Cierre del túnel de Conde de Casal: 8 de mayo a febrero de 2027

Los conductores de la A-3 se enfrentan a un corte total del paso subterráneo desde las seis de la mañana del viernes. La EMT reubica paradas de seis líneas y traslada cabeceras a Pavones. Las obras forman parte de la conexión de las líneas 6 y 11 de Metro.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿A quién afecta? Conductores que usan el túnel de Conde de Casal y la A-3, usuarios de las líneas de EMT 63, 143, 145 y N9, y de las cabeceras 20, 30 y 140.
  • ¿Cuándo ocurre? Desde las 6:00 h del viernes 8 de mayo de 2026 y se prolongará hasta febrero de 2027.
  • ¿Qué cambia hoy? Cierre total del túnel, tráfico en superficie con carriles reducidos, desvíos señalizados y nuevos emplazamientos de paradas y cabeceras de bus.

El viernes a las seis de la mañana, los accesos a Madrid por la A-3 afrontan una prueba de fuego. Tras meses de obras, el túnel de Conde de Casal se cierra por completo al tráfico para avanzar en la construcción del nuevo intercambiador y la conexión de la línea 11 con la circular de Metro. El Ayuntamiento, a través del delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, , Borja Carabante, ha detallado este jueves los recorridos alternativos, los cambios en las paradas de la EMT y las medidas para mitigar las molestias.

Qué vas a notar al volante desde este viernes

A partir de las 6:00 horas, el túnel queda cortado en ambos sentidos. Los vehículos que accedan desde la A-3 se desvían a la superficie, donde se han habilitado dos carriles de entrada hacia la plaza de Conde de Casal y uno de salida en dirección a Valencia y la M-30 Norte. Antes del puente de la M-30, el número de carriles en sentido entrada se reduce de dos a uno, un punto que generará retenciones a primera hora. El ramal de salida desde la M-30 a Conde de Casal se mantiene abierto, aunque están prohibidos los giros a la izquierda desde Doctor Esquerdo hacia la avenida del Mediterráneo y desde la propia plaza hacia O’Donnell. El túnel, que da servicio a la estación de Conde de Casal y al intercambiador, es uno de los puntos más calientes del tráfico en la A-3.

A partir de septiembre, según el plan municipal, se irán ampliando paulatinamente las vías disponibles en superficie, aunque el Ayuntamiento no ha concretado cuántos carriles ganará cada fase. Los trabajos de preparación de estos cambios comenzarán a las 00:00 h del día 8. Durante la madrugada del viernes, entre las 00:00 y las 06:00, se corta el tráfico de acceso y salida hacia la A-3 tanto en superficie como en túnel.

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El delegado de Urbanismo reconoce las molestias, sobre todo para los vecinos próximos a las piloteras. “La infraestructura al final compensará; una vez que acaben habrá una línea 6 reformada, los autobuses fuera de la calle y una conexión con la línea 11 que descongestionará la 6”, explicó Carabante. Para mitigar el ruido, los permisos de obra se limitan al horario de 7:00 a 23:00 horas.

Los autobuses que cambian de parada y de cabecera

cortes tráfico Madrid

Las obras no solo trastocan el tráfico privado.La EMT ha modificado las paradas de varias líneas. En concreto, la línea E traslada su parada habitual en avenida del Mediterráneo, 50 a la plaza de Conde de Casal, 8. Las líneas 63, 143, 145 y N9 suprimen sus pasos por las paradas próximas a la plaza. Además, las cabeceras de las líneas 20, 30 y 140 se desplazan al área intermodal de Pavones, una alteración que obligará a muchos usuarios a replanificar sus trasbordos.

El Ayuntamiento insiste: la espera merecerá la pena; un Metro renovado, sin buses en superficie y una L11 que descongestiona la Circular.

Los desvíos oficiales para el tráfico de entrada y salida incluyen itinerarios por la glorieta de Mariano de Cavia, Cavanilles y O’Donnell, pero la experiencia de otras grandes obras en Madrid aconseja paciencia los primeros días.

El pulso de las obras: ¿compensa el trastorno?

No es la primera vez que Madrid pone a prueba su capacidad de adaptación en un nudo de comunicaciones. En 2023, el cierre de la glorieta de Carlos V por el intercambiador de Atocha provocó atascos monumentales durante semanas, hasta que los conductores asumieron las rutas alternativas. Aquella obra, con cronogramas que se alargaron más de un año, sirve ahora de referencia para medir el impacto de un corte que se prolongará hasta febrero de 2027.

Las medidas anunciadas –limitación de horarios de obra y desvíos señalizados– son bienvenidas, pero el verdadero termómetro será la fluidez en la M-30 y los barrios aledaños, especialmente en hora punta. La EMT ha ajustado sus líneas, pero la dispersión de cabeceras y la supresión de paradas en un entorno tan congestionado pueden generar confusión entre los usuarios menos habituados a la app de la empresa municipal.

En esta redacción entendemos que la mejora del intercambiador y la llegada de la línea 11 son estratégicas para la movilidad futura. Ahora bien, la información al ciudadano debería ser más detallada y anticipada. Con el corte a solo unas horas de empezar, muchos conductores y viajeros se enfrentan el viernes a una nueva realidad sin margen de prueba. El próximo hito será la ampliación de carriles en septiembre; mientras, toca armarse de paciencia y consultar el mapa de desvíos antes de salir de casa.

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