Arranca en Zaragoza el juicio por el crimen de Movera: ocho acusados por la muerte a tiros de una joven en 2018

La víctima, de 28 años, murió por un disparo el 21 de noviembre de 2018 en Movera. La primera sesión ha incluido el testimonio de sus padres y de su hermana, que la acompañaba en el momento de los disparos.

El juicio por el crimen de Movera arrancó el lunes 26 de octubre en Zaragoza con ocho acusados por la muerte a tiros de una joven. La víctima tenía 28 años y falleció el 21 de noviembre de 2018. La vista oral ha comenzado casi ocho años después de los hechos, según el relato de la primera sesión.

Qué ocurrió el 21 de noviembre de 2018 en Movera

La joven murió por un disparo. Los hechos se produjeron en Movera, en el término municipal de Zaragoza, el 21 de noviembre de 2018. La acusación sostiene que los disparos los efectuó presuntamente un clan de sicarios lituanos, una hipótesis mantenida durante la instrucción (la fase del proceso penal en la que el juez investiga los hechos) y que el tribunal no ha declarado probada.

El suceso se conoce como el crimen de Movera por el lugar en el que se produjo. Desde entonces, la causa ha pasado por distintas fases de investigación hasta desembocar en la vista oral que ahora se celebra en Zaragoza.

Publicidad

En el momento de los disparos, la víctima estaba acompañada por su hermana, lo que la convierte en testigo directo de lo ocurrido. Así lo ha manifestado en la primera sesión del juicio oral (la fase del proceso penal en la que se celebra el juicio con las partes).

Los testimonios de la familia en la sesión inaugural

El padre declaró que entre las últimas cosas que escuchó en vida a su hija fue una llamada en la que esta gritaba su nombre. Lo hizo entre peticiones de justicia por la muerte de su familiar, de acuerdo con el relato de la jornada inaugural.

Los progenitores y la hermana comparecieron a lo largo de una sesión maratoniana. La familia ha esperado casi ocho años para sentarse frente al tribunal y ha sostenido el mismo relato que mantiene desde 2018. La sesión se alargó.

Ocho personas se sientan en el banquillo por la muerte de una joven de 28 años; ninguna tiene aún condena firme.

Las testificales de los familiares constituyen una de las piezas centrales de la vista. El tribunal deberá contrastarlas con el resto de la prueba practicada y con las conclusiones de las partes. La carga de la prueba corresponde a la acusación.

La sesión inaugural se prolongó durante horas con las declaraciones de los parientes y las preguntas de las partes.

Los ocho acusados y el estado del proceso

Ocho personas ocupan el banquillo de los acusados. Todas comparecen en calidad de acusadas y ninguna ha sido condenada: la presunción de inocencia se mantiene hasta que exista una sentencia firme. Ser acusado no equivale a ser culpable.

Publicidad

La causa ha atravesado una instrucción prolongada antes de llegar al juicio. En esa fase se practican las diligencias de investigación, mientras que en la vista oral las partes exponen sus pruebas y el tribunal las valora, conforme al esquema procesal que publica el Poder Judicial.

El retraso acumulado ha sido uno de los aspectos más señalados del caso. Los hechos ocurrieron en 2018 y la vista no ha arrancado hasta finales de octubre de 2026, casi ocho años después.

El juicio continúa en Zaragoza. El tribunal deberá valorar los testimonios de la familia, las pruebas de la acusación y los argumentos de las defensas de los ocho encausados antes de dictar sentencia. Hasta entonces, ninguna resolución judicial ha confirmado su participación en los hechos.