Susana Camarero no esconde su hoja de ruta: dejará el Consell después del 29-N y se ofrece para el gobierno de Feijóo.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? La vicepresidenta primera del Consell, Susana Camarero, confirma que dejará el ejecutivo autonómico tras las elecciones del 29 de noviembre y se declara «disponible y dispuesta» para un gobierno de Feijóo.
- ¿Quién está detrás? El PP valenciano, que la coloca como cabeza de lista al Senado por Valencia, y un Consell de Pérez Llorca que pierde a su número dos.
- ¿Qué impacto tiene? Fuerza una reordenación del ejecutivo autonómico tras el 29-N y proyecta a una dirigente valenciana hacia el Gobierno de España.
El Senado no es un premio menor, sino una estación de paso
La vicepresidenta primera del Consell (el gobierno de la Generalitat Valenciana) llevaba semanas en el centro de todas las quinielas del PP valenciano. Su encaje en las listas del 29-N fue la variable que más tardó en confirmarse. No por falta de peso: es la número dos de Juanfran Pérez Llorca y una de las dirigentes con más recorrido del partido en la Comunitat.
El martes, en la presentación de los candidatos del PP a las Cortes Generales por la circunscripción de Valencia, Susana Camarero puso palabras a una decisión ya tomada: después del 29-N dejará el ejecutivo autonómico y recogerá el acta de senadora. La incompatibilidad que la ley del Consell fija para los miembros del gobierno autonómico no admite atajos. Un escaño en el Congreso la habría obligado a salir de inmediato, como le ocurrió a la exconsellera de Servicios Sociales Elena Albalat. El Senado le daba margen para un cierre ordenado de su cartera.
Ante los medios, la vicepresidenta sacó pecho de su gestión y de más de treinta años de trayectoria en el Congreso, en el Senado y en gobiernos de España y de la Comunitat. Y dejó caer el marco temporal: «cuando a partir del 29 de noviembre, Feijóo sea el presidente de todos los españoles, tendrá que decidir si necesita alguno de nosotros a su lado o dónde podemos ser más útiles al proyecto de España».
«La experiencia es un aval»: qué ofrece Camarero y qué calcula el PP
No apuntó a un ministerio ni a una secretaría de Estado. Tampoco hacía falta: ya fue secretaria de Estado de Igualdad en el Gobierno de Mariano Rajoy. Su currículo es, en sus propias palabras, «un aval» de tres décadas que la deja «disponible y dispuesta a estar en el lugar donde se considere que es más útil para el proyecto de España». La apuesta por el Senado no es un fin, sino un paso intermedio.
En la política valenciana, un escaño en el Senado no cierra carreras: las aparca hasta que suena el teléfono adecuado.
La secuencia de los hechos invita a leerlo así. La candidatura a la Cámara alta fue la última pieza en encajar y el ofrecimiento público llegó el mismo día en que el partido presentaba a sus aspirantes al Congreso y al Senado. Quien negocia con la dirección nacional un hueco en un futuro Ejecutivo rara vez lo verbaliza con esta claridad si la conversación no está abierta. El mensaje era para Madrid, no para Valencia.
El movimiento tiene coste autonómico. El Consell de Pérez Llorca pierde a su número dos en plena reconstrucción posterior a la DANA del 29 de octubre de 2024, con el Plan RERD (el instrumento autonómico para canalizar los fondos de recuperación) como eje de la legislatura. Su salida obliga a reordenar la vicepresidencia primera y a repartir carteras en un ejecutivo sostenido por el pacto con Vox.
El Escenario Valenciano
En clave interna, la salida de Camarero deja al PP valenciano con una paradoja: gana peso en Madrid justo cuando pierde a una de sus figuras de gestión en el Consell. El acuerdo con Vox sigue siendo el sostén parlamentario del ejecutivo de Pérez Llorca, y la reconstrucción posterior a la DANA continúa marcando la agenda de las consellerias. Queda por ver cómo leen PSPV y Compromís un movimiento que su protagonista describe como un paso y no como una retirada.
La dimensión nacional es evidente. Las elecciones del 29-N renuevan los 350 escaños del Congreso y los 208 senadores de elección directa, a los que después se suman los designados por las comunidades autónomas. Si Feijóo llega a La Moncloa, la composición de su gabinete será la primera prueba de cómo se reparte el poder territorial dentro del PP. Camarero no es una recién llegada a ese debate: ya ocupó una secretaría de Estado con Rajoy y conoce el recorrido completo, del Consell al Consejo de Ministros.
La proyección inmediata pasa por el 29-N. Después, la vicepresidenta primera recogerá su acta y el Consell afrontará una reordenación que Pérez Llorca no tenía previsto cerrar antes de las elecciones. En paralelo, el PPCV se juega mantener su peso en la dirección nacional con una senadora que ya ha dicho en voz alta para qué quiere el escaño.
Ficha del Caso
- El caso: La vicepresidenta primera del Consell confirma que abandonará el ejecutivo autonómico tras las elecciones del 29 de noviembre y se declara disponible para integrarse en un gobierno de Feijóo.
- Datos importantes: Cabeza de lista al Senado por Valencia; incompatibilidad legal entre escaño y cargo en el Consell; tres décadas de trayectoria y una secretaría de Estado de Igualdad con Rajoy; elecciones generales el 29-N.
- Resumen: El PP valenciano cambia una vicepresidencia del Consell por un escaño en la Cámara alta y proyecta a una de sus dirigentes más veteranas hacia el Gobierno de España, mientras el ejecutivo de Pérez Llorca afronta su reordenación en plena reconstrucción.

