La Guardia Civil responde a la jueza de la dana que no puede pixelar los rostros de un vídeo del caso.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? La Guardia Civil de Alfafar-Catarroja comunica al juzgado de Catarroja que no dispone de medios para difuminar los rostros de un vídeo aportado a la causa de la dana.
- ¿Quién está detrás? La magistrada instructora, el instituto armado y su Oficina Periférica de Comunicación, que responde por escrito.
- ¿Qué impacto tiene? La prueba audiovisual no puede incorporarse con garantías hasta que alguien asuma el difuminado, y la instrucción suma un trámite más.
El escrito sale de la Guardia Civil de Alfafar-Catarroja y aterriza en el juzgado de Catarroja que investiga la gestión de la catástrofe. En el documento, el instituto armado explica que, ante la petición de difuminar las caras, «se ha elevado consulta» a la Oficina Periférica de Comunicación. La respuesta que llega al juzgado es un trámite incómodo: carecen de medios para efectuar dicha práctica.
El vídeo, los rostros y un oficio que devuelve el problema al juzgado
La petición de la magistrada tenía una lógica procesal elemental. Un vídeo con personas identificables no se puede incorporar a la causa sin garantías para quienes aparecen en él, sean vecinos, voluntarios, o agentes. Difuminar los rostros es el paso previo para que esas imágenes sirvan como prueba y no como exposición pública de quien un día quedó atrapado en una riada. Sin pixelado, el vídeo se queda a medias.
El problema es que la cadena de custodia de una prueba audiovisual no se resuelve con un oficio. La Guardia Civil no dice que no quiera: dice que no tiene herramientas. Y ese detalle, pequeño en apariencia, retrata el día a día de una instrucción que avanza a golpe de diligencia y de carencia.
Dos años de investigación y 234 muertes que no admiten atajos
La causa que instruye el juzgado de Catarroja investiga la gestión de la dana (la Depresión Aislada en Niveles Altos que provocó las inundaciones del 29 de octubre de 2024) y acumula 234 muertes confirmadas en la provincia de Valencia, según los datos oficiales. Hablamos de la catástrofe natural más letal en España desde las inundaciones del Vallès en 1962. Cada diligencia, por menor que parezca, pesa.
En estos dos años han desfilado por el juzgado cargos, técnicos y responsables de emergencias de la etapa del expresident Carlos Mazón, que dimitió el 3 de noviembre de 2025 y conserva su acta de diputado en las Corts Valencianes. El actual president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, heredó un Consell obligado a responder ante la jueza por decisiones que no tomó.
Una causa con 234 muertes avanza también con oficios grises: los que preguntan quién difumina los rostros de un vídeo.
Las asociaciones de afectados llevan meses reclamando que la instrucción no se convierta en un laberinto. La transparencia no admite plazos elásticos. Para las familias, cada petición que rebota entre administraciones es tiempo que no vuelve.
El Escenario Valenciano
En el plano autonómico, el pacto entre PP y Vox sostiene al Consell de Pérez Llorca mientras la causa de la dana sigue su curso. La oposición —PSPV y Compromís— usa cada diligencia para exigir comparecencias en las Corts Valencianes y reclama que la reconstrucción no dependa de los tiempos judiciales. Mazón, ya expresident, sigue siendo la figura que sobrevuela cualquier debate sobre el 29 de octubre.
La dimensión nacional no es menor. El Estado asume el grueso de las indemnizaciones a través del Consorcio de Compensación de Seguros, y del Ministerio del Interior dependen los informes de protección civil que también obran en el procedimiento. En el Congreso sigue abierto el debate sobre el sistema nacional de emergencias, con la vista puesta en precedentes como Biescas (1996) y las inundaciones de Murcia (2012). La pregunta de fondo es la misma: si un vídeo sin pixelar bloquea una prueba, qué no bloqueará una reconstrucción entera.
Ficha del Caso
- El caso: La jueza que investiga la gestión de la dana pidió a la Guardia Civil que difuminara los rostros de un vídeo aportado al procedimiento. El instituto armado responde que no tiene medios para hacerlo.
- Datos importantes: 234 muertes confirmadas en la provincia de Valencia; la instrucción se sigue en el juzgado de Catarroja; el escrito lo firma la unidad de Alfafar-Catarroja y remite a una consulta a la Oficina Periférica de Comunicación.
- Resumen: La causa avanza entre diligencias y carencias materiales, mientras el Consell de Pérez Llorca y el Gobierno central siguen midiendo su responsabilidad en la reconstrucción.

