Javier Milei planta al Rey en la Cumbre Iberoamericana y reserva su única cita política de la noche para Santiago Abascal.
El presidente de Argentina aterrizó este miércoles a las 16:10 en la base aérea de Torrejón de Ardoz con una agenda que descarta los dos actos institucionales de la jornada: la inauguración oficial de la XXX Cumbre Iberoamericana en el Teatro Real, presidida por los Reyes, y la cena de gala posterior en el Palacio Real. A las 22:30, la hora a la que suelen terminar esas cenas, tiene previsto reunirse con el líder de Vox.
Para el jueves sí figura su participación en la reunión de jefes de Estado y de Gobierno en la Galería de las Colecciones Reales, antes de regresar a Buenos Aires por la noche. Vox no ha confirmado el contenido del encuentro con Abascal.
Qué representa para Vox la reunión con Milei
Para la dirección del partido, la cita no es un gesto menor. Vox ha construido en los últimos años un discurso de proyección internacional propio, articulado en torno a la Carta de Madrid de la Fundación Disenso y a su integración en Patriotas por Europa, y lo reivindica como alternativa a la política exterior del Gobierno. Que el presidente de Argentina reserve su noche madrileña al líder de Vox encaja en ese relato.
El vínculo tampoco es nuevo. Milei y Abascal mantienen una relación personal que ambos han exhibido en público y comparten posición en asuntos como la Agenda 2030, el control de la inmigración ilegal o la defensa de la soberanía nacional. En su anterior visita a Madrid, hace apenas dos semanas, no lograron coincidir y recurrieron a una videollamada cuyas imágenes difundieron después. Si la agenda se cumple, este será su primer cara a cara desde que el argentino llegó a la Presidencia en diciembre de 2023. Es su octavo desplazamiento a España.
La expectativa, eso sí, supera lo confirmado. Ninguna de las partes ha detallado el orden del día ni el alcance de una reunión que, por su formato, se parece más a un encuentro político que a una cita institucional. Nuestra lectura es que el valor está en la imagen.
Milei no necesita la foto con el Rey: le basta la que le sitúa junto a Abascal mientras la cumbre se inaugura sin él.
El coste diplomático: diez de veintidós
La ausencia del presidente argentino llega en un momento delicado para la cita. El Gobierno la había preparado con la intención de recuperar el peso internacional de estas reuniones y el resultado queda por debajo de las expectativas: diez de los 22 países de la comunidad estarán representados por sus máximos dirigentes. La edición anterior, celebrada en Ecuador hace dos años, apenas reunió a cuatro jefes de Estado y de Gobierno.
Felipe VI, que se ha volcado en la organización de la cita, ha aprovechado sus contactos institucionales con los mandatarios latinoamericanos para favorecer su asistencia. En el caso de Milei, el esfuerzo chocó con otro factor: su equipo solicitó a Exteriores una audiencia con el Rey que quedó sin respuesta. El mandatario había justificado su participación precisamente por su relación con Felipe VI, a quien considera una figura de referencia en los vínculos entre España y Argentina.
El desplante tiene además un capítulo bilateral. Hace dos semanas, en su anterior estancia en Madrid, Milei llamó a Pedro Sánchez ‘corrupto’, ‘dictador’ y ‘ladrón’. La tensión entre ambos gobiernos sigue sin resolverse y no está previsto ningún encuentro bilateral entre los dos presidentes durante la cumbre.
La lectura estratégica: el pulso con el PP
El movimiento deja una fotografía incómoda para el PP. Hace dos semanas fue la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, quien recibió a Milei, mientras el Gobierno central no mantuvo ningún encuentro con él. Vox reclama para sí ese espacio internacional y lo presenta como un activo propio frente a un Partido Popular que, sostiene, no ha sabido rentabilizar su red de contactos exteriores.
Hay precedente. La ruptura de los gobiernos de coalición autonómicos con el PP en 2021 y la posterior competencia por el electorado de derecha empujaron a Vox a buscar diferenciación en todos los terrenos, también en el exterior. Un encuentro con un presidente en ejercicio, en Madrid y en el marco de una cumbre presidida por el Rey, es material difícil de replicar por la competencia.
Queda por ver el alcance real de la cita y si de ella sale algún anuncio. Confirmado está lo demás: el Rey inaugura este miércoles una cumbre sin el presidente argentino y con diez de veintidós líderes; Milei se verá con Abascal a las 22:30 y el jueves volverá a casa. La política exterior ha dejado de ser un terreno reservado a los gobiernos.
