La sentencia condena a dos años de cárcel al promotor de la mina de wolframio de A Gudiña por estafar 3,46 millones. El fallo, ya firme, desvela una trama de sociedades fantasma y licencias falsas y llega en pleno arranque del proyecto minero gallego.
Dos años de cárcel y 3,46 millones de indemnización
La resolución del Tribunal Supremo alcanza a Roberto García Martínez, consejero delegado de Eurobattery Minerals, y a su socio alemán. Deberán indemnizar con 3,46 millones de dólares al grupo inversor AGRUGES, y el tribunal aprecia dolo desde el primer contacto.
Los hechos arrancan en noviembre de 2010. En una reunión en Madrid, se presentaron ante AGRUGES como propietarios de una explotación de oro en Sierra Leona y buscaron financiación para industrializar el negocio. Para sostenerlo, desplegaron sociedades como Clifton Minerals, Shadow Minerals, y Eureka Ridge y aseguraron disponer de todas las licencias para extraer minerales.
El 14 de enero de 2011 firmaron el acuerdo: 3,5 millones de dólares por el 32% de la sociedad matriz, con el capital destinado íntegramente a la compra de maquinaria. Entre enero y febrero salieron seis transferencias hasta sumar 3.460.000 dólares, enviados a una cuenta en Sierra Leona.
De todo ese capital, según el fallo, solo 530.000 dólares se destinaron a equipamiento industrial. La única maquinaria real fueron dos camiones articulados; el resto, muy cuestionable en estado y rendimiento. Las inspecciones de 2011 confirmaron que las licencias de Shadow Minerals eran no conformes y que Eureka Ridge y United Africans no constaban inscritas como compañías mineras.
El proyecto de wolframio más ambicioso de Galicia depende hoy de una compañía cuya cúpula carga con una condena por estafa.
El impacto en A Gudiña y la suspensión en Stuttgart
El caso salpica de lleno a A Gudiña, en Ourense, donde Eurobattery Minerals controla la explotación de wolframio con licencia hasta 2055. La compañía mantiene suspendida su cotización en el mercado de Stuttgart y ha pedido desvincular su actividad de la conducta de su consejero delegado.
Hay más frentes. La Autoridad Sueca contra los Delitos Económicos (Ekobrottsmyndigheten) investiga a García Martínez por tres casos de presunto uso de información privilegiada. Y no es su primer episodio: Eureka Ridge ya había sido expedientada por fraude en el estado de Oregón (Estados Unidos).
Con la sentencia firme, el condenado ha alcanzado un acuerdo para suspender su entrada en prisión: abonará el 60% de la responsabilidad civil y no incurrirá en conductas ilegales durante cinco años.
El Laboratorio Gallego
El proyecto lleva años en el centro de la estrategia minera de la Xunta de Galicia (el gobierno autonómico gallego, con sede en Santiago de Compostela). La explotación encaja en el mapa de materias primas críticas que Bruselas quiere dejar de importar de terceros países, y el wolframio ocupa en él un lugar sensible.
En el Parlamento de Galicia, el respaldo del PPdeG a la minería estratégica ha convivido con las cautelas de la oposición sobre el control ambiental de las concesiones.
La lectura nacional también cuenta. España depende casi por completo de las importaciones de wolframio, y el caso gallego ilustra un problema mayor: los proyectos estratégicos pueden quedar rehenes de la reputación de sus promotores. La incógnita es si la suspensión en Stuttgart retrasa la mina, en un tablero gallego donde el BNG y el PSdeG ocupan la oposición.
Ficha del Caso
- El caso: Dos empresarios fueron condenados por simular ser dueños de minas de oro y diamantes en Sierra Leona para captar 3,46 millones de dólares de inversores, un fraude ahora firme.
- Datos importantes: Dos años de cárcel; indemnización de 3,46 millones de dólares; seis transferencias entre enero y febrero de 2011; solo 530.000 dólares en equipamiento; licencia de la mina de A Gudiña hasta 2055.
- Resumen: La condena de Roberto García Martínez, consejero delegado de Eurobattery Minerals, deja en el aire el futuro inmediato de la mina de wolframio de A Gudiña, pieza clave del mapa gallego y europeo de materias primas críticas.

