Tragedia ferroviaria Urda: 16 fallecidos vinculados a Andalucía, Sevilla y Cádiz, las provincias más golpeadas

El Centro de Integración de Datos ha identificado a 56 de las 69 víctimas y mantiene abiertas trece, todas extranjeras. Entre los fallecidos andaluces hay seis sevillanos, tres gaditanos y víctimas de otras cinco provincias.

Andalucía contabiliza dieciséis víctimas mortales en el accidente ferroviario de Urda, con Sevilla y Cádiz como las provincias más golpeadas.

El siniestro ocurrió el miércoles 28 de octubre en la localidad toledana de Urda, cuando colisionaron dos trenes de alta velocidad de Renfe e Iryo. En ambos convoyes viajaban 538 personas y los dos tenían como destino la estación sevillana de Santa Justa, en el corazón de Sevilla. El balance, todavía provisional, asciende a 69 fallecidos y más de 200 heridos.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Dos trenes de alta velocidad colisionaron el 28 de octubre en Urda (Toledo) y el siniestro deja 69 muertos, dieciséis de ellos vinculados a Andalucía.
  • ¿Dónde y quién? El grueso de las víctimas andaluzas se reparte entre Sevilla (seis) y Cádiz (tres), con fallecidos también de Córdoba, Huelva, Granada, Jaén y Málaga.
  • ¿Qué supone para los ciudadanos? Trece identificaciones siguen abiertas y afectan a familias que aún aguardan la confirmación oficial de sus desaparecidos.

Entre las víctimas andaluzas hay tres gaditanas y seis sevillanas, además de fallecidos de Córdoba, Huelva, Granada, Jaén y Málaga. El balance sigue siendo provisonal y pendiente de identificación, con trece cuerpos por reconocer.

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De Benalup a Rota: los rostros de las víctimas andaluzas

José Manuel Ossorio, natural de Benalup, tenía 61 años. Carmen Santa Ana, de San Roque, estaba a punto de jubilarse. Cristina Ferris, vecina de Rota y de 41 años, ha sido la última víctima andaluza identificada.

El más joven de los andaluces fallecidos es David Reina, trabajador de Renfe de 22 años. También perdieron la vida la onubense Fátima Báñez, expresidenta de la Fundación CEOE; el empresario granadino Francisco José Rico, conocido como Curro, y Antonio Vázquez, natural de Linares y apoderado del torero Pablo Aguado.

Dieciséis familias andaluzas han visto cambiar su vida en Urda, y cada identificación confirmada es una certeza trágica que llega a Benalup, San Roque, Rota o Linares.

La dimensión andaluza de la tragedia no se mide solo en víctimas mortales. Los dos trenes siniestrados eran alta velocidad con destino Sevilla, y esa circunstancia explica que el mapa del dolor se extienda ya por siete provincias de la comunidad.

Identificadas 56 de las 69 víctimas: trece siguen pendientes

El Centro de Integración de Datos informó el sábado de que se habían identificado 56 de las 69 víctimas: las 54 españolas, una francesa y otra portuguesa. De ellas, 52 fueron reconocidas mediante huella dactilar y cuatro por ADN. Hasta ese momento se habían comunicado 51 identificaciones a las familias —33 hombres y 18 mujeres— y 36 fallecidos estaban ya a disposición de sus familiares.

Quedan trece identificaciones pendientes, todas de personas extranjeras y sujetas a actuaciones de cooperación internacional, según precisó el CID. Veintisiete agentes del Servicio de Criminalística de la Guardia Civil se encargan de tomar muestras de ADN y huellas ante las denuncias de desaparición presentadas por familiares.

16 fallecidos

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Más de 60 profesionales han participado en las autopsias y en los trabajos de identificación, con apoyo psicológico para las familias y asistencia logística de la UME, la Unidad Militar de Emergencias. Los equipos trabajan de forma ininterrumpida desde el miércoles con el objetivo de cerrar el balance lo antes posible.

La Lectura Andaluza

El corredor Madrid-Sevilla fue el primer tren de alta velocidad que circuló en España, inaugurado en 1992 con motivo de la Expo. Tres décadas después, Andalucía sigue siendo el extremo sur de la principal arteria ferroviaria del país, y eso explica que cualquier incidente en esa línea tenga una traducción inmediata en las provincias andaluzas.

La proximidad, esta vez, tiene nombres y pueblos. Benalup, San Roque, Rota, Linares. En municipios medianos y pequeños, la muerte de un vecino en un accidente de tren se convierte en un duelo colectivo, y a ese dolor se suma la espera de las familias cuyas identificaciones continúan abiertas.

Los servicios de emergencia andaluces, coordinados a través del 112 Andalucía, son la primera puerta a la que llaman los ciudadanos cuando un familiar no llega a casa. A partir de ahí, la denuncia ante la Guardia Civil o la Policía Nacional activa el circuito forense que en Urda trabajan a destajo más de 60 especialistas.

La proyección inmediata pasa por cerrar las trece identificaciones que restan, todas con cooperación internacional de por medio, y por completar la entrega de los 36 cuerpos que ya están a disposición de sus familias. No habrá balance definitivo hasta entonces. Mientras, en las siete provincias golpeadas, dieciséis familias andaluzas conviven con una noticia que ya conocen y que aún no terminan de creerse.

En Urda se ha escrito una de las páginas más negras del ferrocarril español; en Benalup, San Roque, Rota y Linares se sigue leyendo en voz baja.