Robots e IA de voz en hoteles valencianos: la Comunitat prueba la atención al cliente del futuro

Empresas valencianas ensayan robots de recepción, asistentes de voz y exoesqueletos con el respaldo visible del Consell. La industria de la Comunitat digitaliza por debajo de la media española: 5,32 frente a 5,59.

Robots de recepción e inteligencia artificial de voz ya se prueban en hoteles de Valencia y en plantas industriales valencianas.

La consellera de Industria, Turismo, Innovación y Comercio, Marián Cano —el cargo autonómico equivalente a un ministerio— participó hace unos días en la jornada The Hotel Data, organizada por el Instituto Tecnológico Hotelero (ITH). Allí se mostraron exoesqueletos del Instituto Valenciano de Biomecánica (IBV) para aligerar tareas de carga física. Pedro Fernández, responsable de transformación digital e IA del ITH, explica que la robótica hotelera se concibe para una primera atención al cliente, ya presente en hospitales y oficinas de turismo, y con vocación de extenderse a hoteles.

El ejemplo más visible lo puso la firma valenciana Amazing UP con Rober-T, un robot que combina movilidad autónoma, interacción por voz, contenidos multimedia e inteligencia artificial para acompañar a los huéspedes, ofrecer información y responder preguntas en tiempo real. Su aplicación se extiende a museos, centros culturales y otros entornos con atención al público.

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No es un caso aislado. En La Nucía, en Alicante, la empresa Synergy Tech distribuye robots bípedos y cuadrúpedos de la china Unitree Robotics, firma con convenio con la Universitat Politècnica de València y sede en Hangzhou. El vicepresidente del Consell (el gobierno de la Generalitat Valenciana), Pepe Díez, visitó esas instalaciones en el viaje al nuevo campus chino de la UPV.

Qué prueban ya los pilotos valencianos: recepción, voz y máquinas que se autoconfiguran

En el parque tecnológico de Paterna se presentaron estos días Smart Machine y Vozia, dos proyectos de Nunsys Group que aplican IA para que personas y máquinas se entiendan por voz. Participa Valmetal, el área de innovación de la patronal metalúrgica valenciana. Joaquín Carretero, responsable de Innovación en Industria de Nunsys, lo resume: «si puedes hablar y la máquina se autoconfigura sabiendo en qué entorno está, tienes un ahorro increíble en la digitalización de las industrias».

El IBV trabaja en paralelo en exoesqueletos para tareas con mayor carga física: hacer camas, fregar suelos, descargar y colocar producto o cocinar. Mercedes Sanchis, responsable de salud laboral del instituto, confirma que ya desarrollan nuevos proyectos ligados a esa tecnología. La hoja de ruta es prudente: primero aliviar el esfuerzo del personal, después integrar máquinas que hablen.

La digitalización no avanza igual en un mostrador de hotel que en un taller tradicional, y esa diferencia decide qué empresas compiten y cuáles se quedan atrás.

Para finales de noviembre está prevista una misión comercial de la industria auxiliar cerámica valenciana a Guangdong y Shanghái, organizada por la Conselleria de Industria con ASEBEC, la patronal de maquinaria cerámica con sede en Castelló de la Plana. El objetivo declarado es conocer a los fabricantes de robots humanoides. La robótica se ha convertido en escaparate institucional.

La brecha que frena la innovación: 5,32 frente a 5,59

inteligencia artificial Valenciana

Los indicadores no acompañan al entusiasmo. El informe de la Fundación LAB Mediterráneo elaborado por el Ivie sitúa el índice de intensidad digital de la industria valenciana en 5,32 sobre 10, por debajo de la media nacional de 5,59. La maquinaria, el equipo y los vehículos de motor lideran con 6,13; los sectores tradicionales —alimentario, textil, calzado, madera, y papel— se quedan en 4,74.

Hay más cifras que invitan a la prudencia. Solo el 16,1% de las empresas industriales valencianas utiliza inteligencia artificial, frente al 17,5% de media en España. El 30,3% del tejido industrial de la Comunitat sigue sin alcanzar los niveles básicos de digitalización.

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Desde Industria, área de la Generalitat Valenciana, responden que IVACE+i, el organismo autonómico de innovación, ha reorientado sus ayudas hacia proyectos de I+D para reducir dependencias europeas en tecnologías digitales. En la antigua Agència Valenciana de la Innovació hay más de veinte proyectos de robótica financiados.

El Escenario Valenciano

En el plano político, el Consell de Juanfran Pérez Llorca ha hecho de la robótica uno de sus relatos de gestión más cómodos: visitas a empresas, pilotos y misiones comerciales. El pacto PP-Vox que sostiene la Generalitat no ha mostrado fisuras públicas en esta materia, y no existe una batalla parlamentaria abierta sobre política industrial en las Corts Valencianes (el parlamento autonómico, con 99 escaños).

La lectura nacional pasa por esa comparación: 5,59 de media española frente al 5,32 valenciano, y un 17,5% de industria española que usa IA frente al 16,1% de la Comunitat. La Generalitat intenta cerrar la distancia con misiones como la de noviembre y con proyectos financiados por IVACE+i, en plena carrera por la industria 4.0, pero no ha publicado cifras de inversión ni un calendario de despliegue.

El calendario que viene es de pilotos, no de implantación. No hay fecha para ver a Rober-T estable en un hotel valenciano, ni presupuesto conocido para Smart Machine o Vozia. El turismo, uno de los motores económicos de la Comunitat, observa cómo los mostradores de recepción dejan de ser un espacio exclusivamente humano. Los robots ya están en la habitación; las cuentas, todavía no.

Ficha del Caso

  • El caso: Empresas de la Comunitat Valenciana desarrollan robots de recepción y sistemas de IA por voz para hoteles, museos e industria, con respaldo institucional visible.
  • Datos importantes: índice de intensidad digital de la industria valenciana de 5,32 sobre 10, frente al 5,59 nacional; el 16,1% de las empresas usa IA (17,5% en España); el 30,3% no alcanza la digitalización básica; misión a Guangdong y Shanghái a finales de noviembre; más de veinte proyectos de robótica financiados.
  • Resumen: la robótica avanza entre pilotos y visitas institucionales, pero sin cifras de inversión ni calendario de implantación y con la brecha digital todavía abierta.