El dólar en Colombia ha subido más de 205 pesos en diez días. La escalada apunta directamente a la banca española que opera en el país. Los comisionistas proyectan el cierre de 2026 en una media de 3.264 pesos por dólar, según la Encuesta de Expectativas de Citi. Traducido a la cuenta de resultados: cada peso que genera el negocio colombiano se convierte en menos euros cuando cruza la frontera contable.
No es un movimiento anecdótico. Colombia es una de las plazas donde los grandes grupos financieros españoles llevan décadas asentadas, y su divisa, el peso colombiano, funciona como termómetro de toda la región. Cuando el peso se desliza a este ritmo, el efecto aterriza en el capital y en los resultados consolidados de las matrices que reportan en euros.
Qué ha pasado con el dólar en Colombia en diez días
El cierre del 25 de septiembre dejó la divisa en 3.306,86 pesos, 22,75 por debajo de la Tasa Representativa del Mercado (la referencia oficial que fija el Banco de la República) de 3.329,61. Suena a corrección mínima. El mercado, sin embargo, se movió entre un mínimo de 3.278,52 y un máximo de 3.377,80, con 1.481 millones de dólares negociados en 1.914 transacciones.
Las causas se reparten entre lo global y lo local. Mauricio Acevedo, de Corficolombiana, y Valeria Alvarez, de Itaú Comisionista de Bolsa, señalan dos frentes: los bonos del Tesoro estadounidense por encima del 5% y una Reserva Federal que subió los tipos 25 puntos básicos. El mercado descuenta un 80% de probabilidad de un ajuste extra en diciembre. El dinero busca refugio y abandona las monedas emergentes.
Encima de la mesa, el petróleo. El brent cotizó cerca de 106 dólares por barril por las restricciones de suministro en Oriente Medio, lo que empujó el índice DXY por encima de los 101 puntos. El resultado se vio en toda la región: el peso de México se depreció un 2,7% y el real de Brasil cayó un 1%.
El peso colombiano se desvalorizó cerca de un 9% mientras las principales monedas internacionales subían como máximo un 4%.
Por qué un peso débil golpea a Santander y BBVA en euros
La asimetría la firma Felipe Campos, gerente de Inversión y Estrategia de Alianza Valores. Su explicación apunta a la ansiedad de los inversores por conocer los detalles de la política fiscal del Gobierno tras presentarse el presupuesto. En la misma línea, David Cubides, economista jefe de Banco de Occidente, sostiene que la incertidumbre fiscal local ya viaja hacia los activos financieros del país.
Para Santander y BBVA, la película tiene tres actos. El primero es contable: un negocio que gana en pesos y consolida en euros pierde valor al traducirse. El segundo es de riesgo: los acreditados que compran insumos en dólares ven encarecerse su factura y su capacidad de pago. El tercero es estratégico, porque Colombia forma parte del relato de rentabilidad latinoamericana de ambos grupos.

El detalle que casi nadie cuenta es que la divisa no solo castiga balances. Colombia es un importador relevante y el encarecimiento del dólar eleva el costo de los insumos externos, incluidos los que sostienen la cadena alimentaria básica. Acevedo lo apunta sin rodeos: encarece la producción de alimentos como el pollo y los huevos. Con un dólar más alto, la capacidad de pago de las familias se tensa, y eso termina tocando la cartera de quien presta dinero allí.
El precedente que la banca española ya conoce de memoria
No es la primera vez. Colombia vivió episodios de depreciación acelerada en 2015, con el desplome del crudo, y en 2020, con la pandemia. La banca española aprendió entonces que un tipo de cambio hostil se cuela en las cuentas por dos vías: la traducción de resultados y el deterioro de la cartera. La exposición latinoamericana ha sido históricamente el motor de beneficios y también el origen de los peores trimestres.
Esta vez el contexto añade presión. Con la Reserva Federal en modo restrictivo y los bonos del Tesoro por encima del 5%, el margen de maniobra del Banco de la República se estrecha. Su reunión de política monetaria del 30 de septiembre dirá si mantiene el rumbo de los tipos locales. Las proyecciones bailan: Banco de Bogotá apunta a 3.300 pesos por dólar, Corficolombiana baja a 3.170 y Cubides proyecta 3.150.
Qué conviene seguir. La decisión del emisor colombiano y el pulso fiscal del presupuesto. Después, el calendario electoral brasileño de octubre, clave para la estabilización cambiaria de la región. Y los resultados trimestrales de Santander y BBVA, donde se verá si el castigo del peso se queda en un apunte contable o va a más.
📌 Ficha del Caso
- Ficha sobre el caso: El dólar en Colombia sube más de 205 pesos en diez días y los comisionistas proyectan un cierre de 2026 en torno a 3.264 pesos.
- Datos importantes: El peso colombiano se desvalorizó cerca del 9%, mientras las monedas internacionales subían un 4% como máximo.
- Resumen: La banca española con negocio en Colombia afronta menos euros al consolidar y más riesgo en su cartera de crédito.
