La Ertzaintza afronta el sábado 31 de octubre con 25 convocatorias de actos públicos en Euskadi y el temor a la infiltración de alborotadores. El consejero de Seguridad del Gobierno Vasco, Bingen Zupiria, ha trasladado este jueves a los organizadores la responsabilidad sobre esas posibles infiltraciones, en una comparecencia sobre la seguridad en Euskadi junto a la presidenta de Eudel y alcaldesa de Derio, Esther Apraiz.
El Departamento de Seguridad no ha detallado cuáles son esas 25 convocatorias ni el despliegue previsto para el fin de semana. ‘La Ertzaintza hará lo que tenga que hacer’, ha respondido el consejero cuando se le ha preguntado por los cambios en el dispositivo. En sus intervenciones públicas ha subrayado que la Policía vasca trata de garantizar tanto el derecho de manifestación como la seguridad de los ciudadanos.
El mismo argumento lo ha esgrimido para explicar actuaciones anteriores, entre ellas las agresiones a aficionados de la selección española y el intento de sabotaje de una pantalla gigante instalada en Bilbao por el PP de Bizkaia.
La comunicación previa de concentraciones y manifestaciones en Euskadi se tramita ante el Departamento de Seguridad, que valora si concurren razones fundadas de alteración del orden público. La Ley Orgánica 9/1983, que desarrolla el derecho de reunión, permite a la autoridad prohibir o modificar el recorrido en supuestos justificados. La coordinación con las policías locales se canaliza a través de las juntas locales de seguridad, en las que participan los ayuntamientos que agrupa Eudel.
Zupiria ha reconocido que no conoce el llamado fenómeno Blocus. ‘No sé qué es el fenómeno Blocus’, ha dicho, antes de añadir: ‘No me consta que en ninguna parte de Euskadi o del Estado español una organización con ese nombre haya convocado una concentración o una manifestación’. En tono coloquial, ha explicado que recibe numerosos mensajes sobre presuntos grupos violentos, algunos de ellos compartidos por sus hijos.
El consejero vincula parte de las convocatorias con ‘grupos organizados’ relacionados con los altercados del lunes en Bilbao. En esos incidentes, cientos de personas encapuchadas quemaron 38 contenedores, la motocicleta de un agente de la Policía Local y cinco vehículos estacionados en la calle Lehendakari Agirre, a lo largo de un tramo de unos 200 metros en el que se contabilizaron hasta media docena de grandes hogueras.
El consejero sitúa en los convocantes la responsabilidad ante posibles infiltraciones y mantiene sin concretar el operativo previsto para las 25 citas del sábado.
A eso se suma el desalojo registrado en Vitoria-Gasteiz el viernes 23 de octubre y los sabotajes en el barrio bilbaíno de Deusto durante el fin de semana anterior. Zupiria ha insistido en que la tardanza en la intervención en Deusto la decidieron mandos policiales para evitar que vecinos y paseantes resultaran heridos durante la respuesta.
Este jueves, tres días después de los altercados, el consejero no ha concretado los errores del dispositivo. Sí ha admitido que todas las policías españolas, incluida la Ertzaintza, analizan los episodios de violencia callejera registrados en Barcelona, Zaragoza, Pamplona-Iruña y Bilbao.
La petición de dimisión de PP y Vox y el reparto de competencias
El PP y Vox reclamaron este miércoles en el Parlamento Vasco la dimisión del consejero por los fallos en los últimos dispositivos de la Policía vasca. Zupiria no ha respondido a esa petición durante su comparecencia.
El Estatuto de Gernika atribuye a Euskadi la competencia sobre seguridad ciudadana y la dirección de la Ertzaintza corresponde al consejero del ramo, que responde políticamente ante la Cámara. La coordinación con el Estado se canaliza a través de la Junta de Seguridad del País Vasco. El modelo vasco comparte rasgos con el catalán y difiere del navarro, con Policía Foral propia, y del resto de comunidades, donde la competencia corresponde a la Policía Nacional y a la Guardia Civil.
El sábado 31 de octubre se convierte así en la próxima prueba del dispositivo, con 25 convocatorias sobre la mesa y sin que el consejero haya precisado cuántos agentes se movilizarán. La cita llega después de que el propio Zupiria haya constatado una ‘movilización permanente’ en la calle y con el departamento pendiente de explicar los cambios adoptados tras los precedentes de Deusto y Vitoria-Gasteiz.

