Elecciones en Israel: el bloqueo deja sin vencedor a Netanyahu y Eisenkot y arrancan las negociaciones

Los sondeos a pie de urna sitúan a los dos bloques en unos 51 escaños, diez por debajo de la mayoría. La participación superó el 77% y las listas árabes suben a 17-18 escaños.

Las elecciones de Israel del 27 de octubre han dejado un Knesset sin mayoría clara: ni Benjamin Netanyahu ni Gadi Eisenkot alcanzan los 61 escaños. Los sondeos a pie de urna difundidos por las cadenas israelíes, recogidos por Reuters y Euronews, sitúan a los dos bloques en torno a 51 escaños cada uno. Hoy te cuento qué dicen los números, qué han dicho los dos candidatos y qué escenarios se abren desde este miércoles.

El reparto de escaños: nadie llega a los 61

Canal 13 otorgó en su primera proyección una ventaja al bloque opositor, con 53 escaños frente a los 50 del bloque de Netanyahu en el Knesset de 120 diputados. Las tres cadenas generalistas corrigieron después ese cálculo y dejaron a ambos bloques en unos 51 escaños, según los mismos sondeos.

El Likud sería el partido más votado, con 25 escaños, de acuerdo con la proyección de Canal 13. Nadie llega a los 61.

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Una participación por encima del 77% y el salto de las listas árabes

La participación superó el 77%, según el Comité Central de Elecciones de Israel. Son los primeros comicios desde los atentados de Hamás del 7 de octubre de 2023, y la campaña se ha leído en buena medida como un referéndum sobre la gestión de Netanyahu, que la planteó como «una cuestión de vida o muerte».

Las listas árabes israelíes obtendrían entre 17 y 18 escaños, un salto notable respecto a convocatorias anteriores. Algunas comunidades árabes registraron una participación casi total, impulsada por el rechazo a la retórica despectiva que aliados de la extrema derecha de Netanyahu emplearon durante la campaña.

El bloqueo no se resuelve con los sondeos: ambos bloques suman unos 51 escaños y la mayoría exige 61 en un Knesset de 120 diputados.

El líder árabe israelí Mansour Abbas afirmó que la derecha ha «sufrido una pérdida importante» y se mostró abierto a trabajar con Eisenkot. Eisenkot dijo durante la campaña que no gobernaría con diputados árabes israelíes, y Netanyahu insistió en que un gobierno que dependa de esos votos carecería de legitimidad.

Los diputados árabes podrían sostener un gobierno minoritario en votaciones parlamentarias sin entrar en la coalición. Si eso no ocurre, Israel encararía unas nuevas elecciones.

Qué han dicho Netanyahu y Eisenkot

Netanyahu compareció en la madrugada de este miércoles con tono optimista y ya se situó como primer ministro dispuesto a repetir. Repasó los logros militares de los últimos tres años y pidió a sus adversarios que se alineen detrás de él.

«Debemos establecer un gobierno fuerte, de derechas y nacionalista», dijo. También calificó de traición una alianza con partidos árabes, cuyos votantes representan el 20% de la población israelí: «No debemos poner en peligro a Israel y establecer un gobierno que dependa de partidos árabes antisionistas».

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Eisenkot, ante sus seguidores en Tel Aviv, lanzó una advertencia: «Netanyahu, no te atrevas a usar la seguridad de Israel para tus necesidades políticas». Lo describió como «un primer ministro en funciones, sin mandato ni la confianza del pueblo». En la red social X escribió que los sondeos muestran una «falta total de confianza en Netanyahu y en el gobierno del 7 de octubre».

Las lecturas de los partidos no coinciden. El ministro de Exteriores, Gideon Sa’ar, avisó de que las celebraciones de la izquierda son «prematuras»: «Una cosa parece bastante clara: el Likud es el partido más grande de Israel». Yair Golan, líder de los Demócratas, sostuvo que la ciudadanía ha «hablado» y ha «echado al gobierno de Netanyahu». Itamar Ben Gvir cargó contra un ejecutivo de unidad con Eisenkot: «Sería un error terrible».

El impacto para España y Europa

Para España y para el conjunto de la UE, el bloqueo israelí añade una incertidumbre que no es menor. Bruselas y Madrid tratan con el Ejecutivo israelí expedientes abiertos —Gaza, el Líbano, el acuerdo de asociación— y ese interlocutor seguirá siendo un gobierno en funciones hasta que alguien reúna 61 escaños.

Si el desbloqueo depende de diputados árabes que no entren en la coalición, cada votación en el Knesset se convierte en una negociación. Para el tablero europeo, cualquier avance en la reconstrucción de Gaza o en la normalización con los países árabes exige un socio israelí capaz de firmar y sostener compromisos.

A partir de ahora se abre la ronda de consultas con el presidente del Estado, que encarga la formación del Ejecutivo al diputado con más apoyos. Después arranca el plazo legal para constituir gobierno y, si nadie lo consigue, la disolución del Knesset y una nueva convocatoria electoral.

Lo esencial

  • 📌 ¿Qué ha ocurrido? Los sondeos del 27-O dan unos 51 escaños a cada bloque, sin mayoría, según las cadenas israelíes.
  • 👤 ¿Quiénes están implicados? Benjamin Netanyahu, primer ministro y líder del Likud, y Gadi Eisenkot, su principal rival, junto a las listas árabes.
  • ⏭️ ¿Qué pasa ahora? Comienza la ronda de consultas con el presidente del Estado para encargar gobierno; si fracasa, habrá nuevas elecciones.