Avales vivienda obra nueva en Madrid: 50 millones para el 10% del anticipo

El Consejo de Gobierno aprueba este miércoles las condiciones de una línea dotada con 50 millones que evita adelantar hasta el 10% mientras se construye la promoción. Las sociedades de garantía recíproca asumirán al menos el 30% de cada aval y podrán sumarse tras la publicación e

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿A quién afecta? Compradores de vivienda de obra nueva en la Comunidad de Madrid, protegida o libre, con hasta 50 años. Las familias monoparentales y numerosas quedan sin tope de edad.
  • ¿Cuándo ocurre? El Consejo de Gobierno aprueba este miércoles las condiciones de la línea. El sistema surte efecto desde su publicación en el BOCM y funcionará cuando las sociedades de garantía recíproca firmen su acuerdo con la Consejería.
  • ¿Qué cambia hoy? El comprador deja de inmovilizar hasta el 10% del precio durante la construcción y, al terminar la obra, puede enlazar con Mi Primera Vivienda para financiar hasta el 100% si tiene menos de 40 años.

Los avales para vivienda de obra nueva de la Comunidad suman 50 millones y cubrirán hasta el 10% del anticipo. La línea llega al Consejo de Gobierno este miércoles con un objetivo muy concreto: que el comprador no tenga que inmovilizar ese dinero mientras la promoción está en construcción.

Quien compra sobre plano entrega una cantidad inicial al al promotor o a la cooperativa antes de que la obra acabe. En un piso de 300.000 euros, ese anticipo del 10% son 30.000 euros. Para muchas familias es la diferencia entre firmar o seguir de alquiler, y ahí ha decidido intervenir el Ejecutivo autonómico.

Qué cubre el aval y qué sigue pagando el comprador

El mecanismo no adelanta dinero público al comprador. Son las sociedades de garantía recíproca (SGR) las que avalarán a promotoras y cooperativas para cubrir esos anticipos. La Comunidad asumirá sin coste hasta el 70% de cada garantía, mientras que las entidades que concedan el aval cargarán con el 30% restante como mínimo.

Publicidad

Se aplica tanto a vivienda protegida como libre. Podrán participar las sociedades con sede en la Comunidad de Madrid que cumplan los requisitos económicos y firmen un acuerdo con la Consejería de Economía, Hacienda y Empleo. El texto surtirá efecto desde su publicación en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid, aunque el beneficio real llegará cuando las SGR se sumen.

Quién puede acogerse y dónde aparece el techo de los 50 años

El límite de edad es el mismo que ya rige en Mi Primera Vivienda: 50 años. Las familias monoparentales y numerosas quedan sin tope. No se exige ningún requisito de renta, lo que amplía el margen a clases medias que cobran bien pero ahorran poco.

Un aval no rebaja el precio del piso: solo mueve en el tiempo el dinero que el comprador necesita tener en la cuenta.

La nueva línea es compatible con el programa de financiación autonómico. Una vez terminada la construcción, quien asuma la hipoteca del promotor podrá pedir su incorporación a Mi Primera Vivienda y acceder a financiación de al menos el 90% del valor de tasación, siempre que cumpla los requisitos y formalice el préstamo con un banco adherido. El programa permite hipotecas del 100% a menores de 40 años, del 95% entre 40 y 45, y del 90% entre 45 y 50. El detalle completo está en la web de la Comunidad de Madrid.

ayudas compra vivienda Madrid

El aval no abarata el piso: por qué la ayuda entra por el anticipo

Convivimos con una idea cómoda: que el problema del acceso a la vivienda es de entrada y no de precio. La línea de avales la refuerza, pero no la resuelve. Mi Primera Vivienda funciona desde 2022 y desde entonces se ha ido estirando hasta los 50 años, señal de que el muro del ahorro previo no baja. En Barcelona, con precios de compra parecidos y salarios comparables, el esfuerzo inicial sigue siendo el principal filtro para las familias jóvenes.

Hay un detalle que conviene mirar con lupa. La Comunidad cubre hasta el 70% de la garantía y las SGR el resto: son entidades privadas, y mirarán la solvencia de la promotora antes que la del comprador. Eso protege al sistema, pero puede dejar fuera promociones pequeñas o cooperativas con balances justos, que son precisamente las que más necesitan el aval para arrancar.

Tampoco desaparece el riesgo del comprador. El aval cubre el anticipo entregado, no una tasación por debajo del precio de compra ni una subida de tipos en la hipoteca posterior. Si el banco tasa el piso por debajo de lo pactado, ese 90% de financiación se queda corto y vuelve a aparecer la entrada por la puerta de atrás. En esta redacción lo leemos como una ayuda útil y limitada: alivia el primer escalón, no la cuesta entera.

Publicidad

El siguiente hito está en el BOCM. Cuando el acuerdo se publique y las primeras sociedades de garantía recíproca firmen con la Consejería de Economía, Hacienda y Empleo, los compradores de obra nueva podrán plantear a su promotora el aval del anticipo. Hasta entonces, la medida existe sobre el papel y con 50 millones de techo.