5Los iPhone que se quedan fuera del parche y qué alternativas tienen sus usuarios
El corte no es único: Apple ha dibujado tres escalones y ha dejado a los usuarios del más bajo sin nada que instalar. Desde el 12 de diciembre, cuando llegaron iOS 26.2 e iOS 18.7.3 junto al parche de dos fallos de WebKit (CVE-2025-43529 y CVE-2025-14174) que la compañía admite que se explotaron en ataques «extremadamente sofisticados», la rama 18 solo se sirve a los iPhone XS, XS Max y XR, los tres modelos de 2018 que no pueden ejecutar iOS 26. A partir del iPhone 11, quien quiera el parche tiene que saltar al sistema nuevo, porque el 18.7.3 no aparece en Ajustes. Y por debajo queda el limbo: iPhone 5s, 6, 6 Plus, 6s, 7, 8 y X, además del SE de primera generación, siguen recibiendo mantenimiento (iOS 12.5.8, 15.8.6 y 16.7.13), pero son actualizaciones que renuevan un certificado para que iMessage, FaceTime y el inicio de sesión con la cuenta de Apple no caduquen en enero de 2027. No tapan ni una vulnerabilidad. Del iOS 17, directamente, no hay parche equivalente.
Para esos usuarios no existe un botón que resolver el problema, así que la alternativa consiste en decidir qué se hace con el teléfono. Los XS, XS Max y XR tienen al menos un último escalón: el 18.7.4 de finales de enero, que también es solo mantenimiento, sin correcciones de seguridad, y que incluso llegó a retirarse unos días por un fallo de llamadas de emergencia detectado en Australia. A partir del iPhone 11, la vía es actualizar a iOS 26.2.1. Para los modelos atascados en iOS 12, 15 o 16 la salida realista es dejar de usarlos como móvil principal: valen como reproductor, despertador o equipo de mensajería, pero su Safari —el motor WebKit de todo el sistema— ya no recibe arreglos, y los desarrolladores abandonan esas versiones uno o dos años después de que lo haga Apple. En hardware, el iPhone XS entró en la lista *vintage* en junio de 2025: solo se repara mientras queden piezas y en unos dos años pasará a obsoleto. La alternativa de comprar usado se estrecha: el reglamento europeo de ecodiseño, vigente desde junio de 2025, exige cinco años de actualizaciones, pero no rescata a los equipos ya vendidos.

