3Desde cuándo y si es definitivo: la bajada entra en el modelo ‘Siempre Precios Bajos’
La rebaja arranca este final de septiembre, con el 26 como fecha de entrada en vigor, y lo hace con vocación de permanencia: no es una promoción de fin de semana ni una oferta con fecha de caducidad, sino una revisión estructural de precios sobre más de un centenar de referencias del día a día. Eso implica que el ajuste queda incorporado al precio de tarifa y pasa a engrosar el ‘Siempre Precios Bajos’ (SPB), el sistema con el que Mercadona define su política comercial desde 1993: todos los productos, todo el tiempo, a precios bajos. La cadena valenciana enmarca el movimiento en su Modelo de Calidad Total, de modo que la bajada no se plantea como una acción puntual de captación, sino como una corrección que se mantiene en el lineal mientras se sostengan las condiciones que la justifican, en particular el abaratamiento de las materias primas.
Ese carácter definitivo es precisamente lo que convierte la medida en un elemento diferenciador frente a la competencia. Lidl, Dia, Aldi o Alcampo recurren de forma habitual a folletos y promociones semanales, mientras que Mercadona construye su propuesta sobre un precio base estable y sin folleto, con las rebajas integradas en el precio de todos los días. El recorte, por tanto, no se retira cuando termina una campaña: la leche entera Hacendado a 0,96 euros el litro, la semidesnatada a 0,84, la desnatada a 0,82 o la malla de patatas de cinco kilos a 5,60 euros se quedan en el catálogo como precio de referencia, no como un gancho temporal. La compañía extiende además los ajustes a más de 400 referencias de todas las secciones, lo que refuerza la idea de que no se trata de una operación aislada, sino de una revisión del conjunto de la cesta llamada a perdurar en el tiempo.

