El aguacate lleva años siendo uno de los alimentos estrella del verano, sobre todo porque encaja perfectamente con esa forma de comer más fresca, ligera y sencilla que apetece cuando suben las temperaturas. En ensaladas, tostadas, bowls o incluso acompañado solo con un poco de limón, se ha convertido en un imprescindible para muchas personas que buscan sentirse bien sin renunciar a comidas sabrosas. Pero más allá de su popularidad, cada vez más especialistas ponen el foco en su impacto positivo en la salud digestiva.
Y es que durante el verano no solo cambian nuestros horarios, también lo hace la forma en la que comemos, porque hay más comidas fuera de casa, más viajes, menos rutinas y, en muchos casos, peor hidratación. Todo eso puede acabar pasándole factura al intestino y provocar molestias bastante habituales en esta época, como hinchazón, estreñimiento o sensación de pesadez. En ese contexto, alimentos ricos en fibra como el aguacate pueden convertirse en un gran aliado para mantener el equilibrio digestivo y sentirse con más energía en el día a día.
2El aguacate, un alimento rico en fibra que ayuda al intestino
Uno de los puntos fuertes del aguacate está en su aporte de fibra, ya que por cada 100 gramos contiene entre 6 y 7 gramos, una cantidad bastante interesante teniendo en cuenta que la mayoría de adultos no llega a consumir la fibra diaria recomendada. En Europa, por ejemplo, el consumo medio suele quedarse bastante por debajo de los 25 gramos aconsejados al día, algo que termina repercutiendo en el tránsito intestinal y en la salud digestiva en general.
La nutricionista Patricia Ortega señala que la fibra no solo ayuda a regular el intestino, sino que además sirve de alimento para las bacterias beneficiosas que viven en él. Algunas de esas fibras son fermentadas por la microbiota y producen compuestos que ayudan a mantener sana la mucosa intestinal y participan en procesos relacionados con el metabolismo y el sistema inmunitario. En ese sentido, incluir aguacate de forma habitual puede ser una manera sencilla y natural de mejorar la calidad de la alimentación sin hacer cambios drásticos.

