4Ante o serraje en tonos tierra (marino, camel, burdeos): la alternativa al negro que pide el otoño-invierno
El serraje —ese ante de tacto aterciopelado que lleva meses en escaparates y pasarelas— se ha convertido en el material protagonista del botín de entretiempo, y no tanto por la textura como por el color. Frente al negro de siempre, la paleta de este otoño-invierno 2025-2026 tira de camel, marrón chocolate, burdeos profundo y azul marino: tonos que calientan el conjunto sin restar elegancia. Las colecciones de la temporada han insistido en el marrón en todas sus gradaciones, hasta el punto de que el chocolate se ha colado entre los colores más repetidos en las firmas internacionales, y el burdeos se ha consolidado como el relevo sofisticado del negro: más suave que el rojo vivo y con más cuerpo que un granate apagado. Es una paleta que aguanta vaqueros, sastrería gris y abrigos de lana, y que además disimula mejor el desgaste diario que un charol o un negro mate.
Ese es justo el argumento para que un botín de ante se gane un sitio en una selección de tacones cómodos: el serraje cede desde el primer uso, no marca el pie como un charol y, si el tacón es de bloque, se aguanta una jornada entera de pie. En el catálogo de El Corte Inglés conviven opciones muy distintas dentro de esa idea, desde botines de serraje en camel por 49,99 euros (Sfera) hasta modelos de Pikolinos en burdeos con tacón ancho de 5,5 centímetros y plantilla acolchada por 144,95 euros. Lo que comparten los diseños que funcionan es la geometría: tacón de entre 3 y 5,5 centímetros, base ancha, suela con agarre y caña baja que no aprieta el tobillo. Con cremallera interior o elásticos laterales el calce deja de ser una pelea, y con un impermeabilizante aplicado al estrenarlos, el ante sobrevive a la lluvia de noviembre.

