluye Rivero.
