Milei da dos semanas al Reino Unido para frenar el petróleo de Malvinas y amenaza con el tribunal del mar

El Ejecutivo argentino activa el arbitraje del Anexo VII de la Convención del Derecho del Mar si Londres no detiene el proyecto Sea Lion. La disputa tensa el riesgo argentino que vigilan Santander y BBVA.

El Gobierno de Javier Milei ha dado dos semanas a Reino Unido para detener el petróleo de Malvinas. El detonante es Sea Lion, un proyecto de hidrocarburos en la Cuenca Malvinas Norte. Y la amenaza de acudir al tribunal del mar añade presión al riesgo argentino que ya vigilan Santander y BBVA.

Un ultimátum con plazo: dos semanas y el tribunal del mar

El Ejecutivo argentino formalizó su exigencia mediante un comunicado de la Oficina del Presidente. En él instruye a la Cancillería y a los equipos jurídicos a iniciar el arbitraje del Anexo VII —el mecanismo que permite a un Estado llevar una controversia marítima ante un tribunal internacional— previsto en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar. El objetivo declarado pasa por impedir la explotación de hidrocarburos en la Cuenca Malvinas Norte a través del proyecto Sea Lion.

‘Si en dos semanas el Reino Unido no frena la explotación ilegítima, vamos a ir al Tribunal Internacional del Derecho del Mar‘, escribió Javier Milei en X. En el mismo mensaje acusó a Londres de practicar un ‘saqueo ilegal de nuestros recursos’. El comunicado se apoya en la Resolución 2065 (XX) de la Asamblea General de la ONU, que en 1965 reconoció la existencia de una disputa de soberanía, y en la Resolución 31/49, que instó a ambas partes a evitar decisiones unilaterales mientras siga abierta la negociación.

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A la ofensiva petrolera se sumó otro frente. Argentina anunció procedimientos sancionatorios y denuncias penales contra Thales UK Limited por vuelos entre las islas y Punta Arenas, en Chile, sin autorización argentina. El Ejecutivo de Milei rechazó además la denominación británica de ‘Territorio Británico de Ultramar’ y recordó que el referéndum de 2013, celebrado en las islas, no cuenta con reconocimiento internacional.

Qué se juega España: la banca y el fantasma del riesgo argentino

Aquí está la clave para España. Santander y BBVA mantienen filiales relevantes en Argentina, dos de las mayores apuestas bancarias españolas en Latinoamérica. Cualquier escalada geopolítica tensa el riesgo país —la prima que exige un inversor para prestar dinero a un Estado— y sacude la valoración que el mercado hace de esas filiales.

Argentina nunca ha sido un mercado cualquiera para la banca española. Acumula controles de cambios, un historial de reestructuraciones de deuda y una relación complicada con la inversión extranjera. Cada choque con Londres reabre la pregunta que los analistas llevan años formulando: cuánto riesgo argentino están dispuestos a asumir Santander y BBVA.

La disputa por el petróleo de Malvinas es algo más que un pulso diplomático: es una prueba de previsibilidad para quien invierte en Argentina.

España mantiene una posición de equilibrio. Respalda desde hace décadas las resoluciones de la ONU que piden una solución negociada y conserva canales abiertos con Londres y Buenos Aires sin romper con ninguna de las partes. Es la misma prudencia que aplica cuando sus empresas tienen intereses a ambos lados del Atlántico.

El precedente que España no puede olvidar

Conviene retroceder a 2012. Ese año, Argentina expropió el 51% de YPF a Repsol, una operación que dejó a la petrolera española sin su principal activo en el pais y que derivó en un largo litigio. La compañía acabó cobrando una compensación en bonos, pero la herida dejó una lección: en Argentina el riesgo regulatorio puede materializarse de un día para otro.

Por eso el pulso por las Malvinas interesa a España más de lo que parece. No es solo una disputa de soberanía entre Buenos Aires y Londres; es un termómetro de la estabilidad argentina como destino de inversión. Lo que conviene seguir es doble: si el Reino Unido responde antes de que venza el plazo y si el tribunal del mar, con sede en Hamburgo, acepta las medidas provisionales que Argentina anticipa. De ambas respuestas depende que la tensión se quede en un rifirrafe diplomático o se convierta en otro capítulo de riesgo para la banca española.

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📌 Ficha del Caso

  • Ficha sobre el caso: El Gobierno de Javier Milei intimó a Reino Unido a frenar la explotación petrolera en Malvinas, en concreto el proyecto Sea Lion, y amenazó con acudir al tribunal del mar si no cede en dos semanas.
  • Datos importantes: El requerimiento invoca el arbitraje del Anexo VII de la Convención de la ONU sobre el Derecho del Mar. Argentina llevó el caso ante la ONU en 1965 (Resolución 2065) y en 1976 (Resolución 31/49).
  • Resumen: La disputa añade tensión al riesgo argentino que ya vigilan Santander y BBVA, y pone a prueba la previsibilidad del país como destino de la inversión española.