¿Y si te digo que tu dieta no es la culpable de que tu peso se encuentra estancado, me creerías?, esto y muchos mitos más ha desmontado el Dr. Fernando Toledo, un nutricionista deportivo que recientemente ha compartido desde sus redes sociales, ciertos hábitos que a simple vista parecen gestos ‘inocentes’, pero son los verdaderos responsables de que no puedas deshacerte de una vez por todas de esos kilos extra tan difíciles de eliminar.
«Sucede mucho que la gente abandona la dieta porque no les sirvió y culparla no es la solución… saltan de menú en menú, y los resultados son siempre los mismos… bajan 5 kilos y después, ya no más», afirma el Dr. Toledo mientras comparte la verdadera clave para perder peso sin aburrirte de la dieta ni sacrificar el sabor: el cambio de hábitos es vital.
NO SOLO ES LA DIETA: EL CAMBIO DE HÁBITOS ES CLAVE

Antes de comenzar este recorrido, es importante destacar que un nutricionista es el indicado para evaluar tu situación y descubrir el motivo in situ del problema. Sin embargo, si cambias estos hábitos, puede que te vaya mucho mejor, empecemos. Uno de los principales errores que cometen algunas personas, es comer por aburrimiento, sed o estrés. Esto se debe a los niveles bajos de dopamina, al encontrarnos bajo situaciones de estrés crónico tu cerebro busca la forma de recalibrar esta deficiencia; de ahí los antojos descontrolados por lo dulce.
Para revertir esto, es necesario practicar actividades relajantes y cuidar la salud mental, por lo que deberás preguntarte algo antes de caer en la máquina de bollos: ¿realmente estoy aburrido, estresado o tengo sed?, ante estos impulsos de comer entre comidas, se recomienda minimizar el consumo de calorías líquidas como refrescos o aceites vegetales de cocina. Por su parte, la teoría de levantarte con una taza de café por la mañana para romper el ayuno y suprimir el apetito, es otro de los motivos que te hacen engordar y acumular líquidos. Al levantarnos, el cuerpo activa su modo alerta para terminarnos de despertar, imagínate agregar más cafeína, ¿el resultado?, un día cargado de fatiga y estrés.
MITOS QUE DEBES OLVIDAR PARA QUE LA DIETA FUNCIONE
Además de los malos hábitos, existen algunos mitos que te hacen cambiar de dieta como de ropa interior. Uno de los principales errores es erradicar por completo la sal del menú. ¿El mito?, la sal daña tus riñones; sin embargo, no es del todo cierto y puede ser muy peligroso para la salud. A pesar del consumo de sal está contraindicado, el sodio es un mineral esencial que todos los organismos necesitan para funcionar correctamente. El sodio junto con el potasio ayuda a:
- Mejorar el equilibrio de fluidos y la presión arterial
- Permiten la absorción de nutrientes y vitaminas
- Potencian la función sistema nervioso y previene los calambres musculares
De allí son que surgen los efectos adversos de esas dietas estrictas que erradican la sal por completo y hasta el azúcar. Por eso es que vienen los dolores de cabeza, náuseas, fatiga, espasmos musculares, desorientación y debilidad general ¿por qué?, esto se debe a que el cerebro es extremadamente sensible a los cambios en los niveles de sodio. Por lo que la recomendación no es sacar la sal de tu dieta, sino reducir su consumo. Según la Organización mundial de la salud (OMS) con 5 g de sal al día son suficiente para evitar enfermedades crónicas como la hipertensión y los problemas cardíacos.
LOS ALIMENTOS PROCESADOS SON EL VENENO OCULTO DE TU DIETA
Con todo lo que hemos explorado, se puede decir que todo empieza por tu cocina. No se trata de demonizar, pero hay que ser realistas: los ultraprocesados son un problema si lo que buscas es adelgazar. Bollería, snacks, cereales azucarados, refrescos, comidas listas para calentar. Son productos que te brindan comodidad, sí; pero también están diseñados para que no puedas parar de comerlos. Mezclan sal, grasa y azúcar en proporciones exactas para engancharte. Además, suelen tener mucha más densidad calórica y muy pocos nutrientes reales, lo que te deja con hambre a los pocos minutos.
Y si comes rápido, como suele pasar con estos productos, te será mucho más difícil detectar cuándo estás lleno. Resultado: más calorías de las que necesitas y más peso que no querías ganar. Curiosamente, los alimentos poco procesados te obligan a comer más despacio. Una ensalada con lentejas o una pechuga con verduras necesita más masticación que unas patatas fritas o un bollo. Y eso es bueno. Porque al ralentizar el ritmo, no solo comes menos, sino que mejoras la digestión y te sientes mucho mejor.
LO QUE DEBES HACER PARA QUE LA DIETA FUNCIONE
Es habitual que muchas personas comenten el error de picar entre horas incluso después de cenar, este es un gesto que claramente te hace engordar. Para evitar caer en esa torta de chocolate por la noche, lávate los dientes y bebe un vaso grande de agua, ya notarás que era solo sed y no era porque estés pasando hambre. Otro error es pensar que la proteína vegetal puede sustituir la calidad nutricional de la proteína animal.
Resulta que para alcanzar el valor medio de la proteína animal, debes duplicar y hasta triplicar las porciones vegetales para ofrecer las cantidades que tu organismo necesita. Consumir carnes ricas en grasas saludables como el salmón, el pollo, los pescados azules y la carne magra, son claves para una saciedad óptima, un tono muscular adecuado y una pérdida de grasas sin muchos esfuerzos.
ALIMENTOS QUE NECESITAS PARA CUIDAR TU SALUD

Esta lista de alimentos saludables es clave para tu dieta, ya que cada uno de ellos es vital para gozar de buena salud. Iniciamos con el aguacate, una fruta que pertenece a la misma familia que el laurel y la canela; es rico en grasas saludables, muy beneficiosas para el corazón. Le sigue la piña, una fruta exótica que alivia la digestión y mejora la función renal. En el caso de los hombres, para mejorar el funcionamiento de la próstata, y en el de las mujeres, sirve para reducir fibromas uterinos y prevenir el envejecimiento celular del endometrio.
Esto se debe a su alto contenido de licopeno y otros antioxidantes que reducen la inflamación asociada a diversas enfermedades. Por su parte, el repollo y las hojas de albahaca son ideales para mejorar la digestión. Si deseas mejorar tu visión, solo con incluir la zanahoria en tu dieta, es suficiente para mantener una buena visión y evitar la ceguera nocturna causada por deficiencias de vitamina A en el organismo. A esta lista de alimentos saludables que mejoran todo tu organismo y que deberías incluir en tu dieta se suman los dátiles.
¿Sientes antojos de comer dulce? Entonces la respuesta es esta delicia que te satisface el capricho por el postre sin necesidad de disparar los niveles de azúcar en sangre. Si, en cambio, tienes problemas para dormir, los nutricionistas recomiendan mucho comer almendras. Este fruto seco es rico en magnesio y melatonina, que relajan los músculos, equilibran el sistema nervioso y mejoran el sueño profundo. Con unas seis antes de dormir es suficiente para una noche reparadora. Si deseas reforzar el efecto de las almendras y mejorar tu concentración, con una dosis adicional de magnesio puede marcar la diferencia en tu estado emocional y en cómo te despiertas cada día.






























