El riesgo país de Argentina salta a 915 puntos, máximos del año, y la cifra tiene dos apellidos españoles: Santander y BBVA. El indicador que elabora JP Morgan subió 63 unidades en una sola sesión y devuelve al país a niveles que no se veían desde octubre de 2025.
Del 607 de septiembre a los 915: así se ha disparado el riesgo país
Vamos por partes. El riesgo país —la prima extra que exige el inversor por comprar deuda argentina en lugar de bonos del Tesoro estadounidense— cerró septiembre en 607 puntos, según los datos que recoge La Nación. Terminó octubre en 787, tras subir cerca de un 30% en un solo mes. Y en las primeras ruedas de noviembre ha sumado otros 128: un 16,3% adicional en apenas unos días.
La caída de los bonos acompaña al indicador. Los títulos con legislación extranjera, los que mejor leen el pulso del mercado, ceden con fuerza: el GD46D pierde un 3,41% hasta 58,05 dólares y el GD41D baja un 2,5% hasta 63,90. Entre los Bonares de ley local, el AL30D retrocede un 1,23% y cotiza a 51,85 dólares. Prácticamente toda la curva de deuda argentina está en rojo.
El detonante inmediato es externo. El índice que mide la deuda emergente (EMB) cae un 0,5% y el mercado opera en modo risk off: se venden los activos considerados más arriesgados y el dinero busca refugio. El rendimiento del bono a diez años de Estados Unidos cede hasta el 4,84%. Y Argentina, en esa escala de apetito, ocupa siempre el vagón de cola.
Qué se juegan Santander y BBVA en Argentina
Aquí está la clave para España. Santander y BBVA son las dos entidades españolas con mayor presencia en el país, a través de Santander Argentina y BBVA Argentina. Los CDS a dos años, los seguros con los que un inversor se cubre frente a un impago, han tocado máximos de un año, y ese es el termómetro que mira cualquier banco con balance en Buenos Aires.

Traducido al balance: cuando el mercado exige 915 puntos básicos de sobrecoste para prestar al país, el crédito se encarece para familias y empresas, la actividad se frena y el valor de las filiales se resiente. Para los grupos que consolidan esas cuentas, el golpe llega por resultados y por tipo de cambio.
Por encima de los 900 puntos, Argentina vuelve a depender de sus propios pesos y de la cita electoral de 2027.
No es una exposición nueva. Ambas entidades llevan décadas en el mercado argentino y saben que el país da años excelentes y años de provisiones severas. La pregunta que se hace el inversor en Madrid no es si existe riesgo, sino cuánto pesa en el conjunto del grupo. En los últimos ejercicios la filial argentina aporta una porción minoritaria del beneficio, pero su volatilidad condiciona la lectura del valor en cada temporada de turbulencias.
Y no solo mira la banca. Grupos españoles de energía, telecomunicaciones y servicios con filiales en el país comprueban cómo Argentina se aleja otra vez del crédito internacional a tipos razonables. Con el indicador por encima de 900, refinanciar vencimientos fuera de casa deja de ser una opción y pasa a ser un problema.
Lo que 2001 y 2020 enseñan sobre Argentina y la banca española
Conviene recordar el precedente. La crisis de 2001 terminó con el corralito, la pesificación de los depósitos y una quita que obligó a Santander y BBVA a asumir provisiones multimillonarias en un mercado que entonces pesaba mucho más en sus cuentas. Dos décadas después, en 2020, Argentina reestructuró alrededor de 65.000 millones de dólares de deuda con legislación extranjera. El patrón se repite: tensión primero, renegociación después.
La diferencia es la escala. Hoy Argentina pesa menos en el balance de los dos grandes y eso explica que el mercado español mire los 915 puntos sin pánico. Pero el indicador no es un adorno: fija el precio al que un país puede financiarse. Con 900 puntos, ese precio es prohibitivo y el Estado queda a merced de sus propios pesos.
Y ahí aparecen las señales que casi nadie mira. Los bonos en pesos ajustados por inflación y los duales de mayor plazo subieron hasta un 4,3% con un volumen superior a tres billones de pesos, frente al billón habitual; los operadores atribuyeron el movimiento a compras oficiales por unos dos billones antes de la próxima licitación del Tesoro. En el mismo mes vencen unos 40 billones de pesos. El Banco Central compró 1.395 millones de dólares en octubre, pero en el arranque de noviembre apenas sumó 9 millones, con dos días sin intervenir.
La prueba grande está en 2027: hay que refinanciar vencimientos por 25.000 millones de dólares en un año con elecciones presidenciales y legislativas. Con el riesgo país por encima de 900 puntos, la alternativa es canjear deuda o volver a llamar al Fondo Monetario Internacional. Conviene seguir tres datos: la próxima licitación del Tesoro, el ritmo de compra de reservas y si el indicador se instala o no por encima del umbral.
📌 Ficha del Caso
- Ficha sobre el caso: El riesgo país de Argentina, indicador que elabora JP Morgan, supera los 900 puntos y encarece la financiación del Estado ante los vencimientos de 2027.
- Datos importantes: 915 puntos básicos, 63 unidades en una sesión; los CDS a dos años en máximos de un año; vencimientos por 25.000 millones de dólares en 2027 y 40 billones de pesos este mes.
- Resumen: Santander y BBVA, con filiales en el país, vuelven a operar bajo la volatilidad argentina: un riesgo acotado en el balance pero muy visible para el inversor español.

