EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? El candidato de 1ºCanarias-Coalición Canaria (1ºCan-CC) al Congreso por Las Palmas, Teodoro Sosa, ha fijado en 90.000 votos el objetivo para lograr dos escaños en las generales del 29 de noviembre, en un acto celebrado en el Gran Canaria Arena.
- ¿Quién está detrás? La alianza entre 1ºCanarias y Coalición Canaria (CC, el partido nacionalista que gobierna las islas en coalición con el PP), con toda la plancha provincial del Congreso y del Senado sobre el escenario.
- ¿Qué impacto tiene? Las Palmas reparte ocho de los quince escaños canarios. Duplicar la representación daría a la coalición más peso para negociar en Madrid los asuntos de la comunidad.
Teodoro Sosa quiere reunir 90.000 votos en Las Palmas para conseguir dos diputados en el Congreso el 29 de noviembre.
La cifra no es un redondeo de campaña. El candidato de 1ºCanarias-Coalición Canaria (1ºCan-CC) al Congreso por la provincia la pronunció tal cual en el Gran Canaria Arena, ante los suyos: «Vamos a ser 90.000 para sacar dos diputados». Faltaban tres semanas para la cita con las urnas y el acto reunió a todos los candidatos de la alianza por la provincia, tanto a la Cámara Baja como al Senado.
Del pleito insular a una sola sigla: el encargo de los 90.000 votos
Sosa dedicó buena parte del discurso a justificar el acuerdo entre las dos formaciones frente a quienes le reprochan haberse unido a «un partido de Tenerife». La sigla hoy es Canarias, proclamó, y pidió abandonar el pleito insular (la rivalidad histórica entre las dos provincias del archipiélago). «Hemos dejado a un lado diferencias legítimas por defender a Canarias», añadió.
El secretario general de Coalición Canaria en Gran Canaria y consejero de Vivienda del Ejecutivo autonómico, Pablo Rodríguez, celebró que el nacionalismo vuelva a caminar unido «20 años después». Ese es el marco en el que la alianza quiere situar la campaña: menos debate sobre siglas y más sobre lo que se puede arrancar en Madrid.
La segunda en la lista al Congreso, la exdiputada María Fernández, reclamó que «las cosas de Canarias no se decidan desde Madrid, sino desde Canarias», y sostuvo que la hora de defender derechos ha dado paso a la de conquistarlos. Sosa insistió en que la división entre islas perjudica la capacidad de exigir en Madrid y situó la defensa del archipiélago por encima de la elección entre derecha e izquierda.
Unir a dos islas bajo una sigla es fácil en el escenario; traducirlo en 90.000 votos en una provincia que reparte ocho escaños es otra cosa.
Elizabeth Santana, candidata al Senado, pidió «un escaño útil» y avisó de que no van a permitir «ser menos». El número uno por Gran Canaria a la Cámara Alta, Samuel Henríquez, cargó contra «dos perros conejeros» que, a su juicio, vienen a dar lecciones de ideología a la militancia de 1ºCan.
Vivienda, 600 millones de superávit y el reproche a Madrid
La propuesta más concreta del acto llegó en materia de vivienda: exigir un mínimo de doce años de residencia en Canarias para acceder a una vivienda pública. Sosa criticó a quienes compran varias casas para pasar tres meses al año en las islas y las mantienen cerradas los nueve restantes, y reclamó medidas inmediatas ante las dificultades para pagar una hipoteca o un alquiler.
El candidato planteó un convenio bilateral de vivienda con el Estado y destinar a promoción pública recursos del superávit autonómico, que cifró en 600 millones de euros, y del Fondo de Desarrollo de Canarias (Fdcan, el instrumento con el que el Estado compensa la lejanía y la insularidad del archipiélago). También defendió facilitar que las familias cedan las azoteas a sus hijos para levantar una vivienda digna, una idea que dijo haber escuchado el día anterior al propio consejero del ramo.
«Vamos a Madrid a exigir», resumió. Y ahí llegó el reproche. «No nos hacen caso», denunció al comparar la atención que reciben los problemas de las islas con los de la Península: apagones que dejan a islas enteras sin luz y sin la misma cobertura informativa, medios aéreos que tardan en llegar cuando arde un monte.
Hubo también nombres propios. Sosa criticó el rendimiento en el Congreso de las diputadas Jimena Delgado, del PP, y Loly Corujo, del PSOE.
Frente a ellas reivindicó el trabajo de Cristina Valido, la diputada de CC en la Cámara Baja. Y dejó un límite: no pactará con Vox. El cierre lo puso la militancia, a la que llamó a recorrer «casa por casa» en en cada barrio de la isla hasta reunir esos 90.000 votos.
El Pulso Territorial
Canarias afronta el 29-N con un mapa político que poco tiene que ver con el de hace una década. El archipiélago lo gobierna una coalición entre CC y el PP, de modo que la formación que ahora pide dos diputados en Madrid es también socio del Ejecutivo autonómico (Gobierno de Canarias) que reclama más recursos al Estado. Esa doble condición —gestión en casa, oposición en Madrid— explica el tono del acto: reivindicación sin socio preferente.
La dimensión regional ayuda a medir el reto. Las Palmas reparte ocho de los quince escaños que Canarias elige en el Congreso, una provincia lo bastante grande como para pelear dos actas, pero también lo bastante fragmentada como para que 90.000 sufragios no basten por sí solos. El reparto por la ley D’Hondt no premia los votos simbólicos: la meta solo se cumple si la alianza concentra el voto nacionalista y el resto de candidaturas se divide.
El precedente que la coalición quiere rentabilizar es la unidad. Rodríguez la situó como algo que no ocurría desde hacía dos décadas, y ese argumento será el eje de las dos semanas de campaña. Queda la incógnita del calendario: la campaña arranca el viernes 13 de noviembre y se cierra el viernes 27. Si el 29-N los 90.000 votos se quedan a medias, el debate sobre el peso de Gran Canaria dentro del nacionalismo volverá a abrirse al día siguiente.
Ficha Autonómica
- El caso: Teodoro Sosa, candidato de 1ºCan-CC al Congreso por Las Palmas, fija en 90.000 votos la meta para lograr dos escaños en las generales del 29 de noviembre.
- Datos importantes: Las Palmas elige ocho de los quince diputados de Canarias. La alianza propone doce años de residencia para la vivienda pública y movilizar 600 millones de superávit autonómico y fondos del Fdcan.
- Resumen: El nacionalismo canario concurre unido tras dos décadas de divisiones internas, descarta pactar con Vox y se juega en tres semanas duplicar su representación por la provincia. La campaña comienza el 13 de noviembre.

