La Guardia Civil ha interrogado al operario del centro de control de Adif que regulaba el tráfico durante el choque de dos trenes en Urda, en la provincia de Toledo. La declaración se enmarca en la investigación abierta por la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), el organismo técnico encargado de determinar las causas de un siniestro ferroviario, según han confirmado fuentes de la investigación.
Qué ha confirmado la Guardia Civil sobre el interrogatorio
Los agentes de la Guardia Civil auxilian a los técnicos de la CIAF, que son los responsables de esclarecer el origen del accidente. El trabajador declaró por su puesto en el centro de control, desde el que se regula la circulación por la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla. Las mismas fuentes no han detallado el contenido de su testimonio ni cuánto tiempo se prolongó.
El centro de control de Adif es el puesto desde el que se autorizan rutas, se supervisan las señales y se coordinan las incidencias en la red de alta velocidad. El interrogatorio del operario busca reconstruir qué instrucciones recibió el tráfico en esos minutos. Ninguna fuente oficial ha señalado que este trabajador tenga la condición de investigado.
Cómo se produjo el choque de trenes en Urda
El siniestro, de carácter mortal, se produjo poco antes de las nueve de la mañana, cuando un AVE de Renfe alcanzó por detrás a otro tren en la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla, a su paso por la localidad toledana de Urda. Así lo ha relatado la investigación a partir de los primeros datos recabados en el lugar del impacto.
La reconstrucción de la secuencia es el eje del trabajo técnico: qué trenes circulaban por el tramo, cómo se gestionó el tráfico desde el puesto de mando y qué indicaciones recibieron los maquinistas. El balance de víctimas y el estado de los heridos no han sido detallados en la información difundida por las fuentes consultadas.
La CIAF no ha hecho públicas sus conclusiones y ninguna autoridad ha señalado causas ni responsabilidades sobre el choque de Urda.
Tampoco se ha precisado el número de viajeros que iban a bordo ni el alcance de los daños en la infraestructura. Los técnicos trabajan sobre el terreno con el apoyo de la Guardia Civil, que practica las diligencias que el organismo necesita para elaborar su informe.
En qué fase está la investigación
La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios elabora un informe técnico. Ese documento describe causas probables y recomendaciones de seguridad, pero no declara culpabilidades: esa función corresponde, en su caso, a los tribunales. Por eso el interrogatorio del operario no implica atribución alguna de responsabilidad.
Ninguna hipótesis está cerrada.
El análisis abarca la infraestructura, la señalización, el material rodante, y la actuación del personal, las áreas que contempla el procedimiento técnico. Fuentes de la investigación subrayan que el organismo no ha anunciado plazos para publicar sus conclusiones. La información difundida hasta ahora no recoge ninguna resolución judicial que implique a personas concretas.
El operario queda, por ahora, al margen de cualquier condición procesal. La Guardia Civil mantiene su auxilio a la CIAF y la investigación sigue abierta a la espera del informe técnico.

