Ourense tiene los pacientes longevos de mayor edad al alta hospitalaria de España: 65,95 años de media, siete más que el país.
El dato: 65,95 años frente a los 58,78 del conjunto de España
La Encuesta de Morbilidad Hospitalaria del Instituto Nacional de Estadística (INE) mide algo que rara vez aparece en los titulares: la edad de quienes salen de un hospital. En la provincia de Ourense esa media alcanzó los 65,95 años en 2024, el registro más alto de España y 7,17 años por encima de la referencia estatal, situada en 58,78. Los datos se conocieron este jueves.
El promedio, sin embargo, cuenta menos que su composición. Casi dos de cada tres altas de residentes ourensanos, el 62,5%, correspondieron a personas mayores de 64 años, y el 44,7% a pacientes que ya habían cumplido los 75. Casi una de cada dos altas se produjo entre los más mayores, un colectivo que concentra buena parte de la actividad asistencial de la provincia.
La estructura demográfica explica buena parte del fenómeno. En 2024, el 32,1% de la población ourensana tenía al menos 65 años, frente a en torno al 20% del conjunto de España. Casi uno de cada tres habitantes supera esa edad, y esa es justamente la franja donde se disparan las necesidades sanitarias. Eso sí, el INE advierte de que el envejecimiento no lo explica todo: las enfermedades atendidas y las pautas de ingreso también empujan la media hacia arriba.
La segunda cara del dato: 13.051 altas por cada 100.000 habitantes

Ourense no solo tiene pacientes de más edad: también hospitaliza más. Durante 2024 se contabilizaron 39.789 altas de residentes en la provincia, 13.051 por cada 100.000 habitantes. Es la tercera tasa más alta de España, muy por encima de la media nacional, de 10.189. La estadística cuenta altas, no personas: quien ingresa dos veces aparece dos veces.
Las enfermedades respiratorias encabezan las causas de ingreso, con 6.357 altas, por delante de las digestivas (5.514), y las circulatorias (5.426). La tasa respiratoria ourensana, 2.085 por cada 100.000 habitantes, supera en un 64,4% la estatal. En bronquitis y bronquiolitis la diferencia es mayor: 494 altas por 100.000 frente a 162, el triple. La EPOC, las bronquiectasias y la neumonía (57,5% más) repiten el patrón, y las patologías circulatorias y digestivas superan la referencia nacional un 45,1% y un 40,1%. En cambio, España va por delante en trastornos mentales y en enfermedades endocrinas.
Ourense no envejece en abstracto: envejece en la sala de espera de un hospital que atiende a una de cada tres personas mayores de 65 años.
La combinación de edad media elevada y una de las tasas de hospitalización más altas del país plantea un desafío doble: responder durante el ingreso y, sobre todo, después. El alta no cierra el episodio, lo traslada. En una provincia donde buena parte de los municipios se sitúa a decenas de kilómetros del Complexo Hospitalario Universitario de Ourense (CHUO), la continuidad de cuidados recae en una atención primaria muy dispersa y en unos servicios sociales de base municipal con recursos desiguales.
Hay otra lectura posible. Que Ourense supere a España en ingresos respiratorios y quede por detrás en trastornos mentales y enfermedades endocrinas habla tanto del perfil de la población como de la puerta de entrada al sistema. El hospital es el termómetro de una provincia envejecida con medio territorio en retroceso demográfico.
El Laboratorio Gallego
Lo que ocurre en Ourense anticipa lo que se discute en Madrid. La sanidad es uno de los ejes de fricción del Parlamento de Galicia, donde el PPdeG gobierna con 40 de los 75 escanos, una mayoría absoluta que la formación encadena desde 2009, y el BNG de Ana Pontón ejerce como primera fuerza de la oposición. El PSdeG completa un hemiciclo al que esta legislatura se incorporó Democracia Ourensana, con un diputado: la provincia tiene voz propia en el debate sanitario.
En ese hemiciclo, el PPdeG defiende su gestión sanitaria como ejemplo de eficiencia y concentración de recursos, mientras el BNG y el PSdeG ponen el foco en la atención primaria del rural y en los tiempos de espera. Son lecturas distintas de los mismos datos. Y el dato de Ourense sirve a las dos: a unos les permite hablar de un sistema que atiende a una población más exigente; a otros, de un territorio donde envejecer equivale, a efectos prácticos, a depender de un coche.
La conexión nacional es directa. Cuando el PP habla de cohesión territorial o de financiación autonómica, Galicia aparece en su argumentario como referencia de gestión, según ha sostenido el propio PPdeG en sede parlamentaria. El envejecimiento que Ourense mide en altas hospitalarias es el mismo que presiona las cuentas de la dependencia y las pensiones en toda España. Cambia el grado: uno de cada tres ourensanos supera los 65 años; en el conjunto del país, uno de cada cinco.
Queda una incógnita que el calendario no resuelve solo. El debate presupuestario de la Xunta para 2027 llegará al Parlamento en las próximas semanas y la sanidad volverá a ser el capítulo de mayor volumen. Si el envejecimiento sigue empujando la hospitalización, la pregunta no es cuántas camas hay, sino cuántos profesionales y cuántos cuidados intermedios sostienen la salida del hospital. Ourense lleva años dando la respuesta por escrito.
Ficha del Caso
- El caso: Ourense registra la edad media más alta de España entre los pacientes dados de alta hospitalaria, 65,95 años en 2024, y una de las tasas de hospitalización más elevadas del país.
- Datos importantes: Media estatal de 58,78 años; el 62,5% de las altas corresponde a mayores de 64 y el 44,7% a mayores de 75; 39.789 altas y 13.051 por cada 100.000 habitantes, frente a 10.189 de media nacional; el 32,1% de la población ourensana tiene 65 años o más.
- Resumen: El envejecimiento de la Galicia interior se traduce en presión asistencial y en un debate sanitario que la Xunta y la oposición libran en el Parlamento, con lectura nacional en plena discusión sobre dependencia y financiación autonómica.

