Cargos del PSOE admiten en privado alivio por la dimisión de Óscar Puente y confían en remontar la campaña del 29-N. La palabra que más se repite estos días en Ferraz no es victoria. Es descompresión.
El alivio que nadie pronuncia en voz alta
Dos catástrofes ferroviarias en un solo año. El accidente de Urda (Toledo), hace una semana, con 69 víctimas mortales, y el choque de trenes de Adamuz (Córdoba) en enero, con 46. Son 115 muertos en la red de alta velocidad, un balance que había dejado al partido sin margen político y al ministro sin crédito. Entre los cargos socialistas consultados por Europa Press la lectura es unánime: no había más opción que asumir responsabilidades políticas.
También coinciden en el elogio del cómo. Puente se instaló en el puesto de mando de Adif desde primera hora del día del siniestro, dio explicaciones en varias ruedas de prensa y cerró el ciclo con cuatro horas de comparecencia ante la Diputación Permanente del Congreso, el órgano que vela por la Cámara cuando no hay periodo de sesiones. Mantuvo el tipo cuando el guion no admitía titubeos. Y después anunció su salida.
El anuncio pilló a buena parte del grupo parlamentario mirando el móvil. Puente y La Moncloa sostienen que el presidente se enteró minutos antes; algunas voces en el partido creen que ese camino estaba pactado desde el principio y lo leen en las primeras declaraciones de Sánchez, cuando calificó de ‘inadmisible’ que un país como España sufriera dos accidentes mortales en su alta velocidad en el mismo año.
Hay un dato que mide la dimensión del gesto: es la primera dimisión de un ministro del Gobierno de Sánchez desde 2018. Ocho años de legislaturas, crisis, pandemia y broncas parlamentarias sin que ningún titular de un departamento hubiera dejado el cargo por responsabilidad política. Eso, en el Grupo Parlamentario Socialista, se valora. en la sede de Ferraz también.
La política española llevaba ocho años sin una dimisión ministerial y el PSOE acaba de convertir esa rareza en su principal activo de campaña.
‘No somos iguales’: el lema que devuelve al PSOE al modo campaña

El PSOE había diseñado una ruta al 29-N basada en el optimismo y el buen humor. Actos con música, un Sánchez más suelto, apariciones en espacios desenfadados como ‘La Revuelta’ o el podcast ‘Keep it cutre’. Esa vía parece cortada con la tragedia. Lo previsible es un candidato más contenido, más institucional, con el luto como marco y la gestión como argumento.
De ahí la coletilla que ya circula en redes y que puede acabar siendo lema: ‘No somos iguales’. ‘Siempre ha sido verdad y en cosas como ésta es indiscutible’, trasladan fuentes socialistas. El argumentario tiene dos nombres propios del adversario: Angrois, en 2013, y la dana de Valencia, en 2024. En ninguno de los dos casos, sostienen en el partido, el PP depuró responsabilidades políticas.
El escenario sigue siendo malo. La mayoría de las encuestas pronostica una derrota holgada de la izquierda y en Ferraz lo asumen sin dramatizar. Pero haber encontrado un discurso aceptado por todas las familias del partido, desde los críticos con la comunicación hasta quienes llevaban meses pidiendo un giro institucional, es en sí mismo un cambio de fase.
El modo en que Puente ha dejado el cargo, actuando ‘con honestidad política y atendiendo al dolor de la gente‘, deja sin discurso a PP y Vox, según un miembro de la Ejecutiva Federal. Una diputada lo resume de otra manera: es ‘la mejor decisión’ que ha tomado el ya exministro, porque toca demostrar que no todos los políticos son iguales.
El Eje del Poder Socialista
La lectura estratégica que se impone en Ferraz es que la salida de Puente no cierra la crisis, pero reabre la campaña. Ahí está el pulso interno. La dirección de Sánchez, con María Jesús Montero y el equipo de Organización, necesita que el gesto se lea como responsabilidad y no como huida; el GPS del Congreso, con Patxi López a la cabeza, necesita además que los socios parlamentarios no conviertan la próxima sesión de control en un juicio a la seguridad ferroviaria. Y la oposición estrena un problema: Feijóo había construido su discurso sobre la gestión de la tragedia y ahora compite con un Gobierno que, por una vez, ha depurado antes de que se lo exigieran.
El aterrizaje territorial es inmediato. Sánchez retoma la agenda este viernes en Valencia, el sábado en Tarragona y el domingo en Bilbao, tres plazas para recomponer la precampaña y movilizar electorado urbano y metropolitano. En los gobiernos autonómicos del PSOE, de Castilla-La Mancha a Asturias, Navarra o Cataluña, la consigna es la misma: responsabilidad institucional y perfil bajo hasta que la campaña arranque de verdad.
El riesgo está medido. Que la responsabilidad se lea como gestión de crisis y no como proyecto; que los 115 muertos pesen más que cualquier relato; que el lema suene a consigna defensiva. El argumento de que el PP no depuró responsabilidades ni en Angrois ni en la dana procede del propio partido y conviene manejarlo con precisión: funciona en el terreno de la responsabilidad política, nunca en el del dolor. La próxima ventana crítica es el viernes, primer acto de campaña con el nuevo marco. Ahí se sabrá si el alivio de Ferraz se convierte en impulso o se queda en un simple suspiro.
🌹 El Apunte de Ferraz
- Mensaje fuerza: ‘No somos iguales’: la responsabilidad política como frontera frente a PP y Vox.
- Protagonista: Pedro Sánchez (presidente del Gobierno y secretario general del PSOE), arropado por María Jesús Montero y Patxi López.
- Próximo hito: Actos de campaña en Valencia (viernes 6), Tarragona (sábado 7) y Bilbao (domingo 8); cita con las urnas el 29-N.

