La Policía Nacional presenta en Granada su balance de Andalucía Oriental: un 10% menos de robos con fuerza y nueve asesinatos frustrados. Detrás de las cifras hay una región donde la delincuencia de calle baja mientras la presión de las mafias sube.
El acto institucional se celebro en el interior de la Jefatura Superior de Andalucía Oriental, en Granada, con motivo de la festividad de los Santos Ángeles Custodios, patronos de la Policía Nacional. Una formación estática reunió a agentes de la Unidad de Prevención y Reacción, la Unidad de Intervención Policial, Extranjería y Fronteras, la Unidad Adscrita a la Junta de Andalucía, Guías Caninos, Medios Aéreos y TEDAX-NRBQ. En el exterior se exhibieron vehículos, motocicletas y uno de los helicópteros de la unidad aérea.
Menos robos en la calle y el 100% de los homicidios resueltos
Luis Jesús Esteban Lezáun, jefe superior de Policía de Andalucía Oriental, desgranó los números del ejercicio. Los robos con violencia o intimidación caen un 1,5% y los robos con fuerza un 10%; el total de infracciones penales baja más de un 2%, la tasa de esclarecimiento sube un 2,5% y los detenidos crecen un 5%. Los homicidios rozan un descenso de diez puntos respecto a 2025, un año que ya había cerrado con un 20% menos.
El terreno donde el balance se vuelve contundente es el del crimen organizado. En los últimos nueve meses se han aprehendido más de 30.000 kilos de hachís, 5.000 kilos de cocaína, 4.000 de marihuana ya procesada y más de 70.000 plantas de esta última sustancia. A eso se suman más de 200 armas de fuego decomisadas, entre ellas un centenar de fusiles de asalto, y quince granadas de mano.
Pero el dato que Lezáun puso en valor es otro: nueve asesinatos vinculados a ajustes de cuentas entre mafias rivales han sido abortados. No en fase de preparación, sino en plena ejecución, con los homicidas ya armados —algunos con fusiles de asalto y explosivos— y a instantes de cometer el crimen. «En Andalucía Oriental, la expectativa de impunidad para asesinos y homicidas es, exactamente, cero», afirmó.
Nueve vidas que siguen adelante: la pericia policial se mide aquí en personas que no llegaron a ser víctimas.
La efectividad se sostiene en el tiempo. Por tercer año consecutivo, la Policía Nacional en Andalucía Oriental ha resuelto el 100% de los homicidios cometidos en su territorio. La receta que el jefe superior defendió combina despliegue flexible de unidades uniformadas, inteligencia de la UDYCO, tratamiento profesional de las fuentes humanas y herramientas tecnológicas para procesar información.
El aviso del jefe superior sobre el litoral andaluz
Lezáun no ocultó su preocupación. Advirtió de que las cifras reflejan un alza de los factores criminógenos que convirtieron amplias zonas de Suecia, Bélgica o Francia en «paraísos de la delincuencia organizada e infiernos de inseguridad». Señaló tres: el incremento masivo de armas de fuego, el tráfico de droga y la instalación de bandas procedentes de países más violentos. Un cóctel que, dijo, también concurre en Andalucía.
La diferencia es que España aún no ha cruzado, en su opinión, «el punto de inflexión en el que el orden deviene caos». Para no llegar a él reclamó una dotación adecuada de recursos humanos y materiales en todo el país y reformas legislativas. Es una petición que mira de frente al litoral de Málaga y al poniente de Almería, donde el narcotráfico comparte costa con la primera industria turística del sur.
El acto tuvo también su lado humano. Cuarenta y tres agentes de distintas unidades de Granada ingresaron en la Orden del Mérito Policial con la Cruz al Mérito con Distintivo Blanco. A ellos se sumaron seis distinciones a personalidades e instituciones, hasta un total de 49 condecorados, entre ellas el general de brigada del MADOC Juan Ignacio Reyes, el presidente del Tribunal de Instancia de Granada Alberto Manuel del Águila y representantes de la Fiscalía provincial y de la Policía Local.
Hubo además premio para el grupo de rock granadino 091, distinguido como «Amigo de la Policía» por cuatro décadas llevando el nombre de Granada y el número de la Policía Nacional por los escenarios del país. El homenaje a los caídos en acto de servicio y al subinspector Manuel Torres, de 87 años, puso el broche más emotivo.
La Lectura Andaluza
La lectura andaluza de este balance tiene varias capas. La primera es de contexto: el litoral oriental concentra algunos de los puntos de mayor tránsito de droga y armas del sur de Europa, y de ahí los 30.000 kilos de hachís intervenidos en nueve meses —más de 3.300 al mes— mientras la delincuencia de calle bajaba. La segunda es de proximidad: quien pasea por el centro de Granada o coge el autobús en Málaga no ve esas cifras, pero se beneficia de que nueve ajustes de cuentas no hayan terminado a tiros. La seguridad es el servicio público que solo se nota cuando falla.
Queda la tercera capa, la de la proyección. La petición de más medios formulada en Granada apunta a 2027 y al sostenimiento de una tasa de esclarecimiento del 100% en homicidios, un registro que muy pocas demarcaciones europeas pueden exhibir tres años seguidos. Andalucía se juega en esa franja de costa algo más que estadísticas: la tranquilidad es parte del producto turístico y del empleo de miles de familias. La coordinación con el 112 Andalucía y la labor de la Unidad Adscrita seguirán siendo la otra mitad del trabajo. En una comunidad donde el 100% suena casi a milagro estadístico, mantenerlo es la mejor carta de presentación posible.
