Dos tiroteos en Málaga en cinco días dejan un joven asesinado por error y un herido grave en el Muelle Uno.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Dos ataques armados en cinco días en Málaga: un joven de 20 años muerto a tiros el viernes 18 de septiembre en el Centro y un hombre de 47 herido grave el martes 22 en un restaurante del Muelle Uno.
- ¿Dónde y quién? Investiga la Policía Nacional, que mantiene abiertas las dos diligencias: tres detenidos por el primer caso y ninguno por el segundo.
- ¿Qué supone para los ciudadanos? La Subdelegación del Gobierno en Málaga ha anunciado un refuerzo policial sin concretar cifras en una ciudad que cerró 2025 con 26 homicidios.
Dos ataques en cinco días: de la calle Barcenillas al Muelle Uno
El primero fue a plena luz del día. Tres sicarios de origen sueco tirotearon el pasado viernes 18 de septiembre a Nacho, un joven de 20 años que estaba sentado en un banco de la calle Barcenillas, a pocos pasos del Centro de Málaga. Recibió un disparo en la espalda y otro en una pierna, y falleció horas después en el hospital. La Policía descartó pronto el ajuste de cuentas: no consta vínculo alguno de la víctima con el narcotráfico.
La noche del martes 22 de septiembre llegó el segundo episodio. Eran en torno a las 22:30 cuando alguien se acercó a la mesa de un hombre de 47 años, de nacionalidad turca, que cenaba con otras tres personas en un restaurante del Muelle Uno, una de las zonas más turísticas de la capital, por donde pasan a diario miles de malagueños y visitantes camino del Centro o de vuelta a los cruceros. Le disparó dos veces a corta distancia, una de ellas en la cara. El herido está fuera de peligro en el Hospital Regional y el pistolero huyó sin ser detenido.
Agentes de la Policía Nacional acordonaron la zona y tomaron declaración a los testigos. Circulan vídeos grabados por clientes del local en los que un comensal describe atónito cómo un hombre con una pistola huía corriendo. La principal línea de investigación apunta a un ajuste de cuentas entre bandas de narcotraficantes.
Tres detenidos por el crimen del Centro y una hipótesis incómoda: se equivocaron
Los tres presuntos autores del tiroteo de la calle Barcenillas fueron arrestados en las horas siguientes. Al primero, procedente de Malmoe (Suecia), lo detuvieron minutos después; al segundo, en un piso de la capital; al tercero, ya de noche, en Fuengirola. La investigación, declarada secreta, trabaja con la hipótesis de que los sicarios se equivocaron de objetivo: creyeron que el muchacho les vigilaba y le dispararon, uno por detrás y dos por delante. En el vídeo de la agresión se oye a la víctima gritar que le han pegado un tiro.
Su madre difundió un texto en el que lo recuerda como un chico “bueno y trabajador” y reclama más medios: “Pido a las autoridades que se aumenten los efectivos para acabar con esta lacra”. En ese mismo mensaje señala el contexto: “Es víctima de la extrema violencia instaurada en la sociedad, y últimamente, en Málaga”.
Málaga cerró 2025 con 26 homicidios, su cifra más alta, y el miedo ya no distingue entre clanes enfrentados y vecinos sentados en un banco.
La reacción institucional fue inmediata. Antonio Sanz, vicepresidente de la Junta de Andalucía, sostuvo el miércoles que al Ejecutivo central “se le ha ido de las manos” la lucha contra el narcotráfico y reclamó una respuesta urgente. Sanz reiteró la petición de recuperar OCON-Sur, la unidad de élite de la Guardia Civil que operó en el Campo de Gibraltar entre noviembre de 2018 y septiembre de 2022.
Javier Salas, subdelegado del Gobierno en Málaga, anunció ese mismo día que en los próximos días se reforzará la presencia policial para “aumentar la sensación subjetiva de seguridad”, sin precisar cuántos efectivos llegarán. El delegado del Gobierno en Andalucía, Pedro Fernández, recordó que el 100% de los homicidios registrados en Málaga en los últimos tres años han sido esclarecidos.
Los datos dibujan una tendencia incómoda: Málaga sumó 26 homicidios en 2025, un 13% más que el año anterior y su cifra más alta, además de 12 secuestros, según el balance del Ministerio del Interior. Para zanjar la tensión en La Trinidad, en pleno centro de la ciudad, la Policía llegó a desplegar 250 agentes y un helicóptero: 24 detenidos y 12 armas intervenidas.
Antes hubo tiroteos en Marbella achacados a disputas entre clanes. En diciembre de 2024, un joven que trabajaba en un club cannábico de Fuengirola murió acribillado por un sicario de 17 años llegado de Países Bajos con un encargo de matar; en el verano de 2021, un DJ fue alcanzado por una bala perdida durante una fiesta en Marbella.

La Lectura Andaluza
Andalucía es el territorio donde la violencia del narco se muestra “más visible”, según la memoria anual de 2025 de la Fiscalía General: las embarcaciones de alta velocidad ya no se quedan en el Estrecho y se desplazan a provincias como Huelva, Almería y Málaga. Los precedentes pesan: dos guardias civiles asesinados en Barbate en 2024, embestidos por una narcolancha, y otros dos agentes muertos en una persecución en Huelva. La unidad de élite que vigilaba el Estrecho fue disuelta en septiembre de 2022 y la Junta de Andalucía reclama desde entonces su recuperación: hace un mes, Juanma Moreno escribió a Pedro Sánchez tras cuatro muertos en tiroteos en Huelva y Sevilla.
Para quien vive en Málaga, el asunto tiene una traducción muy concreta. El Muelle Uno no es solo un paseo con vistas al puerto: es la puerta de entrada de los cruceristas y el escaparate de la hostelería de una capital que vive del turismo. Que alguien dispare a bocajarro entre mesas llenas roza el negocio de miles de familias y la vida diaria de los vecinos del Centro y de La Trinidad, acostumbrados a ver operaciones policiales en su barrio. En la Costa del Sol, la seguridad es un activo económico tanto como el clima o las playas.
Lo que viene: la investigación del tiroteo del Muelle Uno sigue bajo secreto y sin detenidos, el refuerzo policial prometido llegará en los próximos días sin cifra confirmada y la reclamación de OCON-Sur volverá al debate político, también en el Parlamento de Andalucía, en este arranque de curso. Para una capital que presume, con razón, de ser el gran polo turístico y tecnológico del sur de Europa, que sus calles vuelvan a ser solo eso, calles, es la tarea con menos margen de error.

