Los peritos del accidente de Adamuz han detectado deformaciones en elementos idénticos al carril que se rompió. El escrito, conocido este miércoles 4 de noviembre, lo firman los expertos designados por el Juzgado de Montoro y en él se reclama a ADIF-AV el expediente completo de las obras de emergencia posteriores al siniestro, en el que murieron 46 personas.
El documento sostiene que el problema no se limita a la pieza que falló. Los materiales que ahora se examinan fueron recepcionados semanas antes de la tragedia y ya presentan deformaciones, un extremo que los técnicos consideran relevante para reconstruir qué ocurrió sobre la vía.
Qué han detectado los peritos en el tramo de Adamuz
La comparación entre lo instalado y lo que falló es el eje del análisis. Las deformaciones aparecen en elementos idénticos a los que originaron la rotura del carril, de modo que la revisión se extiende a todo el tramo y no se queda en el punto exacto del descarrilamiento.
Los peritos también advierten de lagunas en los controles de calidad del balasto, la capa de piedra sobre la que se asienta la vía, y ponen la lupa en las obras de renovación de desvíos ejecutadas en la zona.
Los elementos recepcionados semanas antes del siniestro presentan ya deformaciones, según el escrito remitido al juzgado que instruye el caso.
El balasto absorbe las vibraciones del paso de los trenes y condiciona el comportamiento del carril. La investigación sigue abierta.
Qué documentación reclaman a ADIF-AV
El escrito exige al gestor de infraestructuras ferroviarias el expediente íntegro de las actuaciones de emergencia ejecutadas tras el accidente. Los peritos quieren reconstruir con documentación la secuencia completa de trabajos sobre la vía.
Los peritos judiciales (los expertos nombrados por el juez para emitir un dictamen técnico) no instruyen ni deciden. Su función es aportar al juzgado un análisis verificable, y en este caso ese análisis se apoya en el estado de los materiales y en los papeles de la obra.
- El expediente completo de las obras de emergencia posteriores al siniestro.
- La documentación de las obras de renovación de desvíos en el tramo.
- Los datos sobre los controles de calidad del balasto.
Las obras de emergencia posteriores a un siniestro se ejecutan para restablecer el servicio y asegurar la zona. Su documentación detalla qué se sustituyó, con qué materiales y bajo qué criterios técnicos, extremos que ahora se quieren verificar.
La petición se incorpora a las diligencias de la instrucción judicial abierta por el siniestro.
El accidente de Urda, presente como referencia
El accidente de Urda (Toledo) sigue en la memoria de los técnicos que trabajan en Adamuz. El escrito, en todo caso, no establece ninguna conexión entre ambos siniestros: el foco está en el estado de los materiales del tramo investigado.
El foco está en el tramo investigado, no en otros expedientes.
En qué punto está la instrucción del caso
El Juzgado de Montoro dirige la instrucción (la fase del proceso penal en la que el juez investiga los hechos), que continúa sin conclusiones cerradas sobre las causas del descarrilamiento.
El siniestro dejó 46 fallecidos, la cifra que maneja la investigación. Los técnicos analizan un tramo sometido a obras de renovación, con materiales recepcionados poco antes de la tragedia.
Ningún informe ha fijado todavía el origen exacto del fallo.
Los próximos pasos dependen del expediente que entregue el gestor de infraestructuras y del cotejo de esos papeles con las muestras ya analizadas. La instrucción continúa abierta y, hasta la fecha, no consta ninguna imputación formal relacionada con el siniestro.

